T. Rowe Price lanza en España su primer fondo de impacto artículo 9

T. Rowe Price Funds SICAV Global Impact Equity, T. Rowe Price lanza en España su primer fondo de impacto artículo 9
Foto: Shane Rounce on Unsplash

La gestora T. Rowe Price ha lanzado en EMEA el T. Rowe Price Funds SICAV Global Impact Equity, un fondo de inversión diseñado para generar un impacto positivo y cuantificable en el medioambiente y la sociedad, a la vez que genera alfa. Este producto, gestionado por Hari Balkrishna, tiene como objetivo obtener rentabilidad a través de decisiones de inversión activas basadas en el compromiso de las empresas hacia el impacto, el voto activo por delegación y una influencia directa con los equipos directivos. Es su primer fondo de impacto artículo 9, que se suma a su actual gama de soluciones de inversión ASG artículo 8.

En este caso, se trata de un fondo de renta variable global de alta convicción, que suele tener en cartera entre 55 y 85 valores de todo tipo de capitalización bursátil. Su objetivo son las inversiones sostenibles alineadas con tres pilares clave: el impacto climático y de recursos; la equidad social y la calidad de vida; y la innovación y productividad sostenibles. En cuanto a la evaluación del impacto, el fondo aplica una hoja de ruta que abarca cuatro criterios clave.

El primero es la relevancia, ya que todas las empresas de la cartera deben generar un impacto positivo en el medio ambiente o la sociedad a través de sus operaciones. Para cuantificar la relevancia, se alinean los ingresos y las ganancias de las empresas con los pilares de impacto, dentro de un proceso de cuatro pasos diseñado para analizar las acciones y las características del impacto.

Esto lleva al segundo factor clave de la hoja de ruta del fondo: la posibilidad de medir el impacto. Cada inversión comienza con una evaluación de impacto, que incorpora una tesis de impacto específica, define los indicadores clave de rendimiento (KPI) y destaca los factores externos y los potenciales riesgos negativos.

El tercer elemento es la adicionalidad, que potencia el impacto logrado al ser un accionista activo y comprometido en las empresas en las que invierte.

El último punto es la resiliencia. Para adoptar y captar el cambio, las soluciones de cada empresa deben basarse en principios duraderos y aplicar perspectivas de futuro, especialmente en una época de disrupción y de resultados extremos.