Too big to ignore: invertir en China A-Shares

Antonio Losada_noticia
Cedida por Goldman Sachs AM.

TRIBUNA de Antonio Losada, executive director, Sales, Goldman Sachs AM. Comentario patrocinado por Goldman Sachs Asset Management.

A pesar de su relevancia geopolítica internacional y de la importancia de su economía (que ya representa el 17% del PIB global, a pesar de su más que probable liderazgo económico mundial) sobrepasando a EE.UU. en esta década, el peso del mercado doméstico de renta variable chino en los índices globales ha estado históricamente infrarrepresentado; a cierre de 2019, el peso de China en el MSCI ACWI era cercano al 4%, mientras que el peso de A-shares era solo del 0,5%. En perspectiva, el mercado de A-shares es a día de hoy el segundo mayor mercado de renta variable del mundo con una capitalización de tres billones de dólares en 2019 (10% de la capitalización mundial(1)), y supone ya el 19% del volumen global de trading.

Para corregir esta situación, en noviembre de 2019 MSCI completó la primera de las tres fases de introducción de A-shares en sus índices (aplicando un factor de inclusión del 20%, que ahora suponen un 5% del MSCI EM). Cuando se complete la adopción, se estima que las A-shares pesarán en torno al 21% del índice. De manera simultánea, el Gobierno chino ha impulsado recientemente una serie de reformas aperturistas destinadas a captar inversión extranjera, a destacar la creación del Nasdaq-style Science and Technology Innovation Board (STAR Market) o la flexibilización de los requisitos administrativos para obtener la calificación de inversor extranjero cualificado (QFII). El resultado es un aumento significativo en la liquidez del mercado y por ende en el volumen de inversión extranjera, lo que en nuestra opinión hará que la valoración de las A-shares dependa cada vez más de los fundamentales, reduciéndose la volatilidad.

¿Qué pueden aportar las A-shares al inversor?

En primer lugar, la generación de alfa. El mercado de A-shares continúa copado por inversores retail (80% del volumen negociado(2)), lo que le convierte en un mercado poco sofisticado, con un foco más cortoplacista y dominado por el sentimiento inversor. En consecuencia, su volatilidad es mayor que la de los mercados desarrollados y que la volatilidad media de la renta variable emergente. En este contexto de ineficiencia y dispersión de resultados, el 100% de los gestores activos que invierten en A-shares baten al índice a medio y largo plazo.

Además, el mercado doméstico de A-shares es complementario al mercado offshore (H-shares y ADR), ya que sus características (en especial la asignación sectorial) difieren notablemente(3). Mientras que los sectores industrial y materiales suponen casi un 20% del MSCI China A Onshore Index, apenas alcanzan el 5% del MSCI China Index. Esto significa que las A-shares pueden ofrecer más exposición a la consolidación económica y al surgimiento de marcas nacionales competitivas que esperamos en sectores de la vieja economía, a la vez que se benefician del crecimiento de compañías industriales de nueva generación, como por ejemplo movilidad eléctrica o energía solar. De forma parecida, el aumento de demanda por productos de ahorro y seguros beneficia al sector Financiero, que tiene más peso en el mercado de A-shares (22%) que en el mercado offshore (13%).

El mercado offshore ofrece más exposición a los sectores de mayor crecimiento de la nueva economía como consumo discrecional o servicios de comunicación, pero en algunos casos este elevado crecimiento ha hecho que aumente la concentración del mercado. Como ejemplo, Alibaba y Tencent, que pesan aproximadamente un 21% y 17% del total del MSCI China Index y dominan sus respectivos sectores. En nuestra opinión, debido a que las diferencias entre los dos mercados son dinámicas y difíciles de predecir, los inversores que participen en ambos tienen mayor probabilidad de generar alfa a partir de su exposición a China.

Además, las A-shares pueden aportar diversificación a las carteras. Como podemos ver en la tabla a continuación, tienen una correlación inferior a 0,5 tanto con la renta variable emergente global (0,45) como con los mercados desarrollados (0,32), EE.UU. (0,30) o Japón (0,25)(4). Esto hace que sean una clase de activo muy atractiva para complementar la asignación a emergentes de una cartera a la vez que se diversifica el riesgo total de la misma.

¿Qué opciones de asignación a A-shares existen para el inversor?

En GSAM creemos que existen tres enfoques para aumentar la exposición a A-shares:

  • Modelo pasivo, por el cual un inversor gana exposición asignando a un manager global de mercados emergentes (referenciado vs el MSCI EM Index). Mientras que esta estrategia, más conservadora, minimiza el tracking error vs MSCI ACWI, hace que la exposición a China esté dominada por H-shares y limita la capacidad de capturar la oportunidad en A-shares.
  • Modelo de asignación satélite a A-shares, que puede complementar una asignación ya existente a mercados emergentes globales. El incremento en la asignación a A-shares es una ventaja frente al modelo pasivo y además es sencillo de implementar mediante fondos de inversión centrados en A-shares.
  • Modelo combinado de asignación a EM ex China más asignación en solitario a China All-Shares. Esta es, en nuestra opinión, la mejor manera de capturar plenamente toda la oportunidad de China, si bien es cierto que el aumento de exposición a A-shares hará que aumente el tracking error vs índices generalizados como el MSCI EM. Por este motivo, solo recomendamos este modelo para inversores con un horizonte de inversión a largo plazo y mayor tolerancia al riesgo.

Perspectivas para el mercado de A-shares

La renta variable china ha tenido un comienzo de 2021 volátil en el que cedió parte de las ganancias generadas en diciembre de 2020 y enero de 2021, debido principalmente a un exceso (táctico y estacional) de liquidez. Nosotros vemos esta corrección como un ajuste natural, sano y necesario de los mercados de capitales, en contraposición a un ajuste motivado por los fundamentales.

En general la economía de China continúa beneficiándose de que el país haya sido de los primeros en controlar la pandemia de COVID-19. La producción industrial, el volumen de comercio y de inversión se mantienen en línea con las expectativas para 2021. Esperamos que la economía china continúe su transición estructural de producción a consumo e innovación. En esta línea, las últimas políticas adoptadas hacen más énfasis en la calidad del crecimiento que en el volumen, lo que reforzará la eficiencia y sostenibilidad a largo plazo. Tenemos además gran convicción en las Tres C, tres temáticas de inversión clave en China que tras superar el test de estrés de 2020, creemos salen reforzadas:

  • Consolidación en los sectores de la vieja economía, que dará lugar a compañías más grandes y mejor dirigidas, marcas nacionales que podrán competir a nivel global.
  • Colaboración entre economías online y offline, especialmente en los gigantes tecnológicos, que permitirá mejorar la eficiencia operativa
  • Innovación corporativa; el aumento en inversión en I+D promovido desde el gobierno, unido al aumento de la población con educación superior, está impulsando la innovación tecnológica.

En general somos constructivos en nuestras previsiones para A-shares. Tras la reciente corrección, las valoraciones han caído un 15%, volviéndose más atractivas y ofreciendo una buena oportunidad de entrada en la clase de activo. Las A-shares continúan baratas comparadas con otras clases de activo y actualmente cotizan a un descuento del 25%-35% comparadas con los mercados desarrollados y la renta variable americana. Al mismo tiempo, los fundamentales continúan sólidos y se espera un crecimiento importante de los beneficios corporativos (el consenso de mercado estima un crecimiento del c.20% para 2021 y 13% para 2022(5).

El planteamiento de Goldman Sachs AM para China A-Shares

El GS China A-Share Equity Portfolio busca ofrecer exposición al mercado de A-Shares con el objetivo de aprovechar las ineficiencias de este mercado y generar alfa de forma consistente en cualquier entorno de mercado. En GSAM llevamos invirtiendo en A-Shares desde 2004 y contamos con el segundo mayor track record de la industria en esta clase de activo. El fondo se lanzó en 2006 y está gestionado por un equipo de siete profesionales ubicado en Hong Kong.

Siguiendo una filosofía de inversión fundamental y aplicando un enfoque bottom-up, agnóstico por estilo, el fondo ha generado unos resultados sólidos que le sitúan en el top 14% de su categoría Morningstar a tres y cinco años respectivamente con un rating de 4*. La selección de títulos justifica más del 80% del alfa que genera el equipo.

El fondo tiene entre 40 y 60 posiciones e invierte de forma muy activa. Sobreponderamos las New China Industries (internet services, ecommerce, telecomms…) e infraponderamos State-Owned Enterprises (SOE). Estamos posicionados de forma significativa en los sectores Industrial, Financiero y Tecnologías de la Información. El fondo también integra criterios ASG para identificar tanto fuentes de alfa como riesgos potenciales y participa activamente en la dirección de las compañías en cartera.

Fuentes y notas:

Los pronósticos económicos y de mercado aquí presentados son para propósitos informativos a la fecha de esta presentación. No se puede garantizar que se cumplan las previsiones.

1 Wind, UBS China Equity Strategy, as of 16-Sep-19.

2 UBS, SSE, as of 16-Sep-19.

3 Factset, as of 30-Sep-20

4 Bloomberg, as of 10-Dec-20. Correlations represented by weekly trailing 10-year returns. H-Shares, A-Shares, ADR, EM, DM, US and Japan represented by the MSCI China, MSCI China A Onshore, BNY Mellon China Select ADR, MSCI Emerging Markets, MSCI World, S&P 500 and TOPIX index respectively. Diversification does not protect an investor from market risk and does not ensure a profit.

5 FactSet, I/B/E/S, MSCI, Worldscope via Goldman Sachs Global Investment Research as of 02-Apr-21. Attribution data shown is from a third party data provider and may slightly differ from official GSAM performance due to pricing differences/methodologies.


Las rentabilidades obtenidas en el pasado no garantizan los resultados futuros, que pueden variar. El valor de las inversiones y de los ingresos derivados de las mismas fluctúa, y puede tanto caer como aumentar. Por consiguiente, el capital invertido podría sufrir pérdidas.

En la Unión Europea, este material ha sido aprobado por Goldman Sachs Asset Management Fund Services Limited, entidad autorizada por el Central Bank of Ireland.

Capital en Riesgo

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