Tendencias: el trabajo de selección se complica

Jeremy Thomas (Unsplash).

Identificar tendencias no es tarea fácil. Pero, además, el trabajo no acaba ahí. Al contrario, una vez localizadas hay que asegurarse de que existe un universo amplio de inversión, de que las empresas mantienen un mínimo grado de pureza, de que la visión de largo plazo no empaña la necesaria atención al corto plazo. Selectores y gestores debaten sobre estos retos en un desayuno patrocinado por BNP Paribas AM y moderado por Montserrat Formoso, analista y editora de FundsPeople.

Patricia Pomares, CaixaBan AM
Patricia Pomares (CaixaBank AM)

Patricia Pomares, gestora sénior de Selección de Fondos de CaixaBank AM, cuenta que reciben ideas de muchas firmas de inversión internacionales y luego las incorporan de manera manual a la base de datos. “Es en ese momento, cuando hay que identificar qué temática integrar a cada tendencia y cómo incorporarla, en el que entra en juego la capacidad y la experiencia del selector”, explica.

A su juicio, en este punto hay que abrir la mente y ver que no solo hay fondos temáticos, sino que existen otro tipo de oportunidades como, por ejemplo, fondos sectoriales o productos que invierten con un enfoque top-down e incorporan ya, por su proceso de inversión, la idea de  largo plazo en temáticas y en tendencias. Patricia Pomares insiste, por tanto, en que “se trata de un proceso muy manual y muy amplio”.

La complejidad de diversificar las ideas

La industria está en continuo cambio y evolución, lo que es sinónimo de mayor complejidad. “De hecho, lo más complicado que me estoy encontrando ahora es cómo poner en común todos los estilos de inversión desde el punto de vista sectorial, de geografías, de factores y sesgos… y con todos ellos hacer una megamatriz e intentar hilarlo con tendencias, y luego con temáticas”, comenta Sebastián Larraza, responsable de Selección de Fondos y Gestión Multiperfil de Andbank Wealth Management. En definitiva, lo más complicado hoy por hoy, a su juicio, es diversificar las ideas en las carteras.

Sebastián Larraza, Andbank WM
Sebastián Larraza (Andbank AM)

La oferta de ideas de inversión temática se ha disparado en los últimos 24 meses y el universo de inversión cada vez es más amplio, cambiante y dinámico. Hay que poner orden. En su caso, Sebastián Larraza cuenta que intenta que “los sesgos factoriales, que tanto hemos desarrollado y cuidado durante los últimos años, estén compensados”. Se trata de analizar esos sesgos de factores que existen en términos de tamaño de compañía, de rentabilidad…, algo muy importante “porque una megatendencia a largo plazo tiene que ser rentable, ya que, en caso contrario, la temática en concreto acabará desapareciendo, simplemente por el sesgo de supervivencia”.

La importancia de conocer el vehículo

María Seco, gestora en BBVA AM, hace hincapié en la importancia de conocer qué hay detrás de cada uno de los vehículos, un proceso que también es muy manual. “Hay que comprender el enfoque del gestor, qué prioriza a la hora de seleccionar los títulos, de dónde vienen los ingresos de las compañías en las que invierte, qué tipo de exposición quiere tener a las temáticas y asegurarse de que tiene un peso en ingresos suficiente para que la temática sea representativa”. También insiste en la necesidad de analizar el solapamiento entre productos.

María Seco, BBVA AM
María Seco (BBVA AM)

Y todo ello sin olvidar la complejidad muchas veces de identificar compañías que tengan una exposición pura a una temática en concreto (grado de pureza). “Suele ser un universo de empresas pequeño, incluso en algunas temáticas, que pueden ser muy interesantes y de crecimiento, no encuentras compañías suficientes que coticen en bolsa con exposición a las mismas, sino que son firmas que están todavía en manos privadas”. Por tanto, “no se puede dedicar un vehículo exclusivamente a algo tan estrecho”, explica María Seco. A su juicio, en general, “tener exposición pura a una temática es complicado. En algunas ocasiones tienes que tener exposición a varias y ver cómo van encajando en las carteras en las que inviertes”.

Estrategias más puras que otras

¿Cómo hacen ese filtro en BNP Paribas AM? Elena Armengot Paradinas, directora de Ventas, explica que en la gestora cuentan con unas estrategias más puras que otras pero, en cualquier caso, el primer filtro es que un 20% de los ingresos de las compañías se dedique a la temática en concreto a la que quieran mantener exposición. Hay muchos sectores que pueden entrar dentro de un tema de inversión. Y pone un ejemplo, en el BNP Paribas SMaRT Food, cuya temática es ‘del campo al plato’, entrarían compañías del sector de la agricultura, pero también del de transporte, e incluso del de toda la distribución de alimentos, ‘del campo al plato’.

Elena Armengot, BNP Paribas AM
Elena Armengot (BNP Paribas AM)

En otros fondos, que son más puros, para entrar en el universo de inversión una empresa tiene que tener al menos un 50% de ingresos que provenga de la temática, explica Elena Armengot. “Al final, los fondos tienen mucho más grado de pureza que el filtro inicial porque una cosa es entrar en el universo y otra que el equipo llegue a tenerlo gestionado”, matiza. De hecho, “lo normal es que el grado de pureza de nuestros fondos esté entre el 65% y el 86%, dependiendo del momento”.

Un horizonte de largo plazo

En cualquier caso, una de las máximas de este tipo de inversión es que el horizonte debe ser de largo plazo, lo cual también conlleva sus dificultades a la hora de la implementación en cartera, y a la hora de explicárselo a los clientes, quienes una de las primeras cosas que tienen que tener en cuenta es la necesidad de diversificar, tener paciencia y evitar hacer timing.

“Aconsejamos no invertir más de un 20% en inversiones temáticas concretas o en tendencias”, comenta Sebastián Larraza (Andbank WM). Argumenta, entre otras cosas, que estas estrategias conllevan una volatilidad algo superior al índice MSCI World. Aunque también aclara que, históricamente, Estados Unidos prácticamente acapara dos tercios de la inversión en renta variable mundial, y el componente tecnológico en este mercado es muy elevado, lo que ha implicado en los últimos años mayor rentabilidad y también mayor riesgo (medido por la volatilidad). Depende, por tanto, con que se haga la comparación.

Precisamente son esas temáticas más focalizadas en las nuevas tecnologías y la innovación las más prometedoras actualmente, las que están llamadas a crecer mucho en el largo plazo y las que van a tener también algo más de volatilidad. La clave para aterrizar esta circunstancia en la cartera es “combinar ese tipo de temáticas con otras de crecimiento algo más estable, que no tengan tanto foco en la innovación y que se beneficien también de tendencias de largo plazo, como puede ser el envejecimiento”, cuenta María Seco (BBVA AM).  .

Hay que invertir con la vista puesta en el largo plazo, pero sin perder de vista el corto plazo. Por ejemplo, según explica Elena Armengot (BNP Paribas AM), los gestores del BNP Paribas Disruptive Technology o del BNP Paribas Energy Transition, tienen un horizonte menor: “Hay que estar muy atentos a las empresas porque muchas compañías que son ahora triunfadoras a lo mejor dentro de 10 años han desaparecido. No hay que perder de vista los cambios que se están produciendo, las nuevas innovaciones que llegan”.

El enfoque práctico desde el punto de vista del selector para lograr invertir a largo plazo sin perderle la cara al corto lo aporta Patricia Pomares (CaixaBank AM): “Lo que hacemos es incluir dentro de nuestro proceso de inversión horizontes de inversión tácticos, más cortos, entre seis y 18 meses, en los que intentamos combinar y diversificar”. Por ejemplo, están incrementando el peso en ideas más cíclicas, como puede ser el BNP Paribas Aqua, que tiene invertida buena parte de su cartera en el sector industrial.