Con la OPA sobre Banca Generali, Mediobanca busca crear un coloso europeo en el wealth management

Conferenza Stampa Mediobanca foto FundsPeople
Conferenza Stampa Mediobanca, foto FundsPeople

Apostar por la creación de “un proyecto industrial más sólido” en wealth management en el “movido” panorama bancario y financiero italiano. Alberto Nagel, consejero delegado de Mediobanca, profundizó en la OPA sobre Banca Generali, el un banco controlado por la aseguradora Generali, la compañía de seguros líder de Italia, anunciada la mañana del 28 de abril durante una rueda de prensa celebrada en las oficinas milanesas del grupo. El ejecutivo insistió en el plan comunicado hace unos meses por Generali, articulado en dos pilares: el asegurador y el centrado en la gestión de activos. El negocio de wealth management de Generali, el que se busca adquirir, recordó, no forma parte de esos pilares.

Al dirigirse a los periodistas, Nagel subrayó que esta operación transforma la alianza entre ambas entidades “de una lógica financiera a una lógica industrial”.

La creación de un líder europeo

Según la visión de Piazzetta Cuccia (nombre con el que se conoce a Mediobanca por su sede histórica), habrá un desplazamiento de capital hacia el área de wealth management con el objetivo de crear un líder europeo, cuyo punto de partida ya se recoge en la nota difundida por Mediobanca al cierre de los mercados: 210.000 millones en activos financieros totales (TFA, por sus siglas en inglés), que prevén que alcancen los 300.000 millones en un plazo no muy largo, afirmó el consejero delegado.

La operación solo prosperará, en concreto, si existe una visión compartida (buy in) por parte de ambas sociedades. Entre las condiciones necesarias figura alcanzar al menos el 50% más una acción. Pero eso sería solo el punto de partida. “El 50+1 no es suficiente; es el mínimo. Nuestro objetivo es llegar a una fusión de Banca Generali dentro de Mediobanca”, recalcó Nagel. En caso de alcanzar esa participación mínima tras la OPA, “utilizaremos nuestras acciones de Generali para financiar el crecimiento dentro del capital”.

Nagel precisó además que en esta operación no se incluye el expediente Natixis-Generali, es decir, el memorando de entendimiento (MoU) firmado el pasado enero entre Assicurazioni Generali y BPCE —el grupo francés de bancos populares que controla Natixis desde 2021— para crear una joint venture con sus respectivas actividades de gestión de activos.

Si la operación prospera, Mediobanca no solo se situaría entre los principales grupos bancarios (con capitalizaciones superiores a los 10.000 millones de euros), sino que también se convertiría en el segundo operador, tras UBS, dentro de un grupo muy reducido (que incluye también a Julius Baer Group) con un modelo de negocio altamente especializado, más de 170.000 millones en activos bajo gestión y custodia (AuM y AuC) y al menos el 50 % de los ingresos procedentes del wealth management.

La OPA de Banca MPS

Durante la conversación con la prensa surgió también otro asunto relevante: la operación en la que Mediobanca es parte pasiva, la OPA lanzada por Banca MPS. Sin embargo, según Nagel, el movimiento sobre Generali “no es una operación defensiva en sentido técnico, sino ofensiva, una maniobra de desarrollo”. Además, “nuestra asamblea no decidirá sobre MPS, sino sobre esta operación”, añadió el consejero delegado en referencia a la junta general convocada para el próximo 16 de junio. Son dos procesos que, a partir de ahora, “no avanzarán en contraposición directa”. Los resultados dependerán de la evolución del mercado y, a día de hoy, aún están por determinar.

La denominada passivity rule (norma de pasividad), prevista en el artículo 104 del TUF, que obliga a las cotizadas europeas a abstenerse de realizar actos u operaciones que puedan obstaculizar los objetivos de una oferta, no se aplicaría en el caso de la operación sobre Banca Generali. La oferta, de hecho, “no afecta a la estructura de capital de Mediobanca”. La adquisición se financiará de manera autónoma con el paquete de acciones de Generali ya en manos de Mediobanca, no con caja o acciones de Mediobanca (de ahí también la convocatoria de una asamblea ordinaria y no extraordinaria).

“El hecho de que la operación esté estructurada de esta forma genera muchas sospechas de que podría tratarse de una maniobra defensiva para protegerse de la OPA de Banca MPS sobre Mediobanca”, comentó Filippo Diodovich, estratega sénior de mercados de IG Italia. “Al adquirir una entidad estratégica como Banca Generali, Mediobanca aumentaría su tamaño, complejidad y valor estratégico, convirtiéndose en un objetivo mucho menos accesible y más difícil de adquirir sin un acuerdo amistoso. Además, mediante esta operación, Mediobanca perdería la participación en Generali, que, en nuestra opinión, es el verdadero objetivo final de la oferta de Banca MPS”.

Diodovich añadió que actualmente no es fácil prever cómo evolucionará la operación en curso, aunque destacó que todas implican intercambios de acciones sin un solo euro en efectivo y que los intereses políticos (especialmente en torno a Generali) parecen tener más peso que los económicos.

La cuestión accionarial

Se trata de otro episodio cada vez más complejo entre los protagonistas de las finanzas italianas. Ya se ha mencionado la oferta lanzada por Banca MPS sobre Mediobanca. Montepaschi comparte con Mediobanca y Generali dos accionistas de peso: Francesco Gaetano Caltagirone y Delfin (la holding de la familia Del Vecchio), que poseen el 17 % de Generali y el 27 % de Mediobanca.

El pasado 24 de abril, la junta de accionistas de Generali renovó el consejo de administración respaldando la lista de Mediobanca, que obtuvo el 52,38 % del capital presente. Con diez consejeros, Mediobanca logró la mayoría en el consejo, mientras que la lista propuesta por Francesco Caltagirone se quedó en el 36,8 % con tres consejeros. Andrea Sironi y Philippe Donnet fueron confirmados para un nuevo mandato de tres años como presidente y consejero delegado de Generali, lo que se interpretó como una victoria para Mediobanca.