Diaphanum pone el foco en el asesoramiento de activos ilíquidos: «Hay una oportunidad»

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Hugo Aramburu. Fuente: Cedida (Diaphanum)

En la entidad son conscientes del auge que han experimentado los activos ilíquidos en los últimos años. Entre otras cosas, por la necesidad de incluir este tipo de estrategias en las carteras para poder optar a una mayor rentabilidad (a costa de esa pérdida de liquidez). Hugo Aramburu, socio director de Diaphanum, cree que hay una oportunidad: «En este tipo de estrategias es muy importante tener un asesoramiento, y en el mundo institucional hay una gran oportunidad», explica el experto, que añade: «Diaphanum quiere trasladar el asesoramiento a los activos ilíquidos».

Con casi cinco años de vida centrados en los activos tradicionales, la entidad especializada en dar asesoramiento independiente quiere reforzar este área, para la que ya cuentan con las capacidades para hacerlo dentro la casa, asegura Aramburu. Y no solo de cara a la recomendación de inversiones, el experto cree que también existe una gran oportunidad en el reporting de las carteras de activos ilíquidos.

Haciendo balance del último año, reconoce que ha sido un año duro a nivel social y sanitario, pero positivo en relación a su negocio. La entidad alcanza un patrimonio de 1.600 millones, de los cuales en torno a 1.100 millones están en asesoramiento y unos 500 millones en gestión discrecional y sicav. Y ya superan los 1.400 clientes. Aunque no dan cifras objetivo en su plan de negocio, Aramburu admite que les gustaría seguir aumentando a ritmos del 20% anual: «No ocultamos nuestras ganas de crecer», confiesa.

Palancas

En este crecimiento futuro, a nivel orgánico, no descartan la apertura de nuevas oficinas. Por ahora, cuentan con cuatro en España (Madrid, Bilbao, Alicante y Murcia) y una en Miami, donde esperan con entusiasmo un fuerte empujón. Pero tampoco descartan crecer con futuras operaciones corporativas. Eso sí, «seríamos compradores», avisa Aramburu.

Actualmente cuentan con un total de 59 empleados, de los cuales un 73% están en la parte de front office e inversiones, mientras solo un 27% en back office. No descartan ampliar su equipo de banqueros, aunque el experto reconoce que existe algo de dificultad para moverse.

Su foco está puesto en atraer nuevas capacidades. «El talento marca la diferencia entre un proyecto y otro. La industria intenta hacer valer más la marca y el producto en vez de el valor del banquero que le atiende», critica. Para Aramburu, la clave está en saber integrar talento y digitalización. «Mezclar la labor de un buen banquero con las herramientas que le da la tecnología», matiza. En su caso, Diaphanum se vale de herramientas de uso interno para hacer la selección de fondos. Mientras que utiliza programas de terceros tanto para el reporting y seguimiento de carteras como para el control de riesgos.