Maxi Rohm (Neuberger Berman): “La clave de la consistencia es la paciencia para soportar los períodos volátiles y no vender en el peor momento posible, y eso es el resultado de invertir con convicción”

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Maximilano Rohm, Foto cedida (Neuberger Berman)

Muy pronto en su carrera Daniel Paduano, el fundador de la estrategia detrás del NB Global Equity Megatrends, llegó a dos conclusiones importantes sobre el mundo de las inversiones. Uno, que la mejor manera de batir al mercado en el tiempo es ser accionista a largo plazo de las mejores compañías del mundo. Y dos, que eso es algo fácil en la teoría y muy difícil en la práctica. “Hace falta mucha disciplina para mantener la cabeza fría en los momentos duros, para no asustarte y vender tus inversiones en el peor momento”, reflexiona Maxi Rohm, socio de Paduano y miembro del equipo gestor del fondo.  

Esta idea, que nació en 1991, es la que al día de hoy sigue vigente en la filosofía del NB Global Equity Megatrends. Y es la razón principal, opina Rohm, que explica por qué han logrado generar esa consistencia de retornos ajustados al riesgo que le otorga en 2024 el Rating FundsPeople

“La clave de la consistencia es la paciencia. La paciencia nace de la convicción, que  resulta de seleccionar muy cuidadosamente las empresas del portafolio”, sentencia Rohm. Por eso, una de las máximas del fondo es que siempre tendrá una cartera concentrada, de unos 25 nombres aproximadamente. “La cantidad de trabajo de análisis que hay que hacer para poder formar nuestra convicción no se puede aplicar a 100 empresas”, defiende el gestor. 

Las megatendencias como viento de cola

Para el equipo, la convicción nace de la gestión del riesgo. Por eso, el fondo solo invierte en compañías protegidas por un viento de cola, una megatendencia. “Es lo que las hace menos sensibles a la macroeconomía y al ciclo de mercado”, explica Rohm. Y es que, aunque el nombre del fondo refleja su enfoque en megatendencias, la construcción de la cartera también depende otras consideraciones igualmente importantes.

Por ejemplo, los gestores se cuidan de que las compañías en cartera verdaderamente estén posicionadas para beneficiarse de ese viento de cola; que tenga un impacto sobre sus ventas actuales.  “Como no partimos de una megatendencia específica que nos limita el universo, nos podemos asegurar de la pureza de la exposición a lo que verdaderamente buscamos”, argumenta el gestor. 

Disciplina de valoraciones

No todo depende de una megatendencia. Las compañías en cartera del NB Global Equity Megatrends tienen negocios con muy buen margen operativo y con un flujo de caja en crecimiento. También ponen el foco en el consejo de administración a los mandos de las empresas. “Nos gusta decir que invertimos en el jinete tanto como en el caballo. Si bien no controlamos estas empresas,  es un estilo muy del mundo del private equity”, explica. 

Y, por último, pero una pata casi tan crucial como las anteriores, es la disciplina en las valoraciones. “No somos value, pero sabemos que no debemos invertir a valorizaciones excesivas. En nuestra experiencia de más de 30 años gestionando esta estrategia, nos hemos dado cuenta que no invertir a valoraciones excesivas es — en gran medida — lo que nos ha protegido en momentos de corrección de mercado”, cuenta Rohm. Actualmente, si bien las expectativas de crecimiento de generación de caja (cash flows) de la cartera son muy atractivas (25% anualmente para los próximos años), estas empresas cotizan a un descuento muy significativo: 14 veces cash flows en promedio, que se compara con 25 veces cash flows para el índice de referencia, el MSCI World Index. 

Un gran complemento a los programas de renta variable

La valorización de la cartera sin duda es un reflejo de otra característica muy propia del fondo: que es verdaderamente all cap. De hecho, si miramos las 20 posiciones principales de la cartera, casi no encontramos los grandes nombres del momento. Y, es más, en los últimos cinco años, los principales contribuidores a la rentabilidad del fondo prácticamente no se solapan con los del índice global. La única excepción es Alphabet. "Este enfoque muy único resulta en que el fondo sea un gran complemento a la mayoría de los programas de renta variable", concluye Rohm.