Cómo integrar la inteligencia artificial en la gestión de activos: la opinión de los expertos

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Todo esta por hacer, pero no todo el mundo sabrá hacerlo. Guillermo Meléndez, responsable del laboratorio de IA de BME Inntech, y Álvaro Galiñanes, director de inversiones de Santander Prívate Banking Gestión, coinciden en que la inteligencia artificial ofrece muchas posibilidades para el mundo del asesoramiento y la gestión.

“La inteligencia artificial te aporta un salto cualitativa a los modelos actuales basados en distribuciones normales”, destaca Meléndez, quien subraya que con esta ciencia se pueden optimizar millones de parámetros. Sin embargo, considera que hay dos barreras importantes para su desarrollo: la desconfianza y que sin conocimiento y datos es imposible que pueda salir bien.

Para Meléndez, los datos son fundamentales. “El diseño experimental de los productos basados en inteligencia artificial deben tener coherencia financiera. No sirve de nada si está desarrollado por un matemático que no sabe de finanzas. Hay que incorporar los dos elementos”, afirma. Por tanto, apuesta por la formación continua.

Desde el punto de vista de Galiñanes, en cuanto a la inteligencia artificial, “hay que empezar a distinguir el grano de la paja”. Dentro de esta nueva ciencia, para el papel de los selectores de fondos, Galiñanes piensa que cobra mucho sentido el aprendizaje no reforzado. “Ayuda a resumir la información en muy pocas variable que permiten diferenciar entre lo que dice un fondo y lo que hace”, destaca.

A la hora de elegir entre contratar proveedores de inteligencia artificial o desarrollarlo internamente, Galiñanes cree que para empezar puede ser positivo ir de la mano de un tercero. En caso de hacer un desarrollo interno, indica tres puntos importantes a tener en cuenta: legislación, formación (programación cuántica) y comunicación. “Es imprescindible que el cliente entienda los riesgos”, determina.

Como selector, Galiñanes señala que “empieza a haber gestoras internacionales que sustituyen su equipo de analistas para seleccionar valores por un proceso automatizado”. Este tipo de vehículos, contextualiza el director de inversiones de Santander Prívate Banking Gestión, tienen poco tiempo pero han demostrado buenos resultados. Por otro lado, apunta como la inteligencia artificial podría ayudar para el proceso de due dilligence de la ESG de los fondos de inversión.