Los primeros 100 días del tándem Biden-Harris en tres grandes medidas

Biden presidente
Firma: Gayatri Malhotra (Unspalsh)

El tándem formado por Joe Biden y Kamala Harris, presidente y vicepresidenta de EE.UU, ha cumplido sus primeros 100 días. Y como suele suceder son varias las gestoras que se han lanzado a publicar comentarios haciendo balance de estos tres primeros meses de Gobierno demócrata. Un periodo que, por cierto, ha sentado muy bien a los mercados de acciones estadounidenses – el S&P500 se anota un 11% y el Nasdaq, un 9,7%- y no tanto al mercado de bonos. De hecho, la rentabilidad del TNote ha pasado del 0,91% al 1,58%.

Más gastos

Detrás de ese repunte del TNote descansa precisamente una de las tres grandes medidas que ha llevado a cabo el nuevo Gobierno de EE.UU: el plan de estímulo fiscal por valor de 1,9 billones de dólares, el 8,5% del PIB de la primera economía del mundo y que Álvaro Cabeza, country head de UBS AM Iberia, califica como «el último respiro contra la pandemia puramente estimulante». No obstante, advierte que puede que su efecto en el mercado de acciones ya está más que descontado. «El efecto positivo proporcionado por los estímulos en EE.UU. parece haber tocado techo, y es probable que las futuras medidas políticas incluyan tanto un mayor gasto como mayores impuestos. Esto refuerza nuestra preferencia por la renta variable procíclica, de valor e internacional, en relación con la beta de la renta variable general», afirma.

El impulso que dicho plan tendrá en el crecimiento económico de EE.UU, al que también contribuirá en gran medida el aperturismo de una sociedad que ya encabeza los rankings de mundiales de vacunación – el 30% ya ha recibido las dos dosis de la vacuna- ha provocado un repunte de la inflación que se teme termine llevando a la Fed a dar marcha atrás en su política monetaria ultralaxa. Algo que de momento es más posible que probable. «Hay que tener al menos seis meses de inflación por encima del 2% para que la Fed pueda empezar a preocuparse ya que implicaría que igual no es tan transitorio como parece», afirma Esty Dwek, estratega global macro de Natixis IM.  Y de momento la Fed  de Jerome Powell ha negado la mayor.

Más impuestos

La segunda gran medida que se ha tomado en estos 100 días va enfocada al Plan de Empleo Americano , basado sobre todo en la inversión en infraestructuras y cuya financiación va ligada de lo que se conoce como  The Made in America Tax Plan, que contempla una subida del impuesto de sociedades, de las rentas del capital y también de las rentas de trabajo para los salarios más altos.  «El mayor cambio desde el punto de vista de los ingresos sería aumentar el tipo del impuesto de sociedades del 21% al 28%», afirma firma Christian Hantel, gestor de Vontobel AM.

No obstante defiende que el hecho de que esa modificación deba pasar por la aprobación del Senado y de la cámara de representantes hace pensar que el alza sea inferior a ese 28% y, por tanto, manejable para las empresas estadounidenses. Al menos para muchas ya que, como explica Karolina Noculak, directora de inversiones de Aberdeen Standard Investments con este plan «quiere combatir la evasión fiscal de las grandes multinacionales.  Si sus planes se aprueban en el Congreso, estos cambios podrían tener un fuerte impacto en ciertas empresas que se cree que obtienen beneficios anómalos». Dichos cambios fiscales también ayudarán a sufragar el bautizado como Plan Estadounidense para las familias, un plan de bienestar social a 10 años cuyo coste se estima en 1,8 billones de dólares.

Menos emisiones

Ambos planes económicos puestos en marcha por el tándem Biden-Harris tienen en su ADN el tercer gran cambio que ha traído consigo esta nueva Administración: la concienciación en la lucha contra un cambio climático, tras años de cuasi negacionismo por parte del presidente Trump. De hecho, en su primer día como presidente se reincorporó al Acuerdo de París y días más tarde anunció un Plan de Energía Limpia, por el que invertirá en torno a 2 billones de dólares en protección climática durante los próximos cuatro años. «El plan climático de la nueva administración estadounidense es una buena noticia para aquellos inversores que pensaban que este barco ya había zarpado», afirma Tim Bachmann, gestor de DWS Invest ESG Climate Tech fund.

Además, en esta misma semana ha anunciado un acuerdo para reducir las reducir las emisiones de Estados Unidos en un 50-52% para 2030. Un compromiso que, según recuerda Johann Plé, gestor del fondo AXA WF Global Green Bonds «no sólo duplica el compromiso de Obama, sino que demuestra que Biden está comprometido con la lucha contra el cambio climático».