Estanflación: ¿Qué es y qué repercusión tiene para la economía?

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Olav Ahrens Røtne on Unsplash

Nos encontramos ante un estancamiento de la economía. Varios datos lo corroboran. El libro Beige de la Fed constató que el crecimiento económico se redujo ligeramente a un ritmo moderado en el verano. Desde junio, el Índice de Confianza de los Consumidores en EE. UU. no ha parado de descender. La derivada del empleo también deja síntomas de flaqueza ya que la creación de empleo en EE. UU. estuvo por debajo de lo esperado. Todo ello en un contexto inflacionista en el que se debate si puede o no ser transitorio y en el que el Fondo Monetario Internacional ha rebajado las previsiones de crecimiento global para 2021. Este escenario nos lleva a preguntarnos si nos encontramos a las puertas de un nuevo escenario macroeconómico. Estanflación: ¿Qué es y qué consecuencias tiene para la economía? Lo analizamos en este artículo

¿Qué significa estanflación?

Pues bien, es el momento en el que se combina dos factores principalmente. La economía está experimentando un estancamiento, en cuanto a disminución de la producción, y a la vez se está produciendo un repunte de la inflación, es decir una subida de los precios. Si nos fijamos en el entorno actual, ¿podría darse este escenario? Según los expertos aún es pronto para hablar de este fenómeno, no tiene vistas de asomarse en el corto plazo, pero es importante tenerlo presente. Volvemos al concepto y repasamos la historia y las consecuencias que tiene para la economía. Ya que este término plantea dudas a la relación inversa entre inflación y desempleo que dibuja la curva de Phillips.

Sus causas

Suelen ser diversas y se explican con la acción de uno o más elementos externos que distorsionan el funcionamiento habitual de oferta y demanda del mercado.

Una de las causas más recurrentes al hablar de este fenómeno es el desplazamiento negativo de la oferta. Este hecho se produce cuando un acontecimiento eleva los costes de producción y la curva de la oferta agregada se desplaza originando una disminución de la producción y una subida del nivel de los precios. O lo que es lo mismo: estanflación.  

Paul Samuelson, premio Nobel de Economía, atribuyó la estanflación en las economías mixtas a las medidas de los gobiernos que regulan la economía. Sus decisiones tienen consecuencias en el empleo y la economía y evitan la corrección natural del desempleo y la recesión industrial.

Ejemplos en la historia

El primero en acuñar el término estanflación fue Ian MacLeod, ministro británico. ¿Cuándo? Según relata este post de selfbank, sucedió en 1965, durante su discurso en la Cámara de los Comunes, cuando advirtió de la grave e inédita situación que atravesaba la economía del momento, pues ocurrían, a la vez, estancamiento económico e inflación.

Otro ejemplo de esta situación se vivió en la década de los 70. Entre 1973 y 1975 los precios del petróleo se duplicaron y los países importadores de petróleo experimentaron simultáneamente inflación y recesión. En EE.UU. la tasa de inflación, medida a través del IPC, supero el 10% por primera vez desde hacía varias décadas y el desempleo pasó del 4,9% en 1973 al 8,5% en 1975.

Situación que volvió a suceder a finales de la década. Los países de la OPEP restringieron de nuevo la oferta de petróleo con el fin de subir el precio. Entre 1978 y 1981, este se duplicó con creces. Una vez más, el resultado fue estanflación. La inflación, que había disminuido algo desde la primera subida de la OPEP, sobrepasó de nuevo el 10% al año. El desempleo pasó de alrededor del 6% en 1978 y 1979 a alrededor del 10% unos años más tarde.

¿Qué implica que una economía se enfrente a la estanflación?

Implica pobreza para todas las clases sociales y dificulta cualquier medida correctiva de los gobiernos, según explica Selfbank. ¿Por qué? Estamos ante un círculo vicioso, ya que, aunque se pretenda incrementar la producción, la inflación lastra cualquier repunte de la economía. En definitiva “una situación anómala que rompe la teoría económica y pone en entredicho los mecanismos de ajuste de los mercados” resaltan los expertos.

Según explica Yves Bonzon, CIO de Julius Baer “unos tipos de interés más altos que solo compensen una mayor inflación estarían asociados a un escenario de estanflación. En un contexto de desigualdad social récord, un aumento estructural de la inflación sin un incremento de la productividad, y por tanto de los salarios reales, afectaría cruel y desproporcionadamente a las rentas más bajas”.

Escenarios como la estanflación puede conllevar un cambio en la política monetaria y gubernamental. Precisamente el Blue Paper de Amundi sobre la agenda de Biden cita lo ocurrido en la década de los 70. “Las grandes crisis como la guerra, las enfermedades o la mala gestión económica a menudo conducen a un cambio radical en la política gubernamental.  En la década de 1970, la estanflación llevó a Reaganonomics, donde el presidente Ronald Reagan redujo el papel del gobierno. Acometió políticas que llevaron a un período de desregulación, bajos impuestos, gasto interno limitado y una creencia en el libre mercado. El neoliberalismo se afianzó y se convirtió en el pilar principal de la formulación de políticas económicas de Estados Unidos que se ha mantenido en su mayor parte hasta ahora”.

¿Debemos preocuparnos?

Olivier de Berranger, director de gestión de activos en La Financière de l'Echiquier (LFDE) opina que la situación actual es radicalmente distinta a la de los ejemplos que se incluyen en el artículo. “La demanda mundial da muestras de gran fortaleza, sobre todo en los países desarrollados, y es precisamente esta sobredemanda, en un contexto de oferta temporalmente restringida a causa de las secuelas de la crisis del coronavirus, lo que provoca la inflación”. Concluye que “se trata esencialmente de temores relativos a una ralentización del ritmo de expansión, no de previsiones de estancamiento del crecimiento”.