Nordea 1 Emerging Stars Equity: los secretos de una de las joyas ASG que más reluce en Nordea AM

Nordea 1 Emerging Stars Equity: los secretos de la última joya ASG de Nordea AM, Nordea 1 Emerging Stars Equity: los secretos de una de las joyas ASG que más reluce en Nordea AM

Los resultados obtenidos en los últimos años tanto por Emily Leveille como por su compañera Juliana Hansveden al frente del Nordea 1 Emerging Stars Equity Fund han sido espectaculares. En 2019, este fondo de renta variable emergente de Nordea AM se situó como el tercero mejor de su categoría y en 2020 también logró posicionarse en el primer decil por rentabilidad. ¿El secreto? “La filosofía de inversión. Seguimos un proceso robusto, muy pautado y basado en un análisis fundamental que tiene como principal objetivo identificar cuáles son los negocios que, operando en segmentos donde exista un fuerte potencial de crecimiento estructural, son los mejores. Queremos a las compañías ganadoras”, revela.

Lo que buscan no se restringe a una temática concreta. Pueden ser empresas que se estén viendo beneficiadas por el empuje del cloud computing en China, de la penetración del sector sanitario en Brasil o del comercio online en el sudeste asiático. “Lo importante es que sean compañías que generen exceso de rentabilidad por encima de los costes de capital. No se trata de analizar oportunidades desde un punto de vista growth, sino de entender el negocio, de saber cómo está posicionada la empresa de una manera holística y cuáles son los factores que generarán los beneficios y los retornos durante, al menos, los próximos cinco años”, explica.

Cuando Leveille y Hansveden analizan una compañía lo hacen poniendo la vista en el largo plazo. Consecuentemente, el periodo medio de tenencia de un valor en cartera se sitúa entre los tres y los cinco años. “La clave radica en determinar cómo se va a comportar ese negocio durante el próximo lustro. En los países emergentes puedes encontrar multitud de firmas expuestas a tendencias de crecimiento secular muy significativas. Sin embargo, hay que indagar mucho más allá, ya que muchas pueden estar operando en una industria demasiado competitiva, donde existe presión en los precios y es difícil generar rentabilidad”.

El filtro ASG

Otro factor muy importante del proceso de análisis es que el negocio de la compañía sea sostenible. Es aquí donde entran en juego los criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG) que las gestoras introducen como filtro en el proceso de criba y selección de activos. Porque el producto pertenece a la gama Stars de Nordea AM. De hecho, el Nordea 1 Emerging Stars Equity Fund es el primero que se lanzó de este tipo. Fue en el año 2011 cuando la firma nórdica se propuso hacer una verdadera combinación del análisis fundamental y de los criterios ASG, elaborando un ranking de compañías para identificar riesgos sectoriales y específicos de cada una de ellas.

La posición que cada valor adquiere en la clasificación responde a un proceso de estudio cimentado en cinco pilares. El más relevante de todos ellos es el análisis de su modelo de negocio, al que le dan una ponderación del 30%, si bien también valoran el gobierno corporativo, la ética del negocio, el impacto en el medio ambiente y la responsabilidad social de la compañía. Una vez ponderados estos cinco factores, cada empresa recibe una nota (A, B o C).

Los fondos de la gama Stars solo invierten en empresas con calificación A o B con perspectivas de mejora. “No buscamos retornos a corto plazo sino a largo. Aunque es posible que estos factores no tengan ningún efecto en la valoración de una compañía en el corto plazo, sí pueden tener impacto financiero sobre su marca o reputación a largo plazo. Una empresa puede estar obteniendo unos elevados márgenes pero estos no ser sostenibles de cara al futuro. Debe ser gestionada de forma sostenible”, subraya.

Y, para ello, es imprescindible conocer personalmente a quienes están a los mandos de las empresas, algo que en el mundo emergente cobra mayor importancia aún si cabe, ya que en la cartera hay compañías de 20 países, con culturas empresariales muy distintas.

Conocimiento sobre el terreno

“Nunca invertimos en una empresa sin haber hablado antes con sus directivos. Visitarlos personalmente y conocer la cultura de la empresa es parte crítica de nuestro trabajo. Debido a la pandemia, ahora lo hacemos de manera virtual, pero tan pronto podamos volver a hacerlo presencialmente de manera segura lo retomaremos. Es parte fundamental de nuestro proceso de inversión y nos permite disponer de más información sobre el entorno en el que opera la compañía, las dinámicas subyacentes, que son cambiantes, y lo que la hace diferente. Este tipo de encuentros nos ayudan a saber si estamos asignando correctamente el capital de la empresa, las oportunidades que ven y sus planes para capturarlas”.

Finalmente, está la parte definitiva del trabajo, que es materializar toda esta información asignando a cada compañía un peso en la cartera. Y eso, según Leveille, se hace teniendo en cuenta dos factores: la convicción en el valor y su potencial alcista. Aquellas empresas en las que las dos gestoras tengan una mayor confianza serán incluidas y se les asignará una mayor ponderación. Si ven clara la oportunidad van a por ella. Sin miramientos. El ejemplo más claro es Alibaba, compañía que ha llegado a ser la mayor posición en la cartera con un peso del 10%. “Nuestra estrategia pasa por una cartera de pura convicción, concentrada en 40 nombres, un elevado active share y una beta en torno a uno”. Así es como se han ganado las cinco estrellas Morningstar, los cinco globos del rating de sostenibilidad que otorga la firma y el Sello FundsPeople.