Unicaja y Bankinter lanzan nuevos fondos temáticos: apuestan por las megatendencias y la religión

Aaron Burden, Unsplash

Las gestoras de la banca han seguido ampliando su oferta con nuevos productos en la última semana. Unigest ha registrado un fondo que apuesta por las megatendencias, mientras que Bankinter Gestión de Activos ha lanzado un vehículo que sigue la doctrina social de la Iglesia Católica.

Unifond Megatendencias es un fondo de fondos de renta variable internacional. Invertirá, según consta en su folleto, al menos el 75% del patrimonio en «tendencias mundiales consideradas adecuadas por su carácter innovador o su potencial de revalorización, ya sea por ámbito social, económico o tecnológico». Las más utilizadas serán, entre otras, revolución tecnológica, socio-demográficas o medio ambiente y sostenibilidad.

El resto de la cartera se invertirá en activos de renta fija, ya sea pública o privada. No tendrá predeterminación de duración, divisa, país (incluyendo emergentes) ni rating (pudiendo ser toda la cartera de renta fija de baja calidad crediticia). Y hasta el 25% de la cartera podrá ser deuda subordinada, bonos convertibels y/o contingentes convertibles.

Ideario católico

Por su parte, Bankinter Ethos nace como un vehículo de renta fija mixta internacional, que promueve características medioambientales o sociales según el artículo 8 del Reglamento de la Unión Europea (2019/2088) sobre Divulgación. Su objetivo es invertir en los distintos mercados siguiendo criterios financieros y de inversión socialmente responsable según el Ideario Ético.

Para ello, el fondo seguirá criterios financieros y extrafinancieros (de responsabilidad social, medioambiental y éticos) basados en una estrategia de exclusión coherente con los principios inspirados en la Doctrina Social de la Iglesia Católica, de acuerdo a un Ideario Ético que define un Comité de Ética. La cartera cumplirá mayoritariamente con los principios del Ideario, aunque el propósito es que cumpla al 100%.

Se invertirá en bonos etiquetados como verdes, sociales o sostenibles de compañías con una elevada calificación en estos criterios. Ahí estará la mayor parte de la cartera, dejando un máximo del 30% para renta variable, que se invertirá en acciones de compañías que pertenezcan a los principales índices de sostenibilidad del mercado o que tengan una valoración relevante en criterios ASG. En cuanto a la procedencia, los emisores serán de países OCDE, sobre todo de la Unión Europea, pudiendo invertir hasta un 10% de la exposición total en emergentes.