Al igual que en Europa y Latinoamérica el siglo pasado, el populismo hace uso de una llamada directa al pueblo, aunando a un líder carismático y sus seguidores en un ‘nosotros’ exclusivo contra todos los demás (‘ellos’), los enemigos: a veces los medios, otras veces las instituciones, los inmigrantes, China, Bruselas, jueces, oposición, bancos, ricos, extranjeros... Como era de esperar, la comunicación a golpe de tuit con los seguidores se ha convertido en el instrumento moderno de expresión idóneo para los líderes populistas. “El referéndum es, naturalmente, su expresión democrática favorita. El planteamiento fundacional de ‘nosotros contra ellos’ confiere al populismo su vigor combativo, dado que ilustra de forma eficaz la denominada ‘norma de la minoría’, por la que un grupo minoritario puede, gracias a su determinación, hacer que se tambaleen los cimientos de las mayorías históricamente dominantes, pero desmovilizadas”, explica Didier Saint-Georges, miembro del Comité de Inversión de Carmignac.
Trump da marcha atrás en sus promesas: una cosa es predicar y otra dar trigo

IoSonoUnaFotoCamera, Flickr, Creative Commons
Este es un artículo exclusivo para los usuarios registrados de FundsPeople. Si ya estás registrado, accede desde el botón Login. Si aún no tienes cuenta, te invitamos a registrarte y disfrutar de todo el universo que ofrece FundsPeople.