Las inversiones alternativas cobran protagonismo en las carteras ante la situación actual de los mercados y la imposibilidad de encontrar rentabilidad con los activos tradicionales. Dentro de ellas, la inversión en private equity, esto es, en compañías no cotizadas, es una estrategia que cada vez siguen más inversores, sobre todo institucionales, entre otras cuestiones porque la inversión mínima suele estar por encima de los 100.000 euros.
Este es un artículo exclusivo para los usuarios registrados de FundsPeople. Si ya estás registrado, accede desde el botón Login. Si aún no tienes cuenta, te invitamos a registrarte y disfrutar de todo el universo que ofrece FundsPeople.
