La revolución de las comunicaciones móviles 5G: ¿quiénes serán los ganadores?

Mikko Ripatti_noticia
Cedida por DNB AM.

TRIBUNA de Mikko Ripatti, gestor sénior de carteras de clientes, DNB AM. Comentario patrocinado por DNB Asset Management

Todo gira en torno a las velocidades de vértigo, las bajas latencias de transmisión y el aumento de la capacidad. El nuevo estándar de comunicaciones móviles alumbrará nuevos procesos de fabricación de la mano de la automatización. Mientras tanto, en el trabajo y durante el tiempo de ocio el 5G será imprescindible para la creación de servicios de realidad virtual y aumentada, ya que estos requieren retardos extremadamente bajos. Por último, todos los tipos de vehículos automatizados dependerán de la banda ancha móvil de alta velocidad con baja latencia.

Estamos en un momento apasionante en el que todos los sectores están digitalizándose de una forma u otra. EE.UU. y China están librando una batalla de innovación para crear nuevos modelos de negocio y elevar la eficiencia de los existentes. El santo grial es el acceso a todos los datos creados por la denominada internet de los objetos y el uso de la inteligencia artificial para tomar mejores decisiones. Sin embargo, lo que primero necesita un país son unas buenas infraestructuras en forma de redes de telecomunicaciones de calidad.

La mala noticia para los europeos es que vamos por detrás de Asia y EE.UU. en este sentido. Nos colocamos en cabeza en los primeros días de la telefonía móvil, pero la normativa de la UE ha reducido los incentivos a los operadores y ha socavado nuestra hegemonía. Sin embargo, las consecuencias de perder el tren del 5G pueden ser aún más desastrosas. Pensemos en los efectos que puede tener, por ejemplo, en los fabricantes automovilísticos europeos si nos quedamos rezagados frente al resto del mundo. Actualmente, Europa hace el uso más ineficiente del espectro y las redes, con su política de al menos cuatro operadores en cada mercado. Es como construir cuatro autopistas una al lado de otra de tal modo que tienes congestiones en algunos carriles, mientras que otros están vacíos. Los reguladores de la UE deben cambiar su política para garantizar el futuro del sector en Europa.

La mayoría de las personas piensan en los coches autónomos cuando hablan de vehículos automatizados. En lo que respecta al 5G, creemos que es más interesante pensar en otros vehículos en los que no se necesitan humanos a bordo. Estos pueden ser drones de reparto o de uso agrícola. Pensemos en la eficiencia que se consigue con la automatización, por ejemplo en las operaciones portuarias. En algún momento en un futuro no tan lejano, un operador de grúa debería ser capaz de desarrollar su labor también desde casa, por ejemplo trabajando en unas obras de construcción en cualquier lugar del mundo desde su oficina doméstica. Para ello, es imprescindible contar con unas redes 5G fiables.

Creemos que Deutsche Telekom está en una buena situación debido, principalmente, a su posición superior en 5G en EE.UU. tras su fusión con Sprint. Al mismo tiempo, el mayor operador de telecomunicaciones de Europa está decidido a mantener su liderazgo en redes en Alemania. También esperamos que los socios más importantes para los servicios 5G prefieran a los líderes del mercado con las mejores redes.

Una postura ambigua hacia la empresa tecnológica china Huawei

EE.UU. ha tomado medidas contundentes para impedir el acceso del grupo chino Huawei al mercado estadounidense. Para el despliegue de las infraestructuras 5G en Europa, la Comisión Europea y el Gobierno alemán están desarrollando una estrategia relativamente moderada comparada con EE.UU. Por su parte, Italia y el Reino Unido, además de Suecia, han decidido excluir a los proveedores chinos de la totalidad o de partes de sus redes. La UE únicamente ha recomendado «evitar depender de proveedores considerados de alto riesgo«. Europa está dividida: el Reino Unido apoya firmemente a EE.UU. y varios países de Europa del este se alinean más con China.

Alemania, entretanto, está intentando desplegar un enfoque pragmático, ya que trata de proteger sus cuantiosas exportaciones a China. La mayoría de los países de Europa occidental ha tomado diversas medidas que impiden que Huawei entre en sus redes básicas de telecomunicaciones. En un horizonte a cinco o siete años, reemplazarán sus accesos por radio con los sistemas de Nokia y Ericsson, con lo que perjudicarán a Huawei. Como proveedores de equipos de telecomunicaciones, las dos empresas también se beneficiarán de la prohibición contra su competidor chino Huawei.

En Suecia, Huawei fue excluida recientemente de una licitación, decisión contra la que la empresa china ha emprendido acciones legales. Aunque Ericsson podría perder su negocio en China por esta razón, la empresa seguirá siendo uno de los grandes beneficiarios de las restricciones a las actividades de Huawei. Muchos fabricantes de productos tecnológicos están trasladando su producción desde China. Prevemos que esta tendencia continúe y que beneficie a países como Taiwán, Corea, Vietnam y Tailandia.