Inversión ASG o la cuadratura del círculo: clientes, empresas y regulación la impulsan

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Nikola Majksner, Unsplash

No por mucho hablar y escribir de la ASG el tema se agota. Al contrario, día sí y día no hay novedades procedentes del ámbito de la regulación, académico, de la inversión… La ASG evoluciona y también la forma de implementarla en las carteras. Varios gestores reflexionan sobre ello en un desayuno organizado por FundsPeople y patrocinado por AllianceBernstein

“La ASG no es un sector en sí mismo, es una temática que ha demostrado ser resiliente en un entorno bastante crítico a nivel mundial, pero que también se comporta bien en momentos de bajo crecimiento económico, como puede ser el entorno que podamos vivir en los próximos meses”, afirma Almudena Cansado, gestora de Fondos de Fondos de Unigest Asset Management (Grupo Unicaja Banco). Con esta idea en mente, cuenta que en la entidad están incrementando el peso de esta temática en su gama, de hecho, en mayo de este año han lanzado un fondo específico con sello ISR: “Lo que hemos hecho ha sido reorientar la gestión de un fondo mixto que teníamos hacia la implementación estricta de criterios ISR. Sí que, de forma general, ya estábamos implementando los criterios sostenibles en la entidad en cada uno de los procesos, no solo en la selección de fondos”. Además, en los últimos meses han potenciado en la gama de perfilados la presencia de fondos ISR, tanto en la parte de renta variable como de la renta fija.

¿El motivo? Los clientes lo demandan. “Es cierto que todavía hay bastantes dudas sobre la rentabilidad de la sostenibilidad, pero se está demostrando que no solo es rentable, sino que también es resiliente y ayuda a gestionar la volatilidad de forma global”. Apunta también que este año, por la situación en la que nos encontramos a raíz de la pandemia, la regulación va a ser un factor de impulso determinante de la temática ASG. Destaca, por ejemplo, el apoyo que ha recibido del BCE, que ha incluido los green bonds en su programa de compras. No obstante, el camino que queda por recorrer es largo. Y da cifras: en la parte de deuda, las emisiones de bonos sostenibles no representan ni el 5% del volumen total de la deuda que se emite y, según un informe de Moody's, la penetración en las gestoras de fondos de esta temática no llega ni al 7%.

Para Íñigo Colomo, director de Inversiones de March AM, la ISR más que una temática es una convicción. “Como inversores lo que hacemos es asignar capital a determinadas empresas por distintos motivos. Tenemos que tomar conciencia de los aspectos relacionados con la ISR y los retos a los cuales se enfrenta la humanidad son, sin lugar a dudas, uno de esos motivos a tener en cuenta”. También destaca que una cosa es la convicción y otra la demanda: “Pretendemos ofrecer a nuestros clientes productos que les resulten atractivos y en los cuales se sientan cómodos. Su interés por invertir en una serie de criterios sostenibles y apoyar determinadas iniciativas relacionadas con el clima, el respeto a los derechos humanos o a la integración es algo en lo que cada vez muestran mayor interés”.

No obstante, no se trata de algo que se pueda hacer de la noche a la mañana, es un proceso, y no corto: “Se trata de un proceso a lo largo del cual cada vez vamos a ser más conscientes de qué cosas son posibles, cuáles van a llevar más tiempo, qué criterios tienen que ser más estrictos y qué criterios no; dónde hay greenwashing y dónde hay una voluntad real. Nos encontramos en un momento de transición”. Explica que la ventaja es que las empresas ya son conscientes de la necesidad de tomar medidas sobre estos temas, y un ejemplo de ello es que en estos momentos cualquier memoria anual de cualquier compañía incluye ya, además de los aspectos financieros, los de ASG: “Es la cuadratura del círculo: los clientes son sensibles a estos temas y lo demandan, la regulación lo apoya y las empresas son también conscientes y van a ir avanzando en este ámbito”.

También Carlos de Andrés, gestor del Departamento de Fondos de Fondos de Bankia AM, ha percibido un incremento de la demanda de esta tipología de productos por parte de los clientes, y subraya que, además, “la rentabilidad en estas inversiones está siendo superior a la de los productos que no invierten en base a estos criterios. Al final, se trata de invertir en compañías que, en líneas generales, son innovadoras, con muy buenas expectativas de crecimiento futuro y que probablemente estén aquí el día de mañana formando parte de lo que será la economía del futuro”.

Destaca dos ámbitos de implementación de estos criterios. En primer lugar, “en el departamento de Fondos de Fondos somos conocedores de su importancia y cada vez estamos incluyendo más estos factores a la hora de integrar inversiones en nuestros fondos y en la construcción de carteras”. De hecho, cuenta que recientemente han mandado formularios a las distintas gestoras internacionales con preguntas acerca del producto para ser conocedores en mayor profundidad de cuáles son las metodologías que aplican: “Con ello queremos llegar a lograr una nota cuantitativa para incorporarla dentro de nuestros modelos de selección”. En segundo lugar, Carlos de Andrés explica que en Bankia AM gestionan desde 2017 un producto específico, la gama Futuro Sostenible, el primer fondo de impacto lanzado en España. Además, el año pasado publicaron, en colaboración con la consultora Portocolom, el primer informe de impacto dirigido a los inversores de estos fondos en España. Y, por último, destaca que recientemente han lanzado otro producto en Bankia, el Bankia Index Clima Mundial, un fondo de inversión pasiva que replica el índice MSCI World Climate Change.

En AllianceBernstein han empezado a aplicar los criterios ASG desde dentro hacia fuera. Miguel Luzárraga, responsable de Ventas para España y Portugal, explica que han comenzado siendo conscientes de que toda empresa emite sustancias nocivas, también la suya, por eso, entre otras actuaciones, “desde hace cinco años estamos reduciendo el consumo de electricidad, estamos implementando una serie de medidas para no utilizar plástico en las oficinas, por ejemplo”. Desde el punto de vista de la empresa, cuenta que hace dos años firmaron un acuerdo con el Instituto del Clima de la Universidad de Columbia, lo que implica la formación de todos sus analistas para que sepan el impacto que tiene el elegir una compañía u otra para las carteras. La formación de nuestros analistas es un primer paso, que incluso podremos extrapolar a clientes en el futuro. Desde el punto de vista de los productos, han adaptado la oferta a la creciente demanda de los clientes: “Hemos creado productos nuevos y hemos reconvertido otros para que sean plenamente sostenibles y sigan los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU”.

Para Miguel Luzárraga la inversión ASG es más que una temática, “es algo transversal dentro de los distintos subsectores que componen un índice”. Destaca, además, que “hoy en día no hace falta sacrificar rentabilidad para invertir de una manera sostenible, algo que se ha demostrado este año”. No obstante, coincide en que queda mucho camino por recorrer, pero se llegará al final del viaje : “La integración de los factores ASG llegará a ser plena y esencial en todas las gestoras, en todos los productos”. En el caso de AllianceBernstein esa integración y compromiso existe, un engagement que recuerda que también significa  “participar en los Consejos de Administración de las compañías para poder involucrarnos en la evolución hacia un mundo más sostenible, hacia una mundo mejor”.