Cómo adaptaron los fondos y sicavs españoles sus carteras a la política de tipos al alza de los bancos centrales

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vnisya, Flickr, Creative Commons

La CNMV acaba de publicar su informe anual del año 2023 en el que repasa el entorno macroeconómico y la evolución que tuvieron los mercados durante el año pasado. También analiza las cifras que se manejaron en la industria de inversión colectiva y desgrana cómo fondos y sicavs adaptaron sus carteras a un contexto, como el que dejó 2023, que se caracterizó por el regreso de las rentabilidades positivas al mercado de renta fija ante el viraje de la política monetaria.

Tanto en fondos como en sicavs se ven tres tendencias convergentes. La primera es su interés por la inversión en depósitos. Es cierto que la tónica dominante de las entidades financieras fue la de no remunerar los depósitos acordes a la nueva situación de tipos (prefirieron desviar a los clientes a fondos de renta fija). Pero hubo excepciones, ya que en el caso de los clientes más institucionales (entre los que se incluyen las IIC), sí se ofrecieron depósitos con rentabilidades adaptadas al nuevo contexto de tipos. Y, a jugar por los datos de la CNMV, tanto los fondos españoles como las sicavs buscaron sacar rédito de ello.

En el caso de los fondos españoles invirtieron 1.686 millones de euros en depósitos emitidos por entidades de crédito españoles. Aunque la cifra supone apenas el 0,48% de la cartera de estos productos, la cantidad es un 290% superior a la vista al cierre de 2022. Lo mismo sucede en el caso de las sicavs. Invirtieron en 2023 14 millones de euros en depósitos de entidades españolas y 10 millones en los emitidos por entidades extranjeras. La primera cifra supone un 1.300% más y la segunda, un 100% más, según CNMV.

Junto con los depósitos, también se vio un claro aumento en cuanto a la exposición al mercado de renta fija motivado por lo mismos que llevo a las IIC a cargarse de depósitos: la capacidad de tener rentabilidades positivas sin asumir riesgos innecesarios como se vieron obligadas a hacer en la década de tipos al 0%. Así, los fondos españoles invirtieron 60.888 millones en deuda nacional y 133.146 millones en deuda de fuera de España, lo que implica un 44,8% y 20,9% más respectivamente que al cierre de 2022.

Destaca además la CNMV el alto porcentaje que supuso la deuda española sobre la inversión de activos nacionales. "La inversión en activos nacionales se situó en casi 80.000 millones de euros, de los que más de 60.000 millones se correspondían con activos de renta fija, tras un aumento del 44,8  % durante el año", afirma. En el caso de las sicavs también se apreció una fuerte subida sobre todo en deuda extranjera: creció un 31,2% hasta los 2.370 millones de euros, frente al 10,9% que subió la inversión en deuda nacional (858 millones).

Por último, el tercer punto en común que presentaron fondos y sicavs a la hora de invertir fue el cada vez mayor interés por componer sus carteras con activos internacionales. En el caso de los fondos, es especialmente llamativo y así lo subraya la CNMV. "La distribución del patrimonio agregado de los FI continuó claramente decantada a favor de la cartera exterior, con casi 256.000 millones de euros (72,4 % del patrimonio total), a pesar del aumento relativo de los activos pertenecientes a la cartera interior (+4 p.p.)", apunta. En el caso de las sicavs, esa cifra de activos extranjeros es algo superior ya que alcanza el 78%, frente al 61% que suponía en 2022. La mayor parte de ese 78%, un 31%, se canaliza a  través de IIC Extranjeras, mientras que la inversión directa en acciones supone el 30%.

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