Andrea González, (Spainsif): “Hay que generar un modelo de etiquetas que sea lo más sencillo posible de cara al asesor y al cliente final”

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Andrea González_Spainsif. Cedida.

El Foro Español de Inversión y Finanzas Sostenibles, Spainsif, ha llevado su 13ª edición de la Semana ISR, a siete ciudades: Murcia, Barcelona, Valencia, Santander, Málaga, Bilbao y Madrid. Andrea González, directora general de la entidad, destaca el interés por las finanzas sostenibles en las distintas plazas: “Hemos procurado llevar temas que pudieran interesar en cada región y la respuesta ha sido muy positiva”. Así en Málaga se trataron las distintas dimensiones de la Silver Economy, mientras que en Cantabria se abordaron temas relacionados con el desarrollo rural.

Plan estratégico

Spainsif está cerrando en la actualidad los últimos meses del plan estratégico anterior y la Asamblea General acaba de aprobar el plan estratégico nuevo. “Estamos cerrando unas líneas de trabajo y vamos a abrir otras, pero hay tres áreas principales en las que estamos trabajando. La primera es la sensibilización y educación financiera al inversor minorista, en la que llevamos a cabo distintas acciones para poner a disposición del asesor financiero materiales que faciliten su tarea. En redes también estamos intentando ser más creativos para llegar a más público”. Por la parte del inversor profesional, trabajan en dos grandes esferas: la de financiación y la de inversión. “Están en dos momentos de madurez distintos. La inversión vive un momento de mucha sofistificación, mientras que la financiación está en el momento de la innovación, de la prueba, de los nuevos productos, del diseño de buenas prácticas” afirma Andrea González.

En la esfera de la inversión quieren ir más allá del cambio climático y están empezando a analizar cuestiones de biodiversidad. “Queremos investigar cómo vamos, plantear dudas, conocer las dependencias de los activos sostenibles españoles respecto a cuestiones de biodiversidad y ver qué oportunidades hay”, indica. Otro tema exigente que hay sobre la mesa es la debida diligencia de los derechos humanos: cuáles deben ser las obligaciones de inversores institucionales y entidades de crédito respecto de la cadena de valor y los derechos humanos. “La administración saliente de la UE aprobó la propuesta de directiva y ahora se abre un plazo de dos años para ver cómo queda el sector financiero en esa regulación”, puntualiza.

Andrea González también pone de relieve la importancia de la atención a las pymes en el contexto español. “Se acaba de lanzar la propuesta de EFRAG para divulgación de información de sostenibilidad por parte de las pymes. Hay que intentar dar con un número acotado de indicadores que sean materiales para la actividad y el sector de las empresas” señala. “Las pymes no deben dedicar esfuerzo a producir KPI que no van a ser utilizados, hay que hacer economía del indicador. Lo importante es que con algunos datos relevantes puedan conocer su situación respecto a otros competidores, evaluar mejoras y divulgar esa información”, añade.

Politización y desinformación

Desde Spainsif también se esfuerzan por rebatir informaciones que señalan a las finanzas sostenibles como perjudiciales para el sector financiero. “La politización de la sostenibilidad puede a veces llevar a faltas de rigor serias”. Hay tipos de rechazo o backlashing ya identificados entre los SIF. “El primero es el de los políticos anti-todo. Otro es más académico y viene de investigadores que sienten que los hallazgos en sostenibilidad rebaten determinadas conclusiones por las que pueden haber sido reconocidos. Y un tercer tipo estaría relacionado con la coyuntura geopolítica, como el cambio de postura de la inversión sostenible respecto a la inversión en armas. La coherencia absoluta es muy complicada desde la gestión de activos”, reflexiona.

La inversión sostenible en España

En inversión sostenible, González estima que “España progresa a la velocidad a la que lo que han hecho otros países, solo que empezó seis años después. Los procesos de gestión siguen la misma evolución que hemos visto en otros países, no se da un salto al engagement sin pasar por la integración y el best in class. Ahora se está haciendo un esfuerzo por crear equipos de stewardship”.

La directiva considera que este proceso natural de evolución está en línea con el cambio de percepción que ha habido respecto al papel del inversor sostenible: “Ahora se considera que tiene que ser más ambicioso. En el inicio se limitaba a eliminar determinadas industrias de la cartera y por tanto a reducir determinados riesgos de sostenibilidad. Con la regulación, hemos pasado de ese control de riesgos a aprovechar oportunidades en sostenibilidad, a contribuir con soluciones. El siguiente paso es la inversión de impacto”, apunta.

Cambio de metodología

El siguiente estudio anual de Spainsif se va a centrar en datos de gestión de activos nacionales para evitar el doble conteo entre los distintos estudios de los SIF. “En volumen de activos bajo gestión vamos a evaluar los datos exclusivamente de las gestoras nacionales. En todo lo referido a práctica de exclusión, engagement, políticas formales, temáticas, percepción de mercado, seguiremos preguntando tanto a nacionales, como internacionales y asset owners”, explica.

González considera que el cambio en la metodología les va a permitir tener y ofrecer una información muy precisa sobre el grado de ambición de la gestión nacional. “Vamos a distinguir cuatro grados. Los primeros serían la inversión ASG básica y la avanzada (con criterios vinculantes que condicionen el universo de inversión). Ambos pueden utilizar información bajo el prisma de materialidad financiera”, detalla. “En grados mayores de compromiso ya hay que utilizar datos de doble materialidad y son alineación con el impacto y generación de impacto” añade. “La alineación aspira a que las empresas tengan cuantificadas qué mejoras en qué KPI se quieren realizar. Tiene que ser intencional y medible, más a allá de que usen o no teorías del cambio”, aclara.

La generación de impacto difiere de la alineación porque la medición que conlleva tiene más que ver con el impacto del inversor y menos con el de la empresa. El inversor se atribuye parte del impacto de la empresa. “Quizás no se trate exactamente de adicionalidad, pero sí de atribución, porque si esa gestora no hubiera hecho determinadas acciones el cambio no se habría producido. No es tanto adicional en el sentido de aprovisionamiento de capital, porque habrá más inversores, pero sí desde el r esultado de las acciones de engagement y del ejercicio de la propiedad activa” puntualiza.Todos los SIF que hacen estudios van a seguir esta metodología. “Interopera muy bien con la SFDR, incluso si se producen cambios y con la SDR de Reino Unido, tenemos una tabla de equivalencias”.

Consulta de la SFDR

González espera que “el comprehensive reassesment” sobre SFDR que ha llevado a cabo la Comisión Europea dé lugar a un nuevo proceso de consulta con más detalles de cómo será SFDR II. Es una decisión que tendrá que tomar la nueva Comisión. Spainsif está favor de que haya una nueva consulta y de que haya un modelo de etiquetas voluntarias interoperables con MiFID. “Hay que generar un modelo de etiquetas que, si bien pueda ser más o menos complejo en su back office y requisitos de divulgación, sea lo más sencillo posible de cara al asesor y al cliente final”, concluye.