China: minuto y resultado…

China
Kon Karampelas, Unsplash

La recuperación económica de China continuó acelerándose en el primer trimestre, impulsada por una demanda más fuerte y el apoyo del gobierno. El PIB durante los primeros tres meses del año subió un 18,3% respecto al año anterior, por encima del 6,5% del trimestre anterior. Es la tasa más alta registrada en 30 años. El repunte del PIB contrasta con el primer trimestre de 2020 cuando sufrió una contracción del 6,8%. La producción industrial aumentó un 14,1% interanual en marzo, por debajo de la expansión del 35,1% de febrero. Las ventas minoristas del mes se recuperaron por encima de las expectativas en un 34,2%.

Tal y como explica Lale Akoner, estratega de mercado en BNY Mellon Investment Management, la fuerte recuperación en V que experimentó China en 2020 respondió en gran medida a un aumento de la inversión, mientras que el consumo y los servicios se quedaron rezagados. “Los datos del primer trimestre de 2021 reflejan el efecto que ha tenido la normalización de las políticas en el crecimiento interno. La actividad de inversión sensible al crédito ha decepcionado (por la menor demanda de crédito y una política de vivienda más restrictiva). Mientras, el consumo ha rebotado”, subraya.

Control casi total sobre la pandemia

China ha conseguido controlar la pandemia muy bien y no ha sufrido una segunda ola desde el pasado mes de abril. Esto está impulsando una rápida recuperación económica que podría convertirse en una guía para otras grandes economías del mundo. “Comparado con el primer trimestre de 2019, el crecimiento compuesto rondó el 5%, con lo que prácticamente se sitúa en niveles anteriores a la pandemia. En lo que sectores se refiere, las manufacturas siguen registrando una recuperación más rápida que los servicios y, por tamaños, las pequeñas empresas marchan por detrás de las grandes”, indica Lynda Zhou.

En opinión de esta gestora de renta variable china de Fidelity International, para el segundo trimestre se prevé que China mantenga un crecimiento económico elevado en tasa interanual. “El ritmo de la recuperación económica en el segundo trimestre y posteriores debería depender más del sector servicios. De acuerdo con los datos sobre desplazamientos internos con motivo de la celebración a comienzos de abril del Qingming, el número de viajeros y reservas hoteleras aumentó considerablemente comparado con anteriores festividades. Esto indica que la demanda de consumo embalsada podría provocar un fuerte rebote”.

“Sin embargo, para que se produzca un crecimiento económico más sostenible, la renta de los hogares debe recuperarse. A este respecto, destacan las divergencias que muestra la recuperación entre las empresas de diferentes sectores y tamaños, sus posibles efectos sobre el empleo y la renta de los ciudadanos”, alerta. En BNY Mellon IM, por su parte, creen que el consumo y los servicios continuarán recuperándose gracias a unas rentas más altas, a las mejores condiciones del mercado laboral y al gasto del ahorro acumulado en 2020. También esperan que el endurecimiento de la política china logre mitigar los riesgos en los sectores financiero e inmobiliario.

Recomendaciones de inversión de Fidelity…

En el mercado de acciones A, se ha registrado una importante corrección después del Año Lunar chino y la tendencia de inversión ha cambiado considerablemente. “La recuperación se ha producido como estaba previsto, así que el mercado espera que la política monetaria se normalice y que la liquidez se reduzca. El sentimiento del mercado sigue siendo frágil, ya que tiende a reaccionar con lentitud ante las noticias positivas y con rapidez ante las negativas. Las acciones que presentaban una valoración elevada y acumulaban fuertes ganancias han registrado una corrección importante”, señala la gestora de Fidelity.

Por el contrario, las acciones cíclicas se han beneficiado de la rápida mejora de los resultados empresariales y, según la experta, batirán al mercado. “De cara al futuro, se esperan turbulencias en la bolsa en un entorno en el que la inflación va a aumentar. Los programas de vacunación, la recuperación económica y las políticas de las autoridades siguen siendo los tres grandes vectores del mercado. Cuando se ponga fin a las valoraciones motivadas por la liquidez, el énfasis desde un punto de vista estratégico debería desplazarse hacia las oportunidades que existen en acciones concretas”.

La continuidad de los resultados empresariales podría ser un factor clave dentro del enfoque de selección de valores bottom-up. Así, Zhou considera que los inversores deberían prestar especial atención a las empresas de alta calidad después de la corrección de las valoraciones. “En cuanto a los sectores, soy alcista sobre los cíclicos, que encuentran apoyo en unos buenos resultados empresariales. Sobre el consumo, donde los resultados empresariales son estables. Y en áreas como los materiales y la industria, que se beneficiarán de la sustitución de las importaciones y una mayor centralización del mercado”.

… y BNY Mellon IM

En BNY Mellon IM, por su parte, recomiendan que los inversores apuesten por los sectores que probablemente se verán más beneficiados por la recuperación del consumo y los servicios. Aseguran estar buscando oportunidades interesantes que conjuguen dos tendencias: en primer lugar, un cambio permanente en el comportamiento de los consumidores a consecuencia de la pandemia (por ejemplo, la digitalización). Y, en segundo, el mandato estratégico de China, orientado a fomentar un crecimiento a largo plazo de calidad y centrado en el consumo.

“En este ámbito, buscamos oportunidades en comercio electrónico, salud, juegos en línea, empresas de educación y empresas de internet. En renta fija, creemos que los bonos chinos continuarán gozando de una fuerte demanda entre los inversores extranjeros, ya que ofrecen unos rendimientos atractivos”, concluye.