Amundi Funds Global Multi Asset Conservative: diversificación efectiva

Amundi Funds Global Multi Asset Conservative, Amundi Funds Global Multi Asset Conservative: diversificación efectiva
Foto: Cedida por Amundi.

El Amundi Funds Global Multi Asset Conservative es una estrategia de asignación de activos que busca generar rentabilidades consistentes invirtiendo activamente en una gama flexible de clases de activos globales que incluyen, entre otros, renta variable, crédito, deuda soberana, liquidez o materias primas. El fondo, que cuenta con Sello FundsPeople 2021, con las calificaciones Blockbuster y Consistente, puede invertir hasta un 30% en renta variable y busca mantener un perfil de riesgo conservador (es decir, una volatilidad anualizada esperada de entre el 5% y el 7%).

“Creemos que los mercados no siempre son eficientes y que pueden desviarse. De hecho, se desvían de las estimaciones de valor razonable a largo plazo. También creemos en la necesidad de diversificar más allá de las clases de activo, ya que las correlaciones entre ellas son inherentemente inestables y tienden a incrementarse durante los períodos de crisis. Esto crea oportunidades para que los gestores activos generen retornos ajustados al riesgo a través de un enfoque multiactivo, dinámico y flexible, como el implementado por nuestros equipos”, explica Enrico Bovalini, uno de los gestores del fondo.

La filosofía de inversión multiactivo de Amundi se basa en la diversificación efectiva implementada a través de un proceso de inversión de cuatro pilares: Estrategia Macro, Cobertura Macro, Estrategias Satélite y Estrategias de Selección, que a su vez utilizan un marco de presupuesto de riesgos propio para asignar y gestionar activamente el riesgo.

Posicionamiento actual

Desde hace unos meses, mantienen un posicionamiento más estable, ya que prefieren evaluar la situación teniendo en cuenta el nivel de valoraciones y un posible cambio de postura en cuanto a las políticas monetarias. En este sentido, las cifras de crecimiento, inflación y empleo son una de las principales preocupaciones, así como la postura de la Fed.

“Dada la cuestión de la subida de tipos, ya hemos posicionado la cartera con una duración baja, reduciendo el riesgo en deuda soberana y crédito. En el segmento de la renta variable, también hemos ajustado nuestro posicionamiento con cierta rotación en la selección, recortando la exposición al value y aumentando las compañías de calidad para conseguir una cartera más equilibrada, con mayor poder de fijación de precios”, revela.

Cómo ha cambiado el peso de los principales activos en la cartera en los últimos años

En los dos últimos años, la asignación de la cartera ha cambiado de forma bastante significativa para adaptarse a un contexto de mercado errático, especialmente a lo largo de 2020. “Experimentamos un muy buen año 2019 con una gran recuperación apoyada por las políticas acomodaticias de los bancos centrales y cierto alivio en el frente geopolítico, después de un 2018 que llevó a más del 70% de las clases de activos a terreno negativo”.

En general, durante este período, han recortado gradualmente su exposición a los bonos soberanos en los mercados desarrollados, considerando que el nivel de rendimiento no era atractivo, para favorecer los bonos corporativos y la renta variable.

Tras la brusca caída del mercado de principios de 2020, el equipo decidió tomar algo de riesgo desde una perspectiva táctica, dadas las más bajas valoraciones y la prima más interesante tanto en la renta variable como en los bonos corporativos.

“A mediados del segundo trimestre, la selección de valores se modificó para obtener un sesgo hacia sectores más cíclicos y compañías value, teniendo en cuenta la mejora en lo que respecta a la vacunación y la tendencia de recuperación que se apoya en las reaperturas económicas”, afirma.

El año 2021 ya ha proporcionado buenos resultados, pero actualmente los diversos indicadores parecen estar bajo mayor presión y una gran parte de las buenas noticias probablemente ya están descontadas en los precios, por lo que prefieren mantener una exposición estable, con una participación decente en los mercados de renta variable y bonos corporativos sin añadir más riesgos por el momento. 

Perspectivas de mercado

En el equipo siguen creyendo en la historia de la reflación, ya que el trasfondo económico sigue siendo ligeramente positivo para los activos de riesgo, aunque continúan siendo prudentes ante unas valoraciones más ajustadas en determinados segmentos y PER caros.

“Los datos económicos más sólidos y una mayor inflación plantean preocupaciones, ya que los inversores se enfocan en la última postura más restrictiva de la Reserva Federal, con expectativas de tapering y subidas de tipos. Sugerimos a los inversores que se mantengan neutrales con respecto a los activos de riesgo y que exploren oportunidades en valor relativo especialmente en el mercado de divisas, con una postura general diversificada y activa”, concluye Bovalini.