Ya está: la agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s ha cambiado la perspectiva de Brasil de estable a negativo. Generalmente, este movimiento suele ser una última advertencia antes de recortar el rating soberano; en el caso de Brasil, que cuenta con una calificación BBB-, supondría la pérdida del grado de inversión… algo que lleva siendo largamente anticipado por las firmas de inversión desde al menos la reelección de Dilma Rousseff como presidenta del país. “S&P califica a Brasil un escalón por debajo de Moody’s y Fitch, y por consiguiente hay riesgo de que las otras dos agencias de rating no cambien sólo la perspectiva, sino que realicen una rebaja de rating”, advierte desde Nordea Markets Anders Svendsen, director de análisis.
Los ‘deberes’ de Brasil resumidos en tres gráficos

Sala de Imprensa Dilma13, Flickr, Creative Commons
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