Claves para posicionar la cartera y encontrar oportunidades en tiempos de incertidumbre

Asset allocation y oportunidades en tiempos de incertidumbre, Claves para posicionar la cartera y encontrar oportunidades en tiempos de incertidumbre
De izq. a dcha.: Patricia Molpeceres (AllianceBernstein), Miguel Pérez (atl Capital), Francisco Javier Velasco (Andbank WM), Jaime Figueroa (A&G), Antonio González (Renta 4 Banco). Fuente: FundsPeople.

La invasión rusa en Ucrania, el que era considerado el escenario más adverso y menos probable, se hizo realidad a finales de febrero y aunque todavía se desconoce el alcance y la duración de la guerra, sus consecuencias económicas ya se notan. La inflación está disparada y habrá menos crecimiento, algo que pone en la encrucijada a los bancos centrales en su avance hacia la normalización de sus políticas monetarias. Este es un complejo entorno que dificulta la gestión de la volatilidad en la construcción de las carteras, pero gestores y expertos en asesoramiento e inversión ofrecen claves para realizar el asset allocation con éxito y encontrar oportunidades, en un desayuno organizado por FundsPeople y patrocinado por AllianceBernstein.

Para Francisco Javier Velasco, experto en asesoramiento y gestión patrimonial de Andbank, el actual contexto obliga a hacer carteras más equilibradas, desde el punto de vista de los estilos, por zonas geográficas y sectores, pero también a buscar las oportunidades que la volatilidad abre en el mercado. En este sentido, considera que la clave es encontrar a los que serán “los ganadores líderes del futuro” y en el asset allocation geográfico se decanta por EE.UU. “Este mercado ganará tracción a pesar de tener unas valoraciones más altas que Europa, pero esta región se verá más afectada por el menor crecimiento económico como consecuencia de la guerra”, explica.

Desde el punto de vista de los estilos de inversión, Velasco apuesta por los valores value. “Toca el turno de sectores más defensivos en detrimento de estilos más growth, como el de materiales básicos, alguna compañía energética e incluso el sector financiero y bancario, por las importantes subidas de tipos que se esperan de la Reserva Federal”, apunta el experto de Andbank, quien, no obstante, también cree que se pueden encontrar oportunidades en estilos growth porque las recientes caídas del mercado han devuelto el atractivo a ciertas empresas. Eso sí, siendo especialmente selectivos en este segmento.

“Hablamos de empresas quality growth, poco endeudadas. En un escenario en el que se prevé una desaceleración económica y subidas de tipos -hasta ocho podrían producirse en EE.UU.-, las compañías con poco crecimiento y muy endeudadas podrían sufrir mucho”, añade.

Sobreponderados en EE.UU., infraponderados en Europa

La guerra en Ucrania y la situación económica de Europa también preocupan a Jaime Figueroa, gestor de carteras de A&G, quien coincide en que el gran beneficiado puede ser EE.UU., “aunque el crecimiento se verá afectado y esto nos ha hecho mover nuestras carteras hasta una posición más neutral. Pero seguimos sobreponderados en EE.UU. e infraponderados en Europa”.

“Respecto a la renta fija seguimos sin estar convencidos, pese a que tenemos posiciones puntuales en deuda subordinada y high yield”, señala Figueroa, para quien el gran factor de incertidumbre es el endurecimiento de las políticas monetarias para contrarrestar una inflación provocada por el shock de oferta. “Si coges un manual, subir tipos de interés para luchar contra una inflación de este tipo puede no ser la medida más adecuada, pero no tienen alternativa. Ahora mismo los bancos centrales se han convertido en una suerte de equilibrista sobre una cuerda intentando esquivar las pelotas que le lanzan”, reflexiona el gestor de carteras de A&G.

Riesgos en renta variable, pero no en renta fija

Antonio González, del equipo de Gestión de Activos de Renta 4 Banco, apunta que su entidad estaba ligeramente sobreponderada en Europa, pero ya ha neutralizado esta exposición en el continente. “Al BCE le costará subir tipos, puede que lo haga a finales de año, pero no será un gran incremento porque el crecimiento va a ser muy débil. Además, hay que tener en cuenta que esta inflación, provocada fundamentalmente por la subida en los precios de las materias primas, no se contiene subiendo tipos”, advierte.

Así, el planteamiento de Renta 4 en Europa es apostar por empresas más defensivas y de calidad, que puedan hacer frente a este complicado entorno si se producen caídas. También por compañías de alguna temática estructural, como las relacionadas con las energías renovables. En cuanto al estilo, González señala que su entidad apuesta por tener una cartera balanceada en lugar de que esté muy centrada en value o growth, “porque hay mucha rotación”. “En el caso de EEUU, no nos importa tener algo más de crecimiento y también mantenemos posiciones en Asia para aportar diversificación geográfica”, añade.

Por otro lado, González cree que no es el momento de asumir muchos riesgos en renta fija, que es mejor apostar por duraciones cortas y calidades investment grade, con la excepción de subordinado financiero, donde considera que puede merecer la pena tener un peso modesto. “Pensamos que todavía hay que tener cuidado en emergentes porque hay riesgo de contagio de Europa del Este. También vemos con algo de recelo el high yield porque, aunque haya repuntado, su situación se ha deteriorado, especialmente en Europa”, añade.

Los cuatro riesgos a los que se enfrenta el mercado

Miguel Pérez, analista sénior de atl Capital, identifica los cuatro principales riesgos del mercado en la actualidad: cuánto durará el conflicto en Ucrania, la inflación y el deterioro de la economía, las subidas de tipos de los bancos centrales y la revisión de los beneficios empresariales. Este último punto es clave para Pérez “porque son las empresas las que mueven los mercados y habrá que ver si son capaces de afrontar el aumento de costes y cómo se verán afectados sus márgenes”.

“Nosotros llevamos varios meses con unas carteras bastante neutras, por estilos y sectores. Al principio del conflicto, tomamos la decisión de rotar hacia renta variable global porque también somos más positivos con EE.UU. que con Europa. Una parte de la renta variable la dirigimos a fondos que invierten en compañías con balances sólidos, negocios estables y con unos márgenes que se puedan ver menos afectados por la inflación dadas sus ventajas competitivas y su capacidad de fijar precios”, explica el analista sénior de atl Capital.

Respecto a la renta fija, Pérez indica que su entidad ha aprovechado el aumento de los diferenciales de crédito para tomar algunas posiciones en high yield y subordinadas financieras, si bien advierte de que el entorno sigue siendo “bastante complicado y no queremos aumentar el riesgo”. “Seguimos más en corporativo que en gobierno, pero con un mayor posicionamiento en investment grade”, añade.

El interés, en la renta variable estadounidense

La guerra de Ucrania ha acelerado el proceso de normalización de las políticas monetarias de los bancos centrales, según pone de manifiesto Patricia Molpeceres, directora de Cuentas para España y Portugal de AllianceBernstein, quien avisa de que este hecho también afectará al crecimiento económico, fundamentalmente en Europa, lastrada por su dependencia energética de Rusia. 

Molpeceres coincide en que la inflación es otro de los grandes riesgos y que añade más presión a los bancos centrales, que se enfrentan a un escenario en el que tendrán que hacer malabarismos para controlar unos precios disparados sin castigar demasiado el crecimiento. En el caso de la Reserva Federal, la directiva de AllianceBerstein cree que seguirá subiendo tipos en cada una de sus reuniones de política monetaria y que, incluso, llegará un momento en el que empezará a reducir balance. Pero el BCE es la gran incógnita porque “subir tipos tal y como está la economía europea puede ser un problema”. En cualquier caso, y a pesar de que EEUU y Europa se enfrentan a una inflación muy alta en términos históricos, Molpeceres apunta que el viejo continente, al menos, no tiene que afrontar la presión inflacionista salarial que sí tiene el mercado estadounidense, por lo que confían en que a Europa le cueste menos doblegar la escalada de precios.

En este escenario, la directora de Cuentas para España y Portugal de AllianceBernstein asegura que la renta variable es el producto más demandado. “Empezamos el año vendiendo renta variable europea value pero se paró en seco y ahora lo que más nos demandan es un fondo de renta variable americana, el AB Select US Equity, core y flexible que se mueve entre value, growth, defensivo y cíclico en función de cómo ve el mercado”, afirma. En el caso de la renta fija, el producto más demandado es un fondo de high yield de corta duración. Aunque en deuda pública por el momento no hay peticiones, Molpeceres recuerda llegará un momento en el que las carteras empezarán a invertir porque una de las consecuencias positivas que han tenido las subidas de tipos es que el volumen de bonos con intereses negativos en el mundo se ha reducido drásticamente.