El presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Carlos San Basilio, ha advertido sobre la incertidumbre que rodea a la Estrategia del Inversor Minorista (RIS, por sus siglas en inglés) impulsada por Bruselas, actualmente en revisión. “Está en una situación delicada, no se sabe si avanzará o retrocederá”, señaló durante su intervención en el XV Encuentro Nacional de la Inversión Colectiva, organizado por Deloitte e Inverco. Subrayó, además, que su aplicación debe “facilitar el acceso del pequeño inversor a los mercados de capitales, no introducir nuevas barreras ni para ellos ni para los intermediarios”.
San Basilio destacó la creciente implicación de las autoridades públicas en el impulso del ahorro inversor. “Existe una mayor sensibilidad por parte de los gobiernos sobre la necesidad de facilitar el tránsito del ahorro hacia la inversión, como una medida fundamental para que Europa recupere su competitividad, su capacidad de innovar y su papel en el entorno económico mundial”, afirmó.
Más del 30% del ahorro sigue en depósitos
En este contexto, mencionó la iniciativa europea Savings & Investment Union (SIU), que busca canalizar el ahorro minorista hacia los mercados de capitales. Aunque los fondos de inversión están consolidados en España, “todavía existe margen de crecimiento”, recordó. Según la CNMV, más del 30% de la riqueza financiera de los hogares españoles sigue en depósitos, frente al 10% en países como Suecia, donde las cuentas individuales de ahorro “han tenido mucho más éxito”.
Por su parte, Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco, añadió: "Respecto al reglamento RIS, incluso a pesar de la redacción modificada por el Parlamento y el Consejo, no parece que vaya a cumplir los objetivos que se planteó. Salvo que se hagan ajustes importantes y estructurales, esta propuesta, debería retirarse".
“Hay que dar con la combinación adecuada”
El presidente de la CNMV señaló que el éxito de este tipo de iniciativas depende de “encontrar el equilibrio entre disponibilidad, producto y fiscalidad”. En sus palabras, “si no se acierta con los plazos de disponibilidad de la inversión, los productos adecuados y, sobre todo, un marco fiscal atractivo, el resultado acaba siendo un producto marginal, cuando lo que se necesita es un producto sistémico”. Citando el modelo sueco, destacó que “de sus 10 millones de habitantes, casi cinco millones tienen este tipo de cuentas individuales”, un ejemplo del potencial de canalización del ahorro que España debería emular.
San Basilio explicó que el Ministerio de Economía trabaja junto a otros países europeos en el diseño de nuevas herramientas de ahorro con incentivos fiscales. “Insistimos siempre en lo mismo: pensar en lo que más interesa al minorista y en qué puede hacer más atractiva esta cuenta, no tanto en imponer condiciones si las ventajas no están claras. Hay que lograr un equilibrio, que todavía no está cerrado”, afirmó.
Educación financiera, sostenibilidad y digitalización
El presidente recordó también que la educación financiera sigue siendo esencial para este objetivo. “Desde la CNMV colaboramos estrechamente con el Banco de España, el Ministerio de Economía, la Dirección General de Seguros y con la industria, en la que Inverco ha desempeñado un papel fundamental”, señaló.
Entre los retos de futuro, citó la sostenibilidad y la digitalización como los dos ejes principales de transformación de la industria. En el ámbito sostenible, destacó que la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) ha evaluado positivamente la información divulgada por las gestoras, aunque defendió que “hay que rebajar las exigencias, pero mantener una cobertura amplia del tejido empresarial” para garantizar datos fiables sobre los activos en los que invierten los fondos. “La Comisión Europea debe garantizar la consistencia entre la información que se exige a las empresas y la que se pide a los vehículos de inversión colectiva”, añadió.
Respecto a la digitalización, subrayó que normativas como MiCA y DORA están aún en fase de aplicación, y que la CNMV trabaja “muy estrechamente con Inverco” para resolver dudas. “Las nuevas tecnologías ofrecen oportunidades importantes, también la inteligencia artificial, que puede contribuir a una gestión más eficiente y adaptada al cliente. Pero, evidentemente, también plantea riesgos significativos”, advirtió.
El préstamo de valores, por fin realidad en España
Ángel Martínez-Aldama destacó durante el encuentro la reciente aprobación y publicación en el BOE de la orden ministerial sobre el préstamo de valores, un avance largamente esperado por el sector. “Queremos agradecer a la Secretaría General del Tesoro y Financiación Internacional la aprobación, el viernes pasado, de esta norma. Por ahora no aplica a fondos de pensiones, pero esperamos que se extienda lo antes posible”, señaló. Según añadió, con esta medida “ya podemos marcar un ‘tic’ en las propuestas que hizo el informe de la OCDE hace un año”.
El presidente de la asociación subrayó la importancia del ahorro colectivo en la economía española. “Gestionamos el ahorro de 14 millones de españoles y administramos 34 millones de cuentas de ahorro, con un volumen cercano a los 900.000 millones de euros, equivalente al 55% del PIB”, precisó. Uno de cada cuatro euros de las familias se canaliza a través de fondos de inversión y fondos de pensiones, un sector que “genera empleo directo e indirecto para unas 26.000 personas y más de 4.000 millones de euros anuales en recaudación para las arcas públicas”.
Revisión profunda de pensiones
En materia de pensiones, el presidente de Inverco reclamó una revisión profunda del marco actual. “Claramente no tenemos un sistema de tres pilares. El 98% de las prestaciones provienen del sistema público y apenas un 2% de los pilares complementarios”, advirtió. Defendió, en ese sentido, la necesidad de “reconstituir los límites de aportación en el sistema individual, incentivar los fondos de empresa y facilitar el rescate de los planes en el momento de la jubilación”.
Además, abogó por “estimular el trasvase del ahorro inmobiliario hacia el ahorro financiero a largo plazo” y consideró que “sin un refuerzo decidido del segundo y tercer pilar, el sistema público de pensiones tendrá cada vez más problemas de sostenibilidad”.


