Lo que la compra Amundi-Lyxor nos dice sobre el mercado de ETF en Europa

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La última gran operación en la industria de fondos se ha librado en el terreno de los ETF. La operación de compra de Lyxor por parte de Amundi no cambia mucho en el ranking por patrimonio. La francesa se refuerza, pero no arrebata el liderazgo a BlackRock. No obstante, el movimiento nos revela mensajes importantes acerca de la batalla que se está librando en la industria.  

Hablar de ETF, cuando son de bajo coste y de réplica de índices, es hablar de un negocio de escala. Para Steven Libby, AWM Leader en Europa de PwC, es prácticamente la única baza con la que una gestora puede buscar competir en el sector. Al replicar un índice, la batalla de la diferenciación se libra en los precios. Y con bajas comisiones, de apenas 20 o 30 puntos básicos, los márgenes sienten la presión.

La única manera en la que se puede ser rentable en el juego de ETF pasivos es con escala”, sentencia. Y esto lo hemos visto tanto en el mercado americano como el europeo. El año pasado Vanguard triplicó el número de apertura de nuevas cuentas en el primer trimestre. Etoro las cuadruplicó. “Son dos jugadores que han ofrecido accesibilidad digital y productos de bajo coste”, explica Libby. Y para generar escala, es inevitable la vía inorgánica.

Pero la unión AmundiLyxor es mucho más que una cuestión de sumar fuerzas. Primero, a nivel geográfico. Vanguard, BlackRock, State Street… Todos los grandes nombres en el campo de los ETF son estadounidenses. La unión de Lyxor y Amundi, dos casas francesas, refuerza al principal jugador europeo. De hecho, a Libby le hubiera sorprendido que la balanza se hubiera decantado por cualquier otro comprador que no fuese europeo. “Es un tema cultural”.

También es una operación de distribución, recalca el experto. Lyxor pertenecía hasta el momento al grupo francés Societe Generale. Esto abre a Amundi la puerta a acceder al potencial de distribución del banco. Un movimiento similar al que vimos con la compra en España de la gestora al banco Sabadell.

Y tercero, la gama de productos que aporta Lyxor y, sobre todo, su expertise. Lyxor destaca por sus conocimientos en ingeniería, por su trabajo en la creación de productos de réplica sintética (que ahora vuelven a tener el favor de los inversores), así como sistemas propietarios de trading en derivados.

Al patrimonio en ETF se suma la plataforma de alternativos. No hay que menospreciar este punte, insiste el experto de PwC, ya que una de las grandes historias de crecimiento en la industria está en el acceso del inversor retail a los alternativos. “Es una jugada defensiva y complementaria a la vez”, resume Libby.

Perspectivas explosivas para los ETF en Europa

Desde 2015 a 2020 el mercado global de ETF ha crecido a un ritmo del 18% anualizado, según cifras de PwC. Es un ritmo notable pero sin vistas a desacelerar. Las estimaciones que baraja la consultora es que el patrimonio mundial saltará de los 7 billones actuales a los 10-12 billones en 2025. “Es una oportunidad de crecimiento significativa”, insiste Libby.

En Estados Unidos, pero también en Europa. En el Viejo Continente la penetración de estos productos aún es baja. Según estimaciones de PwC, habría 1,2 billones en ETF en Europa en 2020. Pero para 2025 esta cifra se duplicaría, a los 2 billones.

¿Y qué conduce ese crecimiento? Para Libby, todo está en el precio. “Los gestores necesitan encontrar cómo construir sus carteras de la manera más eficiente en costes. Y los ETF se han consolidado como una herramienta más en su cesta”, cuenta.

Es una necesidad impulsada también por la regulación. Los inversores institucionales, por mandato de MiFid II, tienen la obligación de usar el producto más eficiente en costes. “Para muchos es muy difícil justificar no usar un ETF. Incluso en comparación con fondos de gestión activa muy buenos”, explica Libby.

Y se está gestando un nuevo motor: la bomba de las pensiones públicas. La incapacidad del sistema público de financias las pensiones empujará a la población a buscar soluciones privadas. Y la previsión del experto es que el coste será un elemento decisivo. “Los ETF serán un bloque de construcción decisivo”, vaticina.