El desarrollo de los FPEPP y la importancia del depositario

David Calabaza_noticia
Firma: cedida (Securities Services BNP Paribas).

TRIBUNA de David Calabaza, Asset owners Client Line para España, Securities Services BNP Paribas. Comentario patrocinado por Securities Services BNP Paribas.

En los últimos años, estamos asistiendo a una auténtica revolución en los fondos de pensiones, con la vista en estimular la previsión social complementaria y contribuir al sostenimiento futuro de la renta disponible por parte de la población para su jubilación. El Ministerio se estableció como objetivos el aumentar la población cubierta por los planes de empleo, dar seguridad, confianza y transparencia a los partícipes y empresas, disponer de productos de menos coste y trasladar el beneficio fiscal hacia los partícipes y las empresas.

Son requerimientos que vienen del Pacto de Toledo y que vemos que van teniendo ya un efecto en la estructura de los pilares II y III: el impacto en los fondos de pensiones individuales en forma negativa, por la reducción de las aportaciones debido a la reducción de los beneficios fiscales, y viendo poco a poco un despertar en el interés de los fondos colectivos.

A cierre de 2022, y según datos de Inverco, hubo un descenso del patrimonio de los fondos de pensiones en España de un 9,7%. Hay que decir que ese dato se debe en parte a las correcciones de las bolsas, notándose sobre todo en el sistema individual, siendo el descenso de un 10,2%. Es verdad, además, que las aportaciones brutas al sistema individual se han reducido un 32% en los dos últimos años, debido en gran parte a los cambios fiscales.

Por otro lado, el Sistema de Empleo lleva más de 10 años con aportaciones netas negativas, manteniendo más o menos estable el número de partícipes, al contrario de lo que sucede en otros países europeos donde se han tomado medidas importantes de estímulo hace años. Existe, además, el temor en el mercado a la llegada del 2025, cuando se abra la ventana de liquidez de los fondos de pensiones, momento en que no será necesario acreditar ninguna situación excepcional, más allá de la antigüedad de las aportaciones.

Con estos ingredientes poco confortantes y con el objetivo de estimular el Pilar II, en junio del año pasado tuvo lugar la aprobación de la Ley 12/2022 de Impulso de los Planes de Pensiones de Empleo. A ello le siguió en octubre la aprobación del reglamento por trámite de urgencia que se centraba en dos aspectos principales, la gobernanza y el nuevo régimen de comisiones. Estas comisiones se fijan en un máximo del 0,10% en la depositaría y 0,30% en la gestión, al que se le puede sumar un 0,55% en el caso de comisiones por inversiones en cascada en fondos de terceros. A ello se suma la posibilidad de repercutir los costes de desarrollo e implementación de la plataforma digital común durante los primeros cinco años de vida.

Mientras se espera la publicación de la revisión del reglamento, que incluirá las especificaciones de los nuevos planes y el desarrollo de la plataforma digital donde van a registrarse, se están acelerando los pasos legales previos que requiere la puesta en marcha de estos fondos. Uno de ellos, ha sido la constitución de la Comisión Promotora y de Seguimiento, que tendrá entre sus funciones el seleccionar a las entidades gestoras y depositarias del futuro fondo de promoción pública, y que establecerá los requisitos y condiciones de adjudicación.

El primer movimiento importante, estimulado por estos cambios normativos, ha sido la creación del fondo de pensiones de empleo del sector de la construcción. Como fruto de la negociación colectiva, se ha acordado dedicar parte del aumento salarial a un fondo de pensiones que podría llegar a gestionar unos 3.000 millones de euros en 10 años. Se trata de un movimiento importante, tratándose de un sector que suma cerca de 1.300.000 empleados y más de 130.000 empresas. El segundo movimiento importante ha sido el anunciado recientemente por la ATA, la mayor asociación de autónomos en España. Se espera que otros sectores les sigan en los próximos meses. Además, se está viendo en el mercado una tendencia con la creación de fondos de pensiones de empleo dirigidos a empresas desde hace un año.

A la hora de elegir gestión de estos fondos, será importante la solvencia, experiencia, gestión de riesgos, capacidad de adaptación a los distintos colectivos, saber gestionar el ciclo de vida y la experiencia en gestión de inversiones ESG. Por otro lado, a la hora de elegir un depositario y en vistas de la protección del partícipe y de la máxima transparencia en la elección, además del precio, será importante la solidez, experiencia y la independencia y experiencia de un depositario acostumbrado a trabajar con diferentes gestoras y casuísticas.

Además, los servicios dedicados para las gestoras en materia de inversiones ESG serán un punto muy importante debido a que ese tipo de inversiones serán unas de las características esenciales, ya mencionadas en la Ley 12/2022. Así mismo, otro punto clave serán los servicios disponibles que faciliten las políticas de implicación y ejercicio de los derechos políticos de las acciones. Estamos viviendo un momento donde parece que por fin va a empezar a despegar el Pilar II después de tantos años, y el sector se está preparando para dar servicio a estos nuevos planes de empleo. Un momento apasionante y una oportunidad para trabajar en conjunto, con colaboración público-privada, contribuyendo al fomento del ahorro a largo plazo de las familias.