Update del Groupama Global Disruption y del Global Active Equity: cómo se está moviendo Philippe Vialle en la volatilidad de las tecnológicas

Philippe_Vialle
Cedida por Groupama AM

A pesar de la volatilidad que rodea el día que nos sentamos con Philippe Vialle, el mensaje que nos lanza el gestor del Groupama Global Disruption y del Groupama Global Active Equity es uno de resiliencia. En conjunto, percibe que el mercado mantiene apetito por riesgo, aunque con mayor cautela en ciertos puntos del sector de tecnología y la temática de la inteligencia artificial.

Qué está pasando en el software

El ejemplo perfecto de lo que comenta Vialle lo vemos en la reciente corrección en el que se encuentran inmersos los valores de software y Saas (software as a service). En opinión del gestor, el mercado empieza a preguntarse qué compañías serán realmente beneficiarias de la nueva ola tecnológica y cuáles podrían convertirse en víctimas. Y el consenso actual considera que la IA generativa ha llevado a las empresas del software al lado de los impactados negativamente.

Y no se trata de una reacción irracional del mercado, sino de un riesgo que el gestor considera real. Algunas compañías podrían verse “totalmente reemplazadas por agentes de IA”, especialmente en ámbitos como la gestión de código o determinados servicios de atención al cliente. En cambio, cuanto más complejo y más integrado esté el software en la estructura de datos del cliente, mayor protección. Sistemas ERP como los de SAP, software ligado a datos financieros o de recursos humanos, o herramientas de diseño asistido como Autodesk son, a su juicio, menos propensos a la disrupción.

Aun así, el mercado está descontando un escenario en el que incluso estos últimos podrían ver reducido su crecimiento estructural. “Lo que el mercado está poniendo en precio es que podrían pasar de un crecimiento de doble dígito a uno de un solo dígito a largo plazo, y también cierta compresión de márgenes”, señala. El proceso de ajuste, añade, no será inmediato. “Es un proceso de 12 a 18 meses”.

De la computación a la memoria: las fases del ciclo IA

Lo que está pasando en el software es una fase más en la evolución del ciclo de IA. La primera, tras la irrupción de ChatGPT a finales de 2022, estuvo centrada en la computación. “2023 fue realmente el año en que el mercado se sorprendió por la visibilidad y la fortaleza del crecimiento de NVIDIA”, recuerda. Posteriormente, el universo de beneficiarios se amplió hacia arquitecturas más diversificadas. El equipo estaba posicionado en nombres como Broadcom incluso antes de la explosión de la temática.

El año pasado, el protagonismo se desplazó hacia almacenamiento y memoria. “Fue realmente el año del storage y la memoria”, explica. La expansión de los centros de datos no solo exige más potencia, sino también capacidad de interconexión mediante fibra óptica y grandes volúmenes de memoria. Las memorias HBM, fundamentales para centros de datos de IA, han generado fuertes tensiones en la cadena de suministro.

Existe, además, un efecto colateral relevante. La producción de HBM comparte capacidad con memorias DDR5 de alto rendimiento. “Estamos entrando en una situación de escasez de DDR5”, comenta Vialle, lo que ha impactado en precios de PC y otros dispositivos. El mercado debate ahora cuánto tiempo podría durar el desequilibrio. “La pregunta es si estaremos infradotados hasta 2027 o incluso 2028. Nadie lo sabe, honestamente”.

En este contexto, en los fondos han optado por diversificar el motor de rentabilidad. “Hemos tomado beneficios parciales en nombres más apalancados a la IA y también en oro, especialmente en algunas posiciones”, explica, aunque mantienen una sobreponderación en este último activo.

Menos tecnología, más salud

Parte del capital liberado se ha redirigido hacia el sector salud, que actualmente es uno de sus principales apuestas tanto por las valoraciones atractivas como por el potencial acelerador de eficiencia y desarrollo que Vialle ve que pueda traer la aplicación de la IA. “En el corto plazo, la automatización puede reducir costes administrativos y optimizar procesos clínicos. A más largo plazo, la IA podría acelerar el descubrimiento de fármacos e identificar dianas terapéuticas con mayor rapidez”, comenta.

Dentro del sector, la preferencia se centra en biopharma y life sciences. En cambio, se muestran más cautos en servicios sanitarios y aseguradoras, especialmente en EE.UU., donde han visto datos y flujos de noticias decepcionantes en compañías expuestas a Medicare y Medicaid.

Defensa y soberanía

La defensa es otra área a la que están ganado poco a poco exposición en las carteras. El aumento de presupuestos en Europa, especialmente en Alemania, está beneficiando a compañías del sector. Más allá del componente presupuestario, Vialle identifica un elemento estructural: la soberanía.

“Hay un tema de soberanía en Europa frente a EE.UU. en términos de gasto en defensa”, señala. Este proceso podría derivar en la aparición de nuevos productos y nuevas compañías en el ecosistema europeo. Aunque todavía no lo formalizan como una megatendencia dentro del fondo, reconoce que “está ocurriendo algo” en esa dirección.

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