Los grandes cambios que veremos en los folletos de los fondos en 2023 ante la modificación del reglamento PRIIPS

sigmund-HsTnjCVQ798-unsplash

Desde el año 2021 las entidades financieras encargadas de la venta de productos financieros contaban con un reglamento de nombre PRIIPS, que nació para evitar la venta inadecuada de productos a inversores minoristas tras los excesos que se vieron en la crisis financiera o en la de deuda con las preferentes, subprime o deuda subordinada, por citar algunas.  En 2023 este reglamento incorporará una serie de modificaciones que afectan sobre todo a los KID (Key Investment Document) y folletos de muchos productos de inversión, fondos incluidos. 

"Todos los productores de empaquetados (unit link, seguros, derivados, fondos) que tengan ventas minoristas tendrán que hacer este nuevo KID. Es un documento estandarizado limitado a 3 páginas, con información precontractual y accesible en la web de la entidad", explicó José María Contreras, consultor cuantitativo en Afi en las IV Jornadas Afin Compliance sobre Cumplimiento Normativo y Riesgos. Esto permitirá una mejor comparación entre productos de inversión diferentes y ayudará al cliente al decantarse por uno u otro analizando todas las características de rentabilidad/riesgo y costes.

La limitación de la extensión no es el único cambio. Existen cuatro áreas del KID que sufren modificaciones más o menos importantes.

  • Características: Es quizá en la que se verán menos cambios con respecto al folleto actual. Las dos grandes novedades pasan porque habrá que indicar a qué inversor minorista va dirigido un producto e incluir enlaces web a otros documentos que aporten información.
  • Indicador de riesgo: se mantiene la escala del 1 al 7 pero no la metodología que hay detrás. Hasta ahora el escalado venía en función de la volatilidad y ahora también se calcula recogiendo por un lado el riesgo de mercado y por otro lado el riesgo crediticio del producto.
  • Escenarios de rentabilidad. Se tienen que informar tanto de la rentabilidad futura esperada como de la pasada y en ambas se amplía el periodo histórico.

Por ejemplo, en la futura, si el producto está recomnendado para plazos inferiores a 5 años, se tendrá en cuenta mínimo 10 años presentando un escenario moderado, favorable y desfavorable (mirar gráfico). Si el producto está recomendado para plazos superiores a los 5 años se debe tomar ese periodo más 5 años adicionales.

Se mantiene también un escenario de tensión sin cambios y se establece que las rentabilidades de escenarios de tensión sean mayores que las de desfavorables. Además, hay un cambio muy importante ya que se deben de mostrar tanto en términos porcentuales como en monetarios y libres de costes.

Fuente: Afi

En cuanto a la rentabilidad histórica hay que poner la rentabilidad del producto del pasado en los últimos 10 años y del benchmark si la tuviera. Además, si ha cambiado la política de inversión del producto de debe indicar cuándo se hizo.

  • Costes. Al igual que sucede con las rentabilidades, en términos de costes, el % deja de ser la única información que se dará al inversor. Y esta información sobre costes se  presentará en dos tablas.

En la primera se pondrán los costes a lo largo del tiempo. Estos, que se calcularán siempre en función del escenario moderado normalmente excepto a un año que se muestra con rentabilidad del 0%, se pondrán en porcentaje como hasta ahora y también en euros en diferentes plazos según sea el plazo de inversión.

En la segunda tabla, se desglosan esos costes también en  porcentaje y en euros y se calculan a un año con rentabilidad 0%.  Eso sí, como advierte Contreras, "en la partida de coste transaccional se da una moratoria en la metodología del cálculo hasta enero e 2025 porque es una información que no está en la base de datos de las gestoras normalmente. Hasta entonces se permite hacer una estimación en función de una metodología concreta".

Fuente: Afi