Durante años, los mercados emergentes han funcionado como una palanca táctica: se compran con las buenas noticias y se liquidan ante la primera señal de riesgo. Sin embargo, el diferencial de crecimiento, la debilidad estructural del dólar y el posicionamiento reducido que han mantenido históricamente los grandes inversores institucionales refuerzan los argumentos a favor de esta clase de activos.
Este es un artículo exclusivo para los usuarios registrados de FundsPeople. Si ya estás registrado, accede desde el botón Login. Si aún no tienes cuenta, te invitamos a registrarte y disfrutar de todo el universo que ofrece FundsPeople.
