“Una guerra comercial con EE.UU. no es el fin del mundo para China”

Lilian Co (EI Sturdza)
Foto cedida

A lo largo de los últimos años, China ha ido ganando protagonismo en las carteras de los inversores españoles. La lenta pero continua apertura de su mercado de acciones a capital extranjero ha hecho que los inversores se estén planteando cada vez más apostar por la que hoy es la segunda economía del mundo. El principal interrogante actualmente es cuál podría ser el impacto para China de una potencial guerra comercial con Estados Unidos. Eso es lo que genera dudas. Esta es una de las preguntas que más ha tenido que responder durante su visita a España Lilian Co, gestora del E.I. Sturdza Funds – Strategic China Panda, fondo que este año disfruta de la calificación Consistentes Funds People. “Una guerra comercial con Estados Unidos no es el fin del mundo para China”, afirma tajante.

A su juicio, es posible que la batalla arancelaria iniciada por Donald Trump tenga un impacto sobre la economía china, si bien se muestra convencida de que no será tan grave como muchos auguran. “El PIB chino no se va a reducir a la mitad. El mercado está siendo muy pesimista”, asegura. A su entender, el mayor riesgo está en que esta guerra comercial entre Estados Unidos y China se les fuese de las manos y que ambos países empezasen a tomar decisiones irracionales, si bien la posibilidad de que esta contienda vaya a más no es su escenario central. Aunque reconoce que este es, hoy por hoy, el principal riesgo al que se enfrenta la economía del gigante asiático en el corto-medio plazo, Co considera que la gran oportunidad que ofrece China a los inversores apenas se ve afectada por esta circunstancia.

Tal y como explica, las reformas estructurales llevadas a cabo por el país a lo largo de los últimos años han reducido notablemente la dependencia de China de las exportaciones y transformado su economía. “Ahora, estamos viendo los beneficios de esas reformas. Históricamente, China ha sido un mercado muy volátil, con grandes subidas y bajadas, pero las profundas transformaciones impulsadas por el Gobierno de Pekín han dado como resultado una economía mucho más equilibrada, siendo el crecimiento de la demanda interna el aspecto más interesante”. De hecho, la apuesta de la gestora pasa por aprovechar las oportunidades derivadas de ese mayor consumo doméstico, como evidencia el posicionamiento actual del fondo. “El consumo en China es una gran tendencia que va a continuar”.

Posicionamiento y estrategia del E.I. Sturdza Funds – Strategic China Panda

Co invierte principalmente en acciones de clase H, que representan compañías chinas registradas en Hong Kong, reguladas por leyes chinas y negociadas en dólares hongkoneses. Su fondo está a punto de cumplir los diez años de historia. Son los mismos que la gestora lleva al frente de la estrategia, aunque su experiencia de mercado se remonta otros diez años atrás, en los cuales ha estado analizando y seleccionando compañías chinas. Ahora lo hace para E.I.Sturdza, boutique suiza con la que mantiene firmado un acuerdo para gestionar el producto. Su estrategia se fundamenta sobre una cartera concentrada, constituida por entre 30 y 50 compañías (actualmente tiene 40, con un peso del top 10 del 55%), en el que aproximadamente el 80% de los valores son empresas de gran capitalización. La beta de la cartera es superior a uno.

Esta beta agresiva se explica porque prácticamente el 40% de los 200 millones de dólares que gestiona el fondo están invertidos en valores ligados al consumo cíclico, los cuales se benefician del incremento de la demanda de los hogares. También destaca el 23% que invierten en valores tecnológicos, otro de los sectores en los que China es puntera a nivel mundial. Alibaba, por ejemplo, es una de las compañías que tiene en cartera, con un peso actual del 7%. “Aunque estamos infraponderados con respecto al índice de referencia, es una de nuestras grandes apuestas. La compañía seguirá creciendo y ganando cuota de mercado”, señala. Si algo le gusta, lo compra. Si no, da igual que esté en el benchmark. Lo demuestra la exposición del 0% a grandes capitalizadas con un fuerte peso en el índice, como China Mobile, o la no inversión en bancos chinos. 

La estrategia de Co es dual. Por un lado busca compañías que considere estén siendo infravaloradas por el mercado. Por el otro, empresas de crecimiento (growth) que coticen a un precio razonable. En consecuencia, dentro de su caja de estilo, Morningstar cataloga el producto como blend. Según datos de la firma de análisis, el PER medio de la cartera es de 12,6 veces. El 2017 fue histórico para el fondo, cerrando el año en el primer decil por rentabilidad. Este buen comportamiento registrado el año pasado es lo que le ha permite batir a tres años tanto a MSCI China Net Return USD, su índice de referencia, como a la media de sus competidores. Más concretamente, la rentabilidad anualizada generada por la estrategia en este periodo ha sido del 10%, 2,7 por encima del benchmark y 4,2 puntos superior a la media de su categoría.