Primeras reacciones de las gestoras internacionales al anuncio de avances críticos en la vacuna del COVID-19

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Aún en proceso de digerir la noticia de la victoria técnica de Joe Biden en las disputadas elecciones estadounidenses, el mercado ha recibido este lunes noticias clave sobre el desarrollo de una vacuna para el COVID-19. Las farmacéuticas Pfizer y BioNTech han anunciado que las últimas pruebas clínicas en su Fase 3 muestran una efectividad del 90% en su vacuna. Es la primera candidata en demostrar que protegería eficazmente a gran parte de la población ante una infección del virus y la primera gran noticia que permite a los inversores vislumbrar un principio del fin a la pandemia.

Y así se está reflejando en los movimientos del mercado. Cotiza en bolsa las esperanzas de dejar atrás la nueva normalidad y volver, simplemente, a la normalidad de siempre. “La perspectiva de una vacuna eficaz contra COVID-19 ha sido durante mucho tiempo una de las principales expectativas de los inversores más optimistas. El anuncio de Pfizer que sugiere que su vacuna es altamente efectiva, y en mayor grado de lo que incluso su propio CEO esperaba, ha llevado esa realidad tan cerca que los inversores casi pueden tocarla”, reconoce James Athey, director de Inversiones de Aberdeen Standard Investments.

Suben las bolsas y caen los bonos; el petróleo también se dispara mientras los inversores se deshacen de activos refugio como el oro, el yen japonés y el franco suizo. Todos los grandes índices se anotan fuertes subidas durante la sesión del lunes. El Dow Jones Industrial llegó a dispararse en 5,1%, su mayor subida intradiaria desde febrero. Aunque la euforia se va templando con el paso de las horas, las bolsas europeas han cerrado con subidas históricas.

Curiosamente, esto significa que está siendo una muy buena sesión para las empresas de sectores cíclicos. “Siendo realistas, por primera vez desde el pánico de febrero y marzo, el mercado está empezando a pensar seriamente en una economía mundial que funcione con normalidad y en cómo posicionarse para ese retorno a la normalidad tan bien recibido”, concuerda Athey. La banca, las aerolíneas, los sectores turísticos, etc. sienten al fin la recuperación. De ahí que los índices con mayor exposición a estas industrias son las que lideran las alzas. Así, el Ibex-35 ha cerrado con su mayor subida en una década, un 8,57% arriba.

Además, la noticia llega en medio de la reación positiva del mercado a la victoria de Biden. “Todas las fichas están comenzando a alinearse y el sentimiento del mercado puede estar en las primeras etapas de una explosión de energía positiva", comenta Seema Shah, estratega jefa de Principal Global Investors.  Los índices bursátiles están lanzando un mensaje de que los inversores están optimistas en general, pero discerniendo valor por valor. De hecho, puede sorprender que las dos compañías directamente citadas en los titulares, Pfizer y solo suban un 10-14% en la apertura de las bolsas americanas. Para, Lydia Haueter, gestora del Pictet Biotech, es una reacción comprensible. “Hay que tener en cuenta que los fabricantes de nuevas vacunas pueden ser los ganadores, pero no de la manera que la gente piensa”, apunta. “Entre los especialistas no hay expectativas de que haya grandes beneficios por esta crisis. De hecho los beneficios de la vacuna para coronavirus puede no ser muy grandes o bien de corto plazo, quizá uno o dos años”, recuerda.

Según señala la experta, la clave estará en la creación de plataformas tecnológicas de validación. “Hemos visto colaboración entre competidores, compartiendo datos, con publicaciones incluso antes de la revisión de otros científicos. Efectivamente, la velocidad de colaboración ha aumentado de manera sustancial. Más aún, es previsible que la industria determine que parte de la colaboración resulta ser útil y que se mantenga incluso después de la crisis”, vaticina.

No todo el camino está despejado y aún quedan riesgos pendientes. Por ejemplo, la propia reticencia de la sociedad, que recordaban en un reciente informe desde MFS IM: “Una parte de la sociedad suele mostrarse escéptica ante las nuevas vacunas. Si a eso le añadimos la politización de esta enfermedad, la proporción de la población que no está dispuesta a inyectarse la vacuna podría ser mayor de lo normal”. También hay que tener en cuenta el impacto de la inflación. Para Benjamin Louvet, gestor del OFI Financial Investments Precious Metals, esta noticia provocará una probable caída del precio de los metales preciosos en el corto plazo, pero las expectativas de inflación volverán a reforzar su atractivo.