La igualdad de género, entre la S y la G de la ASG

De izquierda a derecha y de abajo arriba: Montserrat Formoso (FundsPeople), Nina Petini (UBS AM); Cristina Rodríguez (Santander AM); Eva Pérez (Bankia AM); y Belén Blanco (BBVA Quality Funds).

La loable lucha por la igualdad y diversidad de género ha llegado en la práctica al mundo de la inversión a través de los vehículos diseñados con criterios ASG e ISR, fondos que han experimentado una auténtica eclosión en el último año. Cuatro gestoras debaten sobre esa relación y analizan la oferta de productos en un desayuno organizado por FundsPeople y patrocinado por UBS AM.

“El boom de la sostenibilidad está siendo un apoyo muy importante para los temas de diversidad”, afirma Cristina Rodríguez, directora de Global Multi Asset Solutions España en ‎Santander AM. De los factores ASG, la S de Sociales y la G de Gobernanza tienen mucha relación con la igualdad de género. El hecho de que el inversor institucional, y también el retail, estén aumentando los activos en vehículos que aplican estos criterios “fuerza a las compañías a ser transparentes e informar de muchos indicadores, algunos de ellos relacionados con la diversidad.

Y eso, poco a poco, provoca el cambio”. Asegura que “la obligación de reportar esos datos ante la posibilidad de perder inversores (con el impacto que puede tener en el precio de la acción o en las facilidades de financiación) implica que es un tema que pasa a ser clave en la estrategia corporativa”.

“Son productos con track record limitado, que han experimentado en el corto plazo un crecimiento espectacular en número de vehículos y en activos bajo gestión, incremento que ha ido acompañado de unas rentabilidades muy atractivas, incluso de doble dígito a un año”, explica Eva Pérez, gestora de fondos sénior en Bankia AM. Añade que se trata de “estrategias diversificadas (por sectores, regiones…) que encajan en el asset allocation de cualquier perfil de riesgo”.

Sesgo hacia la gran capitalización

Pero hay que tener cuidado, el greenwashing acecha, y para evitarlo hay que hacer un análisis exhaustivo, “no solo en el caso de los fondos específicos centrados en la diversidad de género, sino en general en el de cualquier vehículo con la etiqueta ASG”.

Y no es a lo único que hay que estar atento: “Son productos en su gran mayoría de renta variable global enfocados a grandes empresas. El Top 10 suele estar formado por compañías muy centradas en sectores de consumo (también se encuentran valores bancarios), de gran capitalización y con presencia en los grandes índices, como pueden ser Microsoft o Nike, y en Europa compañías como SaintGobain o la española Grifols. Es más difícil encontrar empresas de pequeña y mediana capitalización”, afirma Eva Pérez (Bankia AM).

En esta apreciación coincide Cristina Rodríguez (Santander AM): “Es verdad que normalmente las empresas con más recursos para dedicar a este tipo de reporting son las grandes compañías, pero, por ejemplo, “desde Santander AM tenemos un equipo dedicado a hacer engagement con aquellas pequeñas y medianas empresas que, por desconocimiento, por ser un negocio más familiar o por otro motivo, tienen problemas para realizar ese reporting. Les ayudamos a ir transformando esos informes que reportan al inversor institucional para que puedan entrar en el universo de valores ASG elegibles”. Añade que esa labor que se realiza desde la industria de gestión de activos aporta mucho a los temas de sostenibilidad, en general, y como efecto colateral a los relacionados con la diversidad.

Una relación rentabilidad-riesgo atractiva

Belén Blanco, directora de BBVA Quality Funds, considera que la inversión en estas compañías puede tener dos objetivos. El primero, el económico: “Si desde el punto de vista de la gobernanza y el impacto social esperas que estas empresas puedan tener un mejor retorno y un menor riesgo, invertir en ellas a través de los productos que están apareciendo en la industria, tanto fondos de gestión activa como ETF, es una opción interesante”.

Y el otro objetivo que apunta es el de la sostenibilidad: “Los inversores en gestión de activos y los profesionales que gestionan el patrimonio lo que hacen es canalizar el ahorro de las familias hacia distintos instrumentos, y si uno de ellos puede ayudar a contribuir a construir un mundo más igualitario y más justo, también es algo interesante”.

Por lo tanto, Belén Blanco (BBVA Quality Funds) concluye que “tanto desde la pura finalidad extrafinanciera como desde la perspectiva de ocasionar un impacto en la sociedad se trata de una temática atractiva”. Lo que sí hay que vigilar, como con otros aspectos de la sostenibilidad, es no caer “en lo que podríamos llamar el diversity washing (aunque creo que este término aún no existe…), es decir, que para obtener una mejor imagen de marca, las empresas quieran mostrarse como diversas y trabajen en su narrativa pero, sin embargo, más allá de avanzar en temas teóricos o comerciales, sigan sin resolver sus cuestiones de fondo.

Las opciones de inversión

Nina Petrini, responsable de ETF y gestión pasiva en UBS AM para Iberia, también destaca que la diversidad de género entra dentro de la S y la G de la ASG: “Es muy importante suscitar esa necesidad de dar equilibrio a esta parte de la sostenibilidad. Se puede afrontar de forma muy puntual centrándose en la diversidad de género, o de forma más en general desde el punto de vista amplio de la sostenibilidad (ESG, ISR…)”.

La oferta de productos cada vez es más amplia. En el caso de UBS AM, Nina Petrini explica que cuentan con muchos ETF que son ISR y ASG. Además, tienen un producto específico, un ETF temático ASG de renta variable, el Global Gender Equality, “que ha crecido mucho en activos desde su lanzamiento hace tres años, lo que significa que hay demanda detrás de esta inquietud”.

Explica que lo que hace el proveedor de índices es buscar compañías a nivel global comprometidas con la sostenibilidad y la diversidad de género. Entre las cosas que se analizan para medir esa igualdad de género se encuentran las brechas salariales, los programas que se utilizan, el compromiso asumido o la transparencia de ese compromiso. Se valoran los datos recopilados y se seleccionan las 100 mejores compañías. Con ellas se elabora el índice (Solactive Equileap Global Gender Equality 100 Leaders) y luego este se replica. “Este producto cada vez tiene más demanda, pero eso es natural, siendo una temática sostenible muy central y muy relevante”.