Cosquillas que dan paz

clark van der beken IIeN8Ht3qQc unsplash

 Correteo por la calle esquivando peatones mientras reviso el correo electrónico en el iPhone. Repaso mentalmente la próxima reunión. Contesto a una llamada. Se me agota la batería en medio de la conversación. Tomo conciencia de que voy realmente justa de tiempo para llegar puntual a mi próxima cita. Y aprieto aún más el paso, tacones y pantalones de vestir mediante. Mientras, echo maldiciones sin ton ni son a la tecnología, al sol repentino que me hace sudar, a la señora que va a paso de tortuga y me bloquea el paso, a los lugares céntricos de Madrid que siempre están hasta la bandera y a los astros que confluyen para hacerme la tarde imposible. Tan sólo quince minutos después, mi única preocupación es la de permanecer despierta para no perder ni un segundo de lo que estoy viviendo.

Este es un artículo exclusivo para los usuarios registrados de FundsPeople. Si ya estás registrado, accede desde el botón Login. Si aún no tienes cuenta, te invitamos a registrarte y disfrutar de todo el universo que ofrece FundsPeople.