Cómo abordan los proveedores de índices el insólito entorno actual
Pensar más allá de la ciclicalidad (Think beyond ciclycality). Es la consigna con la que trabajan en MSCI para moverse por el complejo entorno actual. “Nuestra tesis es que, desde 2020, el ciclo económico no sigue una trayectoria normal”, explica Fotios Kassianidis, responsable de Soluciones e Inversiones Indexadas EMEA en MSCI, durante un encuentro organizado por FundsPeople en el marco del ETF&Index Minds en el que también participaron Lorena Martínez-Olivares, responsable de ETF para España en J.P.Morgan AM, Pedro Santuy, director de ventas de ETF e Indexados en BNP Paribas AM y Domingo Barroso, responsable de ETF y Fondos Indexados para Iberia y Latinoamérica en Fidelity International.
Para desarrollar esta idea, Kassianidis se apoya en el gráfico inferior, que compara la dispersión del mercado mundial de renta variable, representado por el MSCI ACWI IMI (USD), con la evolución del tipo de interés del bono estadounidense a 10 años desde enero de 2002.

“El comportamiento normal del mercado es que, cuando se produce una crisis, hay una huida hacia la calidad, caen las tires y el mercado de renta variable muestra una enorme dispersión, con claros ganadores y perdedores. Podemos observar esta tendencia en la crisis financiera mundial de 2008, la crisis del euro de 2011, el Brexit… Hasta la pandemia, cuando la Fed empezó a subir tipos tras décadas de tipos bajos”.
“Desde entonces, venimos observando el comportamiento contrario: aumenta el rendimiento del bono estadounidense y también aumenta la dispersión del mercado de renta variable”.
En MSCI atribuyen este cambio a que los inversores, y más concretamente, los grandes inversores institucionales, son conscientes de que el coste de capital es muy alto, el coste del servicio de la deuda también es muy alto y la deuda que amortizar es enorme. “El problema es que el PIB de los mercados desarrollados crece a un ritmo inferior al de la deuda real y el correspondiente cupón”, enfatiza Kassianidis.

En el caso de los inversores españoles, Pedro Santuy defiende que el recuerdo de 2022, cuando la renta fija y la renta variable cayeron al unísono y los inversores más conservadores perdieron más de un 10%, sigue muy vivo en la mente de muchos clientes. “No olvidemos que España es un mercado muy conservador en el que las inversiones en renta fija tienden a ser 2,5 veces más grandes que las de renta variable”.
Como apunta el director de ventas de ETF e Indexados en BNP Paribas AM, “los clientes estaban empezando a asumir duraciones más largas a finales de 2024 porque pensaban que los tipos de interés bajarían en Europa y ahora nos encontramos con una situación en la que la renta fija está sufriendo algunas pérdidas por el aumento de las tires ligado al cambio de rumbo de la política alemana”.
Ante esta situación, “la parte core de las carteras ha perdido dinero en un momento en el que los inversores estaban muy apalancados en EE. UU., que también está registrando pérdidas. Así que, aunque aún tenemos muchos meses por delante, los clientes están empezando a pensar que 2022 quizás no fue un cisne negro y que este año podríamos ver cierta repetición”.
1/2¿Cómo están respondiendo los clientes a este entorno atípico, marcado por la volatilidad y los bruscos cambios de política de EE. UU?
“Hemos observado cierta reducción de riesgo en las carteras en las últimas semanas”, reconoce Lorena Martínez-Olivares, responsable de ETF para España y Portugal en J.P.Morgan AM. “Los clientes estaban muy expuestos a renta variable americana y el mercado está demasiado concentrado. Así que se han dado salidas de flujos de renta variable americana, entradas de flujos en renta variable europea, pero aún no en mercados emergentes… Nada muy radical, pero sí se observa cierto nerviosismo”.
“El mercado compró e incorporó el Trump trade”, añade Domingo Barroso. “El consenso del mercado elevó el riesgo de sus carteras porque no anticipábamos una recesión. Y de repente llegan los aranceles y, por consiguiente, la volatilidad y la incertidumbre, y aparece el temor a una recesión. Así que los clientes están intentando moverse por este entorno, sin dar giros radicales, pero con la mirada ligeramente puesta en Europa y China, que están en proceso de expansión fiscal mientras que EE. UU. intenta reducir su déficit fiscal”.
Por estos motivos, el responsable de ETF y Fondos Indexados para Iberia y Latinoamérica en Fidelity International considera que “probablemente, ahora sea el momento de apostar gradualmente por Europa y los mercados emergentes y de ir incorporando estrategias defensivas en las carteras”.
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