Mark Denham y Keith Ney (Carmignac): "Europa ofrece actualmente un entorno más favorable que EE.UU."

Entrevista carmignac portfolio patrimoine europe, Mark Denham y Keith Ney (Carmignac): "Europa ofrece actualmente un entorno más favorable que EE.UU."
Firma: Cedida (Carmignac)

La inflación, la reducción y la ralentización del crecimiento. Éstas son las principales incertidumbres en lo que promete ser un otoño caliente para los mercados. Factores que están interconectados, pero que difieren en las distintas zonas del mundo, en un contexto de recuperación de la crisis COVID que avanza a distintas velocidades. "El escenario principal para todos los mercados parece caracterizarse por una ralentización del crecimiento económico, acompañada de un aumento de las presiones inflacionistas", comentan Mark Denham y Keith Ney, gestores del fondo Carmignac Portfolio Patrimoine Europe, un producto que ha recibido el Sello FundsPeople 2021 con la calificación (C) Consistente.

Según estos expertos, estamos asistiendo a un periodo de desincronización cíclica, con efectos sobre la inflación, que se ha disparado como consecuencia de las reaperturas. "China se encuentra en una etapa diferente a la de EE.UU. y está adoptando una dirección política radicalmente distinta. Esta desincronización descarta cualquier escenario que implique un aumento sostenido de la inflación mundial para 2022", explican.

La mitad del patrimonio, siempre en bonos

Este fondo de la gestora francesa invierte en los mercados europeos y tiene al menos la mitad de sus activos invertidos permanentemente en bonos, mientras que la exposición a la renta variable puede oscilar entre el 0% y el 50%. "Europa ofrece actualmente un entorno más favorable que EE.UU. Las expectativas de inflación, que son demasiado bajas en comparación con el objetivo, seguirán siendo uno de los principales focos de atención de los responsables de la política del BCE, un factor que empujará a la institución a mantener una política más acomodaticia que la de la Fed", afirman. Por tanto, los gestores mantienen su visión positiva sobre la renta variable del Viejo Continente debido a los bajos tipos de la renta fija. "Creemos que la prima de riesgo de la renta variable y la subida derivada de la exposición a los valores europeos de crecimiento de mediana y gran capitalización es más atractiva que la renta fija europea, que está experimentando una represión financiera", afirman.

Centrarse en los temas de largo plazo

Desde los inicios de la crisis del COVID a principios de 2020, muchas áreas del mercado de renta variable europeo han sufrido movimientos de volatilidad, pero al final, todas la clases de activos ha superado los niveles de 2019 y la volatilidad experimentada se ha traducido en oportunidades. "Vemos la mayoría de las oportunidades en nombres seleccionados de los sectores industrial, sanitario, de consumo discrecional y tecnológico", explican.

Sin embargo, admiten que la recuperación está perdiendo fuerza y que a partir de ahora es necesario ser más prudente. "Tras un fuerte repunte del mercado, nos mostramos más cautos debido al escenario macroeconómico y a la estrechez del mercado que, en los últimos meses, se ha visto impulsado principalmente por el segmento de los semiconductores y los valores de lujo", afirman. "Este escenario requiere inversiones que sean capaces de crecer por sí mismas, con la mayor independencia posible de las perspectivas macroeconómicas. Por eso preferimos temas europeos actuales y a largo plazo, como la digitalización, la innovación o las energías renovables". 

Alto nivel de efectivo

La asignación del fondo está actualmente equilibrado, con una exposición neta moderada a la renta variable, una duración ligeramente positiva y un alto nivel de efectivo. "Es la primera vez que gestionamos un fondo con tanto efectivo", dicen los gestores. "Es necesario un alto nivel de efectivo para aprovechar los repuntes a corto plazo en todas las clases de activos. Nos permite gestionar nuestra volatilidad y tomar posiciones más agresivas en las carteras de renta variable y renta fija", señalan. Además, el efectivo en la cartera les permite ser más flexibles y captar puntos de entrada atractivos. "Esto es lo que hicimos a principios de verano, cuando invertimos tácticamente en deuda europea no esencial, que ofrecía oportunidades atractivas en ese momento", afirman.

En lo que respecta a la gestión de la exposición, los gestores siguen siendo muy activos, con el objetivo de proteger los rendimientos absolutos de la volatilidad del mercado: "En la renta variable, sobreponderamos los nombres de crecimiento, que tienen la resistencia necesaria para reaccionar ante posibles decepciones en los niveles de crecimiento del PIB o las expectativas de inflación", reiteran los gestores. "En un mercado que puede tener una tendencia estable o a la baja, parece que la selección de valores va a convertirse en nuestro principal motor de rendimiento en los próximos trimestres", concluyen.