T. Rowe Price Asian Opportunities Equity: las ganadoras del consumo en Asia

T. Rowe Price Asian Opportunities Equity, T. Rowe Price Asian Opportunities Equity:  las ganadoras del consumo en Asia
Eric Moffett

La filosofía del T. Rowe Price Funds Asian Opportunities Equity Fund se resume en invertir en empresas de alta calidad dirigidas por equipos directivos experimentados. “Apostamos por los líderes del sector capaces de ganar cuota de mercado y consolidar la industria. Las empresas que se alzarán como ganadoras”, resume Eric Moffett, gestor de la estrategia. Busca apostar por empresas de alta calidad con un crecimiento visible y duradero de los beneficios. Negocios susceptibles de impulsar fiablemente su negocio año tras año o firmas con una estructura de capital sólida. Estas compañías también serán capaces de hacer frente a una desaceleración potencialmente prolongada de la actividad económica.

Este fondo de T. Rowe Price cuenta con el Sello FundsPeople 2021 por su doble calificación de Blockbuster y Consistente. Para Moffett, la clave de su consistencia está en su enfoque activo basado en un análisis exhaustivo, su experimentado equipo local y su cultura de colaboración. “La amplitud de nuestro análisis económico de Asia nos permite detectar. A aprovechar las ineficiencias en toda la escala de capitalizaciones, donde la cobertura de ventas es deficiente y va a peor”, afirma.

Filosofía de inversión

El fondo busca empresas bien gestionadas. Compañías con un crecimiento de los beneficios duradero y valoraciones atractivas, que proporcionen una cierta gestión del riesgo bajista para los inversores en mercados difíciles. Siguen un enfoque activo de diversificación y elección del tamaño de las posiciones para gestionar el riesgo de las empresas y los sectores, ofreciendo al mismo tiempo posiciones activas sustanciales. “En un mundo en el que el énfasis parece centrarse cada vez más en el corto plazo, tratamos de tomar posiciones a más largo plazo. De operar en torno a compañías de crecimiento sólido y secular que periódicamente están mal valoradas como resultado de la acción de los inversores a corto plazo”, cuenta Moffett.

El proceso de inversión favorece las posiciones en empresas que gozan de fuertes flujos de caja, beneficios altamente visibles, crecimiento sostenible y balances sólidos. En Asia ex-Japón, estos tienden a concentrarse en los sectores de consumo. De ahí la gran sobreponderación de la cartera en títulos de consumo básico y discrecional.

El equipo gestor tiende a favorecer a las empresas de consumo. Un buen ejemplo es Yum China (la franquicia de KFC y Pizza Hut en China). Es un valor que lleva más de seis años en la cartera. Es un periodo notable frente a las empresas del sector tecnológico, por ejemplo. “Tenemos más visibilidad a la hora de modelar el crecimiento de los beneficios de Yum China que el de las empresas tecnológicas, que pueden presentar unos beneficios muy cíclicos”, explica Moffett.

La cartera del T. Rowe Price Funds Asian Opportunities Equity Fund

El equipo gestor sigue siendo optimista con respecto al comportamiento a largo plazo de Asia. La mayoría de las economías asiáticas se encuentran en una senda firme hacia una actividad económica más normalizada, aun cuando el impacto de la pandemia de coronavirus varía en la región. Para Moffett, gran parte de Asia ha sido más eficaz en sus medidas de contención del COVID-19 aplicadas. Además, el deterioro relativo de sus saldos fiscal y por cuenta corriente es más manejable. Según valoran, la demanda interna se recuperó rápidamente en la región tras la conmoción inicial del coronavirus y ven probable que la recuperación del consumo se amplíe.

Además, si bien las valoraciones se han normalizado, la brecha entre la región y los mercados desarrollados sigue siendo considerable en su opinión. Reconocen que ha focos de optimismo excesivo, pero defienden que muchas empresas de crecimiento de alta calidad siguen cotizando a múltiplos razonables. “Las estimaciones de beneficios futuros de las empresas asiáticas aún no reflejan el impacto positivo de la vuelta a la normalidad a raíz de los avances en los programas de vacunación”, afirman. Sobre todo ven valor en los mercados del sudeste asiático, que han quedado rezagados con respecto a sus homólogos del norte de Asia. “Son terreno abonado para invertir en títulos growth de alta calidad con valoraciones deprimidas”, defienden.

Asia sale reforzada de la crisis del COVID-19

La región de Asia ha salido reforzada de esta crisis. A nivel sanitario y económico. Y esto es clave para el inversor. “Mientras que la mayoría de las regiones del mundo siguen luchando contra nuevas olas del COVID-19, la situación en Asia, a excepción del sudeste asiático, sigue estando en gran medida controlada”, recuerda. En particular, cerca del 75% de las oportunidades detectadas, que se concentran en el norte de Asia, llevan tiempo volviendo lentamente a la actividad económica normal. “Observamos aquí un atractivo binomio de rentabilidad-riesgo en Hong Kong, que sufrió un doble varapalo con los violentos disturbios civiles que precedieron a la crisis del COVID-19”, cuenta. “La valoración es muy atractiva y hemos podido identificar empresas que están recomprando sus propias acciones por primera vez en años”.

Esa búsqueda de títulos de calidad antes citada tiende a mantenernos alejados de sectores cíclicos como la energía y los materiales a favor de empresas de consumo altamente generadoras de efectivo. También tienen una amplia exposición al sector de consumo discrecional. Su preferencia son los restaurantes de comida rápida, que generan altos flujos de caja, los concesionarios de coches que se benefician de la recuperación de la demanda de automóviles en China y de una cuota de mercado creciente en un sector fragmentado, al igual que las empresas de comercio electrónico que están viéndose favorecidas al haber cada vez más gente que trabaja, compra y consume medios de comunicación desde casa.