Aumentar a 35 años el período para calcular la jubilación ampliaría la brecha de género

Pensiones puesta de sol
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La reforma de pensiones es una patata caliente para el Ejecutivo. Si bien se busca asegurar la sostenibilidad financiera del sistema, las reformas que se anuncian plantean dudas sobre su impacto positivo para las futuras pensiones. Aunque en los últimos días los puntos más controvertidos se dirigen hacia cómo incentivar que la edad real de jubilación se acerque a la legal. Otro de los puntos que estuvieron en la mesa de debate fue ampliar de 25 a 35 años el período para calcular la jubilación. Según el observatorio de pensiones de Willis Towers Watson, en colaboración con la Universidad de Valencia y la Universidad de Extremadura, esta reforma podría recortar más de un 8% las pensiones.

Aunque después el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escriva, se retractara, y de hecho no se plantea para la primera parte de la reforma de las pensiones, la ampliación a 35 años del cálculo de la Base Reguladora en el sistema de pensiones tendría un impacto mayor del que prevé el propio Ministerio. Según el Observatorio, la disminución de la cuantía de la pensión media inicial de jubilación sería alrededor de un 8,6%, mientras que el Ministerio lo sitúa entre el 5,45% y el 6,3%.

La brecha de género crece

Otra de las conclusiones del Observatorio es que la brecha de género se ampliaría aún más en esta última etapa de la vida de las mujeres. Su pensión disminuiría un 30% más que la de los hombres. Los autónomos también estaría entre los colectivos más perjudicados, con una bajada del 10,3%, frente al 8,6% de reducción en el régimen general.

La variable más relevante es, según el análisis, la duración de la carrera laboral, ya que los individuos con carreras cortas verían disminuir su pensión un 15% frente a aquellos con carreras largas (primer cuartil, equivalente a más de 43 años y 8 meses cotizados), que sufrirían la mitad de reducción (7,5%). Es aquí donde se detecta un posible problema de discriminación indirecta por razón de género. Las mujeres presentan carreras laborales más cortas, con lo cual su pensión inicial se recortaría un 10,3%, frente a un 7,9% en el caso de los hombres. Esto supone una reducción superior al 30% para las mujeres, respecto a los hombres.

En el caso de los autónomos, explica el estudio, «es debido a que la inmensa mayoría cotizan por las bases mínimas durante los periodos más alejados de la edad de jubilación y a que los meses no cotizados computan con cero euros para este grupo, penalizando fuertemente el valor de la Base Reguladora».

Fuente: Willis Tower Watson

¿Cuál es el impacto sobre el gasto en pensiones?

En cuanto al impacto sobre el gasto en pensiones, el análisis muestra que el ahorro que genera esta medida tardaría bastantes años en notarse, como ocurre con todas las medidas que afectan solo a las nuevas pensiones de jubilación y, además, se implantan en un largo periodo transitorio. Concretamente, en 2040 el ahorro sería del 0,65% del PIB de ese año, pasando en 2050 al 0,88% del PIB, para empezar a descender paulatinamente a partir de esa fecha, llegando en 2067 al 0,64% del PIB.

Los expertos de Observatorio de Pensiones de WTW insisten en que “esta medida no sería más que un parche para intentar paliar parcialmente toda una serie de problemas e inequidades que arrastra nuestro sistema de pensiones”.