Amundi Funds Global Multi Asset Conservative: características del fondo, estructura de la cartera y posicionamiento

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Foto cedida

El Amundi Funds Global Multi Asset Conservative es una estrategia de asignación de activos que busca generar rentabilidad invirtiendo activamente en una gama flexible de clases de activos globales que incluyen renta variable, crédito, deuda soberana, liquidez, futuros, opciones y materias primas. El fondo, con Sello FundsPeople 2020, con la calificación Consistente, puede invertir hasta un 30% en acciones y busca mantener un perfil de riesgo conservador (es decir, una volatilidad anualizada esperada de entre el 5% y el 7% durante el horizonte de inversión).

“Creemos que los mercados no siempre son eficientes y que pueden desviarse y que, de hecho, se desvían de las estimaciones de valor razonable a largo plazo. También creemos en la necesidad de diversificar más allá de la clase de activo, ya que las correlaciones que existen entre ellas son inherentemente inestables y tienden a incrementarse durante los períodos de crisis. Esto crea oportunidades para que los gestores generen retornos ajustados al riesgo a través de un enfoque multiactivo, dinámico y flexible, como el implementado por nuestros equipos”, explica a FundsPeople Francesco Sandrini, Head of Multi Asset Balanced Income & Real Return en Amundi.

La filosofía de inversión multiactivo de la gestora se basa en la diversificación efectiva implementada a través de un proceso de inversión disciplinado de cuatro pilares:  estrategia macro, cobertura macro, estrategias satélite y estrategias de selección, que a su vez utilizan un marco de presupuestación de riesgos propio para asignar y gestionar activamente el riesgo. La asignación de activos del fondo incluye un proceso de tres pasos que tiene en cuenta: una asignación de activos a medio plazo determinada por la asignación dinámica de activos; una asignación a más corto plazo impulsada por la asignación táctica de activos y un proceso de presupuestación de riesgos, que asigna eficazmente el riesgo entre las estrategias.

El fondo utiliza un presupuesto de riesgo con un enfoque sin restricciones para posicionar la cartera en la mejor asignación posible a través del ciclo de negocio, de beneficios y de apalancamiento, a través de la asignación dinámica de activos, que tiene en cuenta un horizonte a medio plazo. “Establecemos ponderaciones de asignación dinámica para formar nuestra asignación de activos y regional, lo que supone un enfoque de asignación de activos cíclico, de naturaleza dinámica. Este proceso está ampliamente respaldado por nuestros modelos de asignación de activos propios, como Advanced Investment Phazer y la metodología Asset Class Attractiveness”, subraya Sandrini.

Actualizan las ponderaciones de la asignación dinámica de activos trimestralmente si hay cambios en sus previsiones sobre las clases de activos. “Aunque estas ponderaciones se optimizan mediante modelos cuantitativos (un análisis a futuro de la rentabilidad de los activos y sus características de riesgo), los gestores determinan el resultado final en base a sus estimaciones cualitativas sobre el contexto de mercado. Dado que los mercados evolucionan constantemente, los gestores deben ser proactivos en la asignación de activos para generar alfa. Por tanto, en función de los cambios en nuestra evaluación de riesgos, contexto económico, valoraciones, flujos, aspectos técnicos, etc., los gestores realizan ajustes a las ponderaciones de referencia”.

Para mejorar aún más el alfa, el fondo también aprovecha las condiciones del mercado a más corto plazo, donde las condiciones económicas predominantes pueden favorecer ciertas clases de activos sobre otras con valores de mercado que difieren de los valores razonables a largo plazo. “Nuestra asignación de activos se ajusta tácticamente a través de la asignación táctica de activos, que se implementa para beneficiarse de oportunidades de inversión a más corto plazo, teniendo en cuenta la velocidad y la repricing de los activos financieros impulsada por cambios de régimen en el contexto económico, las políticas y los cambios a corto plazo”.

La asignación táctica de activos las revisan formalmente cada mes para incorporar las decisiones de la estrategia macro (basadas en su enfoque de cuatro pilares de inversión) dentro de su marco de presupuestación del riesgo propio, asignando el riesgo a tres estrategias generadoras de alfa (estrategia macro, satélite y selección de valores) así como las estrategias de cobertura macro, cuyo objetivo es mitigar el riesgo.

La gestora también utiliza un marco de presupuestación de riesgo propio que representa el componente central del proceso de inversión del fondo y el método mediante el cual asignan el riesgo a los gestores multiactivo especializados. “El presupuesto de riesgo nos ayuda a comprender cuánto riesgo aporta cada estrategia de generación de alfa al riesgo general de la cartera y si este riesgo se puede reducir combinando estrategias no correlacionadas o con baja correlación entre sí para lograr la diversificación del riesgo. La elaboración de presupuestos de riesgo también facilita la gestión eficiente de la cartera a través de una gestión disciplinada del drawdown y el posicionamiento. Esta independencia en la toma de riesgos sienta las bases para una diversificación eficaz”.

“Nuestro fondo ofrece un enfoque verdaderamente flexible con la ventaja de ser dinámico entre las clases de activos y capitalizar oportunidades de mercado a corto plazo a través del enfoque de asignación táctica de activos. Los rangos de las clases de activos son bastante amplios, pero el fondo intenta mantener un perfil de riesgo conservador, con un límite máximo de inversión de hasta el 30% en renta variable. En el pasado, el fondo ha utilizado activamente la flexibilidad de los rangos de clases de activos para posicionarse en la mejor combinación posible de clases de activos para generar rentabilidad”, afirma.

Según Sandrini, en comparación con otros productos disponibles de su categoría y comparado con sus pares, el Amundi Funds Global Multi Asset Conservative ha demostrado una mayor resistencia a las caídas. “Si comparamos períodos recientes de mayor volatilidad del mercado, por ejemplo, en los que los mercados han experimentado caídas, nuestro fondo ha sido más resistente en tales escenarios. Esto se debe en parte a nuestro sólido proceso de inversión en el que implementamos coberturas permanentes para proteger la cartera contra riesgos de cola y a la diversificación, utilizando nuestro marco de inversión de cuatro pilares”.

Posicionamiento actual

El posicionamiento de la cartera ha reflejado las condiciones del mercado y cómo han evolucionado durante los meses anteriores. “Dentro de la renta fija soberana, tenemos un sesgo hacia la deuda periférica europea, en particular a los BTP italianos, dado el sólido respaldo del BCE y los datos técnicos favorables. Tenemos una duración larga en EE.UU. y también estamos largos en exposición a la inflación estadounidense, que debería beneficiarse aún más con la política de objetivos de inflación media de la Fed. Estamos positivos en crédito y mantenemos una preferencia por el crédito europeo debido a los atractivos niveles de valoración y a que los niveles de apalancamiento son más bajos en comparación con los estadounidenses”.

Con los activos de riesgo recuperándose, han sido constructivos en renta variable, pero con una postura cauta. “Sin embargo, con el reciente avance de la vacuna, los activos de riesgo vuelven a verse favorecidos, lo que respalda aún más nuestro posicionamiento procíclico en renta variable. Mantenemos un sesgo hacia la renta variable europea, seguida de una postura neutral a la renta variable estadounidense y una sobreponderación a la renta variable japonesa. Somos positivos en la renta variable de los mercados emergentes, especialmente Asia, que se ha visto respaldada por una recuperación más pronunciada con mayores expectativas de beneficios en el futuro”, revela.

La cartera mantiene una exposición larga a divisas de mercados emergentes frente al dólar estadounidense. “Mantenemos una exposición limitada al dólar estadounidense y al yen japonés ante nuestras expectativas de un mayor debilitamiento. En materias primas, mantenemos una exposición moderada al oro y al petróleo. En los niveles actuales del mercado, también hemos aprovechado la oportunidad para reforzar algunas de nuestras coberturas sobre renta variable y crédito a través de estrategias put-spread”, concluye.