Impact-Weighted Accounting: Contabilizando el Impacto

Alicia Rubí noticia
Firma: Cedida (CFA)

TRIBUNA escrita por Alicia Rubí, CFA, miembro de CFA Society Spain y socia de Attalea Partners en el marco de la serie Visión de un profesional CFA.

Los profesionales de la inversión gestionan activamente el riesgo para generar rentabilidad financiera con el capital invertido. El llamado capital sostenible busca generar impactos positivos en paralelo a la rentabilidad. Para demonstrar el impacto, el capital sostenible pide evidencia, con métricas. La visibilidad sobre el impacto aportada por métricas debería de atraer el capital, provocando una rotación en carteras. Esa rotación en torno al impacto puede generar ESG Alpha, es decir, rentabilidades debidas a la selección de activos. La nueva directiva europea SFDR sobre las inversiones sostenibles trae aún más foco sobre el impacto.

El impacto mola

El periódico británico Financial Times designó Impact uno de los “Best Books of 2020–Economics. Su autor, Sir Ronald Cohen, socio-fundador de Apax Partners, conoce bien los entresijos del reto de abrazar el riesgo para generar retornos suculentos. Desde 1981 Apax Partners es sinónimo del capital riesgo global.  Ahora es Presidente del Global Steering Group on Impact Investment (GSG) y predica la necesidad de adoptar un estándar global contable para medir el impacto—Impact-Weighted Accounting (IWA). «En los términos más simples, el impacto es la medición del beneficio de una acción para las personas y el planeta» (Impact, p.11)

El informe reciente Future of Sustainability in Investment Management, publicado por CFA Institute, aborda los objetivos de impacto para productos de inversión. Insiste en la necesidad de estandarización en las metodologías. “Asset owners piden a sus gestores cada vez más reporting sobre impacto.” (Future of Sustainability, p.32)

El Financial Analysts Journal concedió en 2020 el prestigioso premio “Graham and Dodd Scroll Award” al Prof. George Serafeim de Harvard Business School por su artículo Public Sentiment and the Price of Corporate Sustainability. El artículo describe una estrategia long-short ESG con foco en “sentimiento público.” El resultado fue una rentabilidad con “alpha positivo significativo.” El impacto puede causar resultados similares o mayores.

El Trinomio de la Inversión Sostenible: Riesgo/Rentabilidad/Impacto

  • Paso Uno: Cuantificar el Riesgo

La excelencia en la gestión comienza con una evaluación acerca de la rentabilidad ajustada por riesgo. El Ratio Sharpe toma la volatilidad (medido por la desviación estándar del valor la cartera) como métrica cuantitativa del riesgo. Sin embargo, ese proxy para el riesgo sólo es válido cuando la serie de datos presenta una distribución normal. ¡Ojo, puede aparecer un cisne negro! Por cierto, también se debe cuidar el periodo seleccionado para la muestra. O sea, la cifra que se utiliza para representar el concepto «riesgo» depende de una serie de cuestiones técnicas.

El Sustainability Accounting Standards Board (SASB) establece estándares contables– específicas por industria, junto con métricas técnicas de cálculo–asociados a los riesgos y oportunidades relacionados con factores de sostenibilidad que presentan materialidad  financiera para inversores  (https://www.sasb.org/) Riesgo climático, riesgo de carbono, ciber riesgo, riesgo reputacional, riesgo regulatorio, activos obsoletos (“stranded assets”) y riesgo de pérdida de licencia social son algunos de los riesgos relacionados con la sostenibilidad. Es imprescindible ponerse al día sobre los riesgos de sostenibilidad latentes en las carteras, antes de que uno se encuentre con activos stranded.

  • Paso dos: Calcular la Rentabilidad

La rentabilidad es un concepto igualmente ligado a criterios de cálculo. ¿Sobre qué periodo de tiempo? ¿Bruto o neto de comisiones? ¿Neto de todas o solo algunas comisiones? ¿Qué criterio se utiliza para considerar la depreciación o apreciación por divisa?

En 1987 los Global Investment Performance Standards (GIPS) fueron promovidos para superar las dificultades para los inversores en obtener datos comparables. CFA Magazine publicó en 2007 un artículo con titular irónico A Novel Concept para celebrar el vigésimo aniversario del lanzamiento de GIPS: Por desgracia, aún hoy GIPS no alcanza el consenso de aplicación universal adentro de la industria.

¿Sabes cómo tu gestor calcula la rentabilidad de tu cartera? ¿Sabes cuáles son los riesgos que tu inversión está financiando para generar esa rentabilidad? O sea, tanto la rentabilidad como el riesgo son conceptos representados por cálculos que son algo más complicados de lo que parecen a primera vista. 

  • Paso Tres: Medir el Impacto

Serafeim y su equipo de Harvard Business School han publicado una serie de estudios detallando la metodología Impact-Weighted Accounting (IWA). Aportando transparencia absoluta frente a marcos alternativos para medir impacto, IWA elimina la posibilidad de “impact-washing”.

SASB, GRI and GIIN son las organizaciones pioneras en el diseño de principios y métricas para reporting de sostenibilidad. Junto a ellas, IWA forma parte del Impact Management Project, entidad coordinadora de metodologías de impacto.  La aportación novedosa de IWA es la monetización de impacto. Es decir, la medición se expresa en términos monetarios, para facilitar su comprensión y uso.

Un caso práctico

Con datos públicos, IWA traduce impactos sociales y medioambientales a unidades monetarios, facilitando la toma de decisión. Tanto la alta dirección corporativa como los inversores comprenden valores monetarios intuitivamente. La clave de IWA es mostrar resultados financieros al lado de impacto en las mismas cuentas financieras. Así es posible aplicar herramientas de análisis financiera tradicionales para desvelar información sobre los impactos causados por la gestión corporativa.

Veamos, por ejemplo, los impactos medioambientales de los competidores Coca-Cola y Pepsi con la metodología IWA. Pepsi registró en 2018 ingresos de 64.000 millones de dólaresy un beneficio neto de 12.000 millones, el doble que Coca-Cola, que reportó 31.800 millones de dólares y 6.000 millones, respectivamente. IWA monetiza los impactos medioambientales negativos de la operativa en 2018 de Pepsi en 1.800 millones, similar a los de Coca-Cola con 1.700 millones. En ambos casos ese impacto negativo se debe a ineficiencias en el uso de agua. Si el impacto negativo de Coca-Cola fuera un gasto contable, el beneficio neto hubiera sufrido una rebaja del 28%.

Piensa por un momento en los impactos laborales. ¿Cómo se gestionarían los recursos humanos si fueran clasificados como un activo en vez de como un gasto? Las empresas dedican el capex a mantener sus activos productivos, generando ingresos con ellos. Los gastos, en cambio, se gestionan con otro criterio. ¿Sería que los sueldos generan un valor para la sociedad? En cambio, ¿sería que la dependencia desmesurada en contratos temporales representa un coste para la sociedad? IWA monetiza con transparencia los impactos de las prácticas laborales corporativas. De manera similar, la metodología IWA para los productos y servicios cuantifica, en términos monetarios, los impactos sociales y medioambientales causados por consideraciones como la calidad del producto o servicio, mejoras en su disponibilidad para colectivos desfavorecidos, y la seguridad del producto o servicio, entre otros factores valorados.

Cuál es la conclusión

Decenas de empresas y gestoras institucionales están utilizando la metodología IWA, entre ellos BlackRock y Acciona. Comparten el objetivo de medir y reportar con transparencia sobre el impacto. Buscan informar decisiones internas sobre cómo alocar el capital para generar impacto positivo. IWA puede servir, además, como herramienta para seleccionar y supervisar a los gestores alineados con el impacto. Impact-Weighted Accounts son el ingrediente necesario para alcanzar una economía de impacto. Su llegada puede provocar una rotación en carteras hacía valores que presentan impactos positivos, a la vez que la huida fuera de impactos negativos. Esa tendencia se ve acentuada en Europa por el nuevo reglamento SFDR. Una rotación por impacto puede ofrecer una oportunidad histórica de ganar ESG Alpha para los inversores que llegan primero.