Soft close: en qué consiste la opción más elegida por las gestoras para cerrar un fondo

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gossamerpromise, Flickr, Creative Commons

En las últimas semanas hemos publicado desde FundsPeople, el cierre temporal de varios de los fondos que más éxito han tenido en los últimos años en el mercado español. Es el caso de, por ejemplo, de BNP Paribas Energy Transition, de Nordea 1 – Global Climate and Environment Fund de   MS INVF Global Opportunity o de Pictet Global Environmental Opportunities solo por citar algunos de los casos más recientes.

Pero, ¿cuáles son las razones que llevan a las gestoras de fondos a plantearse cerrar un fondo (ya sea en opción close o hard) y sobre todo, ¿cómo afecta eso a los partícipes de los fondos?

Antes de contestar a estas preguntas hay que empezar diferenciando entre lo que es un fondo abierto y un fondo cerrado. Los fondos cerrados (closed end fund en inglés), son fondos de inversión que ya desde su creación emiten un número fijo de participaciones que se compran y venden entre los propios inversores, no en mercados abiertos. Por su parte los fondos abiertos (open end funds ) son fondos de inversión en los que no hay un número fijo de participaciones ya que están abiertos a ser compradas o vendidas diariamente. Es en estos últimos donde se están viendo cierres.

Por qué se cierra un fondo

Si hubiera que nombrar la primera causa que lleva al cierre de un fondo esa sería que la estrategia del fondo se viera amenazada por el gran tamaño del mismo. De hecho, cuando se analiza la tipología de inversión de los diferentes fondos que cierran se ve como estos no suelen invertir en los mercados más eficientes como por ejemplo la bolsa estadounidenses, sino normalmente en pequeñas y medianas compañías o segmentos de mercado que son más nicho.

Por ejemplo, cuando estas estrategias van bien reciben mucho dinero de los partícipes pero eso puede volverse en su contra porque pueden provocar que el gestor se vea obligado a invertir más dinero en una compañía que el que querría e incluso incurrir en un problema de falta de diversificación de la cartera. Y viceversa, si un mercado cae en desgracia, el gestor puede verse forzado a vender con pérdidas, lo que también perjudica a los partícipes.

«Los flujos de entrada son un buen indicador de la popularidad -y el éxito- de un fondo, pero pueden convertirse en un problema para sus gestores. Los fondos más grandes son más difíciles de gestionar, y hay que encontrar un hogar para todo ese dinero nuevo. Esto puede significar una mayor participación en las participaciones existentes o la búsqueda de nuevas empresas, potencialmente más arriesgadas y menos líquidas», confirma James Hard, analista de Morningstar en este artículo .

No es la única causa que puede llevar a una gestora a cerrar un fondo. También hay otras como la reestructuración de su oferta o la falta de éxito de un fondo en cuanto a captaciones, como ha sucedido recientemente con el fondo ibérico de Firmino Morgado gestionado por MAN Group.

Tipos de cierres

Básicamente existen dos tipos de cierres:

  • Hard Close. El fondo se cierra tanto a nuevos partícipes como a los existentes
  • Soft close: Permitir sólo nuevas entradas de dinero procedentes de quienes ya son clientes, pero no de nuevos.

El más habitual es el soft close y de hecho, es al que están recurriendo más gestoras en estas últimas semanas.  Existen varias opciones para llevar a cabo este cierre, que suele ser parcial, de una estrategia. A veces, un fondo impone una comisión inicial, una especie de comisión de suscripción que, en España, puede ser como máximo del 5%. Otra opción es elevar la inversión mínima para disuadir a los inversores de menores patrimonios.

Implicaciones para el partícipe

Como recuerda Gard, el hecho de que un fondo anuncie un soft close no impide que «técnicamente» el fondo siga abierto. Si no, no se estaría hablando de un soft close sino de una suspensión del fondo. Es decir, con un cierre parcial del fondo, los partícipes siempre podrán reembolsar sus participaciones e incluso comprar más dependiendo de las características del cierre. En realidad, este tipo de cierre lo que busca es limitar las entradas de nuevos inversores y/o de nuevo dinero de sus propios partícipes..

Diferente es el caso de una suspensión en un fondo, como por ejemplo lo que ocurrió con la gestora H20 en 2020 o en España con los fondos inmobiliarios por ejemplo. Lo que se busca con una suspensión es sobre todo frenar las salidas no las entradas, trata de evitar que un gestor se vea obligado a vender sus partícipes no porque esa inversión haya dejado de tener potencial sino solo obedeciendo a las peticiones de reembolsos.

Cómo saber si un fondo está o no cerrado

En el caso de que alguien sea partícipe de un fondo que anuncia un cierre, ya sea suave (soft) o duro (hard) recibirá una comunicación por parte de la gestora o comercializadora informándole de la decisión. Además, tanto si se trata de un fondo español como si es un fondo de una firma extranjera pero comercializado en España debería mandar un hecho relevante a la CNMV informando de esa nueva situación. Los hechos relevantes de IIC se pueden consultar desde aquí.