Credit Suisse rebaja la previsión de crecimiento de Chile del 3,4% al 2,7% para 2014

La desaceleación económica lleva ya un tiempo en tierras chilenas, repercutiendo en un mayor déficit fiscal esperado para este 2014. El Gobierno informó el día de hoy que aunque se registró en el primer semestre un superávit fiscal equivalente al 0,1% del Producto Interno Bruto (PIB) estimado, reconoce que para el resto del año se mantiene una proyección deficitaria. Estos datos en conjunto con oros indicadores, han impulsado a Credit Suisse a rebajar su estimación de crecimiento económico del país hasta el 2,7% para este 2014, frente al 3,4% anterior. Sin embargo, y a pesar de la situación, las agencias calificadores de riesgo consideran que Chile sigue teniendo sólidos fundamentales.

Para el analista Alonso Cervera, de Credit Suisse, la economía chilena crecerá en el tercer y cuarto trimestre en torno a un 2,4% y un 3,5%, respectivamente, lo que deja una media para el total del ejercicio del 2,7%. Esta situación, en su opinión, impulsará al banco central del país a reducir en 25 puntos básicos las tasas de interés en la próxima reunión del 14 de agosto. De hecho, opina que "debido a la severidad del retroceso económico, el regulador terminará por reducir las tasas hasta el 3% en los próximo tres meses".

En este contexto, esperan que el peso chileno continúe debilitándose frente al dólar, probablemente hasta alcanzar los 600 pesos por dólar en las próximas semanas. Por otra parte, el experto indica que el sentimiento inversor podría mejorar en agosto, mes en el que se espera que el Congreso apruebe la reforma fiscal. "Esto, sin embargo, vendrá muy tarde para hacer una diferencia sustancial en el sentimiento empresarial y en expectativas para hacer que la cifra del PIB sea menos alarmante".

Con perspectiva

Gabriel Torres, de la agencia calificadora Moody's, hace un poco de historia en su valoración y resalta que Chile ha aplicado políticas públicas consistentes y sólidas que se extienden por más de 30 años, así como una baja deuda. "Para que tuviésemos una opinión negativa tendríamos que ver un alza fuerte de la deuda, que hoy está en torno a 12% del PIB y que de duplicarse seguiría siendo baja comparada con otros países. Lo otro que debería pasar es que hubiera un cambio fundamental en los acuerdos macroeconómicos del país. En este momento, no vemos ninguna de las dos cosas y no vemos cambios hoy en la perspectiva de Chile", explica a El Economista. Además, añade que nos les preocupa la desaceleración. "Si una desaceleración es cíclica, para nosotros es algo común para todos los países. Si la desaceleración implica un cambio en la tasa de tendencia, ahí es diferente, como pasó en Brasil. Pero no vemos nada de eso en Chile".

En este sentido, Santiago Mosquera, de la agencia Fitch Ratings, indica que "la desaceleración actual no es algo ajeno a lo que planteamos el año pasado. Recalcamos que si bien las cuentas fiscales estarían un poco apretadas por los menores precios del cobre y la menor actividad, el marco fiscal sigue siendo extremadamente fuerte y no permite grandes desvíos del déficit cíclicamente ajustado. Existen compromisos serios respecto al nivel de déficit estructural".

¿Hay espacio para una mejora de calificación?

Sebastián Briozzo, de Standard & Poor's, explicó al medio local que aunque "la clasificación de Chile hoy es muy alta […] hay espacios para mejorar, pero es un progreso lento porque no hay muchos países con esta calidad crediticia". Para que el país consiga aumentar su calificación, hay varias cosas que tiene que mejorar. "Hay cosas que están hace tiempo claras en Chile, como tener una economía menos dependiente del cobre. Hacia adelante, para que esta diversificación sea más completa, el avance en la agenda microeconómica es fundamental. En esto, evidentemente la reforma educacional es fundamental y podría hacer que Chile avance en su clasificación, a pesar de que los resultados toman tiempo en evidenciarse".