El bitcoin emerge como la apuesta más sobrecomprada, según los gestores

André François McKenzie

Estar largos de bitcoin es la apuesta más sobrecomprada. Así opina uno de cada tres gestores encuestados por Bank of America. Es la primera vez que se hace referencia a este activo en su tradicional encuesta mensual. Y no ha sido un estreno en positivo. De hecho, es la primera vez desde octubre de 2019 que “estar largos de tecnológicas” no es la posición más abarrotada según el consenso. Sigue siendo la segunda más preocupante, solo por delante del cortos el dólar estadounidense. Pero es innegable que el bitcoin ha desbancado a las tech del centro del debate.

Y no es el único titular que nos deja el Fund Manager Survey de BofA de enero. Vemos una dualidad en el sentimiento inversor al arranque de 2021 que nos vaticina unos meses curiosos cuanto menos.

Por un lado, la liquidez da señales de alerta. El nivel de caja en enero se situó en el 3,9%. Estamos hablando del punto más bajo desde marzo de 2013. El indicador Bull/Bear de BofA activa la señal de venta cuando esa cota baja del 4%. Y ya es el segundo mes que tocamos ese umbral negativo. A esto se suma que la asignación a renta variable está en máximos de dos años. Y a acciones y materias primas en máximos de una década.

Pero una burbuja no pincha por que sí. Y la realidad es que las carteras de los gestores no están posicionados para un cataclismo. Al contrario. La rotación hacia activos más cíclicos persiste. Hay un record en el consenso que opina que 2021 es el año de los emergentes. Dos de cada tres gestores opina que los emergentes serán los mejores activos del año.

También hay un record de sobreponderación en compañías de pequeña capitalización frente a las de gran capitalización. Y vemos esa mayor presencia de cíclicos vía sectores como los materiales, energía y banca. Es la primera vez que los gestores encuestados están sobreponderando a las energéticas desde enero de 2020. Curiosamente, los gestores creen que el motor de las grandes del tech se está apagando. La asignación a tecnológicas está en su punto más bajo desde diciembre de 2018.

¿Qué es lo que puede hacer estallar la volatilidad? Los gestores tienen algunos riesgos en mente. Su principal preocupación es el despliegue de la vacuna. Pero le sigue muy de cerca un nuevo taper tantrum. Y es que una subida rápida de la inflación teóricamente vendría acompañada de una subida de tipos. Lo vemos en el siguiente gráfico: los inversores vaticinan una curva más empinada. Las expectativas de ello son incluso más altas que cuando la caída de Lehman Brothers, el propio taper tantrum de 2013 o las elecciones de EE.UU. en 2016.