Inversión temática: el horizonte de inversión se inserta en el binomio rentabilidad-riesgo

Inversión temática: el horizonte de inversión se inserta en el binomio rentabilidad-riesgo, Inversión temática: el horizonte de inversión se inserta en el binomio rentabilidad-riesgo
De izqda. a decha.: Vicente López (Bankinter), Marcos Aza (Santander AM), Sol Hurtado de Mendoza (BNP Paribas AM) y María Seco (BBVA). FundsPeople.

En la búsqueda por ejercer un impacto medioambiental, ¿hemos de asumir que existe un trade-off entre beneficio medioambiental y rentabilidad a medio plazo? Sobre esta cuestión reflexionan expertos de varias gestoras en un desayuno organizado por FundsPeople y patrocinado por BNP Paribas AM, en el que también defienden el uso de posiciones cortas y abordan el impacto de invertir a través de vehículos de capital privado frente a fondos públicos.

María Seco, gestora de BBVA AM, explica que siempre hay periodos en los que coinciden factores que provocan que determinados activos sufran. Ha sido el caso de aquellos relacionados con la transición energética en el primer trimestre. Han estado más penalizados que la media en un periodo marcado por las tensiones inflacionistas y la guerra de Ucrania. El contexto ha favorecido a otros sectores como el energético o el de la defensa.

A pesar de ello, Seco hace hincapié en la oportunidad de inversión que supone la transición energética a largo plazo, respaldada por la descarbonización de la economía y la seguridad de suministro. Y ha recibido un fuerte impulso tras la invasión rusa de Ucrania, al poner de manifiesto la necesidad de la independencia energética. “Las renovables, además, promueven la igualdad de los recursos energéticos porque el viento y el sol están presentes en todos los países y permiten no depender de estados ricos en hidrocarburos, como Rusia”, añade.

Una nueva revolución industrial

Vicente López, gestor de Bankinter, explica que la rentabilidad de la inversión temática depende de su horizonte temporal. En líneas generales, “cuando miras a tres o cinco años, la inversión en todo lo relacionado con el medio ambiente bate a un índice MSCI más general”. “Son temáticas que nos han hecho pensar a medio y largo plazo, los inversores las quieren en cartera. Son disruptivas, suponen una nueva revolución industrial y darán rentabilidad”, asegura. Además, la guerra en Ucrania y la crisis de los precios energéticos han acelerado todavía más el proceso de la transición energética y la descarbonización.

El gestor de Bankinter advierte que la inversión en megatendencias no es inmune al escenario económico porque las empresas no son ajenas al entorno. “Podemos pensar que al tratarse de megatendencias, siempre habrá rentabilidad, pero no. Así que hay que ser muy activo, conocer en qué subsector estar y estar atento a las oportunidades de inversión”, apunta.

El horizonte de inversión en el binomio rentabilidad-riesgo

Marcos Aza, gestor del equipo de Quantitative Investment Solutions de Santander AM, coincide en la introducción de la variable de horizonte de inversión en el binomio rentabilidad-riesgo. “El inversor lo ha entendido y a nosotros como gestores nos supone un alivio y nos proporciona aire fresco”, señala Aza. La duración de los proyectos puede variar, pero “en nuestra mano está sobreponderar aquellos que vayan mejor en cada momento, pero con una vocación clara de long only en todos”.

Para Aza, el conflicto en Ucrania y sus consecuencias en los precios de la energía han puesto de relieve la importancia de tomarse en serio la transición energética y de acelerarla. “Sabemos dónde queremos estar en 2040 y 2050 pero no sabemos cómo. Y es en ese cómo donde nosotros estamos, apoyando proyectos y contribuyendo en un proceso que conseguirá alcanzar el Net Zero, también ayudando a los clientes para que participen en el mismo y para que entiendan los riesgos de estas inversiones”, afirma.

Para Sol Hurtado de Mendoza, directora general para España y Portugal de BNP Paribas AM, la inversión en temáticos medioambientales tiene vocación de largo plazo, pero sin renunciar a la rentabilidad. “La transición energética es una oportunidad única en la historia que requerirá grandes inversiones. Para alcanzar la meta de neutralidad de carbono en 2050 hay que triplicar la inversión media anual en energías limpias. Además, la invasión rusa de Ucrania ha puesto de manifiesto la importancia no solo de la independencia energética en Europa, sino también de la seguridad de suministro”, señala Hurtado de Mendoza.

Mayor impacto en proyectos vía capital privado

Para Marcos Aza (Santander AM), toda inversión que se realiza a través de vehículos privados tiene muchas más opciones de conseguir un impacto, frente a la vía de los fondos públicos. “En algunas iniciativas, la medición del impacto desde el punto de vista social -no medioambiental o de gobierno- solo se puede realizar vía capital privado, al menos hasta hoy”, añade.

María Seco (BBVA AM) destaca las inversiones vía capital privado permiten alcanzar de forma más sencilla una participación significativa en el capital de las empresas y formar parte de sus órganos de administración para poder controlar y supervisar los proyectos de forma más directa. “Las compañías más grandes y públicas, además, suelen líneas de negocio muy variadas y no todas necesariamente focalizadas en aspectos medioambientales”, añade.

Colaboración público y privada

Aunque Vicente López (Bankinter) coincide en que las inversiones a través de vehículos de capital privado son más cercanas al proyecto, “la avalancha de inversiones en tendencias de medio ambiente hará que no baste la parte privada, así que la parte pública o de fondos de inversión tendrán que participar en el proceso”. En este sentido, Sol Hurtado de Mendoza (BNP Paribas AM) sostiene que “si nos centramos exclusivamente en inversiones a través de vehículos de capital privado no alcanzaremos los objetivos tan ambiciosos de neutralidad de carbono. Necesitamos la parte pública. Además, habrá un flujo tan fuerte de inversiones que no basta con el mercado privado, sobre todo teniendo en cuenta que el mercado público no para de crecer”.

En el caso de BNP Paribas AM, su directora general para España y Portugal asegura que el año pasado tuvieron que frenar las entradas en su estrategia medioambiental en Asia, el BNP Paribas Green Tigers, pero ahora se ha vuelto a abrir por el aumento del universo de inversión. “Se van creando nuevas empresas, o las empresas que ya existían pasan a tener un porcentaje mayor de sus ventas o de su negocio en temas medioambientales. Es un área que está creciendo tanto y en la que va a haber tanto flujo de capital que tiene sentido tanto la inversión en capital privado como público”, explica Hurtado de Mendoza, quien valora también la mejora en las mediciones de impacto.

Exposiciones cortas en compañías que contaminan más

Las temáticas sostenibles están centradas en la transición energética y las energías limpias, pero la directiva de BNP Paribas AM cree que ya hay que dar el siguiente paso, hacia la biodiversidad y la economía circular. En este sentido, defiende que las estrategias long short son útiles en estas temáticas porque, en el futuro, “habrá empresas ganadoras y perdedoras, y éstas últimas tendrán que adaptarse o desaparecerán. Nuestra obligación como gestores es decir dónde vemos y no vemos valor”.

“Dentro del sector siderúrgico, por ejemplo, podemos encontrar compañías que emplean energías renovables y utilizan acero reciclado y otras, en cambio, que siguen recurriendo al carbón. Puede tener sentido ponerse cortos en las que contaminan más y no ayudan a la economía circular”, sostiene Hurtado de Mendoza.

Para Vicente López (Bankinter), no debería haber controversia con las posiciones bajistas, “que son una forma de sacar valor al mercado y forman parte de la gestión. Cada vez que utilizas un derivado de cobertura, en el fondo estás vendiendo compañías que no te gustan”.  “Hay tres opciones: invertir en una compañía para participar en la gobernanza, dar indicaciones y conseguir resultados en términos de sostenibilidad; no invertir; o bien usar cortos para penalizar empresas que no lo están haciendo bien”, añade.

Herramienta de gestión

María Seco (BBVA AM) defiende estas exposiciones, aunque añade un matiz. “No pensamos que una posición corta a través de derivados pueda considerarse como inversión de impacto porque no se comprometen fondos, no hay movilización de efectivo. Es diferente hacerlo vendiendo acciones de una compañía determinada, donde lo vemos legítimo, en cualquier caso, más aún si dicha empresa no actúa conforme a los criterios que consideramos sostenibles tras una labor previa de asesoramiento y de persuasión”, indica.

Por otro lado, Marcos Aza (Santander AM) considera que son una herramienta más, dirigida a maximizar la rentabilidad, minimizar riesgos e, incluso, proteger capital. “No solo es ético, sino que como gestor estás obligado a ofrecer esas exposiciones”, sostiene el gestor del equipo de Quantitative Investment Solutions de Santander AM.

En cualquier caso, también advierte de que el margen de rentabilidad en las apuestas bajistas es inferior. “Si nos ponemos cortos en una acción determinada, la máxima rentabilidad que podremos obtener será del 100%, pero si nos ponemos largos, ese rendimiento puede ser mucho mayor, del 2.000% o 3.000% incluso”, aclara.