Durante años, el director de inversiones centró su trabajo en construir carteras, gestionar riesgos y generar rentabilidad. Esa sigue siendo su principal responsabilidad, pero la función ha evolucionado. Hoy debe responder a una regulación cada vez más exigente, integrar criterios de sostenibilidad, aprovechar las posibilidades de la inteligencia artificial y coordinar equipos con perfiles cada vez más diversos.
Este es un artículo exclusivo para los usuarios registrados de FundsPeople. Si ya estás registrado, accede desde el botón Login. Si aún no tienes cuenta, te invitamos a registrarte y disfrutar de todo el universo que ofrece FundsPeople.
