El BCE ve prematuro hablar del tapering: reacciones de las gestoras internacionales

Última reunión Banco Central Europeo, El BCE ve prematuro hablar del tapering: reacciones de las gestoras internacionales
Dirk Claus/European Central Bank

Sin señales de una normalización a la vista. La última reunión del Banco Central Europeo se saldó sin cambios a su política monetaria (esperable), pero también sin un mensaje claro a los mercados (algo más deseable). “Como se esperaba, hubo muy poco que destacar en la declaración de la decisión de política monetaria del BCE. Las políticas se mantuvieron sin cambio. Las compras de QE del PEPP seguirán realizándose a un ritmo significativamente mayor”, resume Paul Diggle, economista jefe de Aberdeen Standard Investments.

Quizás el punto más importante está en una frase clara y concisa de Christine Lagarde, presidenta del BCE. “No se ha hablado de una reducción de la compra de activos. Aún es prematuro”. Es decir, el BCE aún está lejos de una salida real de su política monetaria ultra laxa. Aún no se puede hablar del tapering.

Y es una aclaración necesaria, en opinión de Jai Malhi, estratega de mercados globales en J.P. Morgan AM. “Con la mejora de la vacunación en Europa, es posible que los inversores se hayan preocupado de que salga del acelerador demasiado pronto”, resalta. Pero el mensaje lanzado, opina, confirma que necesitará más para estar convencido de que está en el camino correcto para lograr su objetivo de inflación. Que es muy probable que cualquier repunte de la inflación a corto plazo sea un fenómeno temporal. Y esto sería un éxito de su comunicación. “Si el BCE puede controlar los diferenciales de los bonos, como han logrado desde la última reunión, esto podría ejercer una atracción gravitacional sobre los rendimientos en otros lugares”, añade Malhi.

Mantener las tasas y los diferenciales lo más bajos posible sigue siendo su máxima prioridad”, interpreta Jon Day, gestor del BNY Mellon Global Dynamic Bond Fund. Esto fue respaldado por la confirmación del reciente ritmo más rápido de compra de bonos. Algo que intenta contrarrestar la presión alcista sobre los rendimientos de los bonos globales.

Cita clave del BCE: los ojos se posan en junio

En opinión de Ulrike Kastens, economista de DWS, el tono de Lagarde sigue siendo bastante ambiguo en sus valoraciones sobre la economía europea. “A corto plazo, predominan los riesgos a la baja, mientras que los riesgos a medio plazo se evalúan como más equilibrados”, resume. Teme que quienes esperasen más claridad sobre la favorabilidad de las condiciones de financiación quedaron decepcionados.  “No hubo ninguna indicación de si el banco central estaba satisfecho con la evolución de los mercados de capitales en las últimas semanas”, añade.

Así, la próxima cita importante del BCE será en junio. Para entonces se espera una actualización de sus previsiones macro. Una actualización de su pronóstico para el crecimiento en Europa que llega en un momento clave. Por dos razones que señala Peter Goves, analista de renta fija en MFS IM.

Primero, es la próxima vez que evalúan su tasa de compra de PEPP. Esto se intensificó durante el trimestre actual con el anuncio realizado en la última reunión de pronóstico. “El BCE valorará la favorabilidad de las condiciones de financiación que, junto con su valoración de la inflación, informará su política de tipos de compra de PEPP en la próxima reunión”, explica Goves.

Segundo, que las proyecciones macroeconómicas en sí mismas proporcionan contenido informativo. Entre otras cosas porque incluyen la proyección de inflación a largo plazo del BCE (para 2024). Actualmente, se encuentra por debajo del objetivo del 1,4%. “Si esta expectativa aumenta, puede tener un impacto en las expectativas del mercado sobre la política futura de PEPP y la política monetaria posterior a la pandemia en general”, desgrana.

Preguntas a resolver

¿Se está volviendo el BCE más positivo a medida que se intensifica el despliegue de vacunas en Europa y mejoran los datos de las encuestas? ¿O siguen siendo muy cautelosos teniendo en cuenta la evolución de los virus en países como India y Brasil, que aún podrían encender otra ola en Europa? Para Diggle, estas son las preguntas que tendrán que contestar.  “El BCE tendrá que sopesar estos factores y decidir si reduce o no el ritmo de las compras mensuales de activos", vaticina.

Marilyn Watson, responsable global de estrategia de renta fija fundamental en BlackRock, coincide en fijar el foco en junio en busca de más claridad en la economía. Resalta una frase del discurso de Lagarde: “El panorama económico a corto plazo sigue empañado por la incertidumbre sobre el resurgimiento de la pandemia y el despliegue de campañas de vacunación”. En la conferencia posterior a la reunión, la presidenta afirmó que espera que las economías de la eurozona regresen a niveles prepandémicos en la segunda mitad de 2022.

También ve destacable que reiterase el compromiso del BCE de mantener condiciones financieras favorables a la luz del impacto negativo de la pandemia, y las medidas para contenerla, en la senda de la inflación. Con este escenario, en el fondo global de bonos sin restricciones de BlackRock, siguen estando largos bonos del gobierno italianos frente a una posición corta en Alemania. También mantienen asignaciones selectas en bonos corporativos europeos y activos titulizados.