El análisis de Goldman Sachs Asset Management, encabezado por Marc Nachmann, sitúa la gestión activa como una necesidad estructural ante un mercado cada vez más complejo. La firma considera estratégicos los ETF activos porque combinan disciplina, precisión táctica y capacidad. Esto les permite navegar un entorno marcado por bancos centrales divergentes, tensiones comerciales, riesgos fiscales y transformaciones ligadas a la inteligencia artificial.
Nachmann señala que 2026 estará determinado por factores que elevan la exigencia para los inversores. Uno de ellos es la transición hacia nuevos ciclos monetarios. Otros incluyen la reconfiguración del comercio global, la presión creciente sobre las cuentas públicas y el impacto transversal de la IA. Este contexto requiere decisiones activas y carteras flexibles para responder a catalizadores cambiantes.
En este escenario, los ETF activos se consolidan como una herramienta adecuada para expresar convicciones. Además, permiten incorporar ajustes tácticos y gestionar exposición en segmentos con mayor dispersión. Subraya que la gestión activa es esencial cuando las valoraciones son exigentes. Asimismo, los mercados muestran heterogeneidad entre regiones, sectores y compañías.
Curvas que se abren y bolsas que se dispersan
La firma anticipa un escenario en el que los bancos centrales se moverán a ritmos distintos. La Reserva Federal podría recortar tipos, mientras el Banco de Japón seguiría subiéndolos. El BCE mantendría una pausa prolongada. Este contraste genera oportunidades de duración y curva que los ETF activos pueden capturar con rapidez.
También destaca el atractivo del carry en crédito high yield, CLO de calidad y deuda emergente. Además, recuerda que la selección activa será clave para manejar presiones fiscales en los tramos largos. En esta parte de la curva la sensibilidad a cambios de expectativas aumenta.
En cuanto a la renta variable, el análisis muestra que los grandes valores siguen liderando. Esto se debe a balances sólidos y a un aumento sostenido del capex en inteligencia artificial. Sin embargo, la dispersión entre los componentes de la Mag 7 es mayor. Esta dinámica refuerza la importancia de un enfoque activo que distinga entre modelos sólidos y valoraciones menos sostenibles.
El informe identifica oportunidades claras en small y mid caps. Estos segmentos pueden beneficiarse de futuros recortes de tipos y de un nuevo impulso en fusiones y adquisiciones. También gana relevancia el papel de compañías vinculadas al despliegue de inteligencia artificial, que actúan como proveedores esenciales en la cadena de innovación.
Ventaja estructural
En un mundo multipolar aumenta las ineficiencias, especialmente en Europa, mercados emergentes y compañías menos cubiertas por analistas. Para Goldman Sachs, estas áreas representan terreno fértil para estrategias activas que integran análisis cuantitativo y fundamental.
En este contexto, los ETF activos permiten incorporar dichas estrategias dentro de una arquitectura flexible. Ofrecen un uso eficiente del capital y la posibilidad de ajustar sesgos sectoriales o regionales sin reconstruir la cartera por completo. Esta eficiencia operativa cobra valor con catalizadores del año como IA, transición energética, dealmaking, defensa y desglobalización parcial. Todos requieren un seguimiento dinámico.

