¿Qué es y cómo se interpreta la curva de tipos?

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jlcernadas, Flickr, Creative Commons

Las perspectivas optimistas de la economía para 2021 y 2022, unido a una expectativa de mayor inflación ha provocado que los tipos de interés de los tramos largos de la curva estadounidense hayan subido. El bono con vencimiento a 10 años tuvo una subida de rentabilidad de 82 puntos básicos en el primer trimestre de 2021, cerrándolo a una TIR del 1.74%. ¿Qué es la curva de tipos, cómo interpretarla y qué implicaciones tiene esta pendiente? Todo en el Glosario de FundsPeople .

Ya hemos analizado este concepto anteriormente. Tal y como explica Yves Longchamp, responsable de análisis de Ethenea Independent Investors, la curva de tipos hace referencia a la curva de la deuda pública. “Esta curva muestra los tipos de interés que un gobierno paga por instrumentos de deuda con diferentes vencimientos. Dado que la curva refleja los tipos de interés sin riesgo para diferentes vencimientos, sirve como base para la valoración y fijación del precio de los activos”, indica.

Según la opinión predominante, la curva de tipos proporciona información sobre la evolución esperada de los tipos de interés a corto plazo (política monetaria) y sobre un factor poco claro, la denominada prima de liquidez. La inclinación de la curva, que es esencialmente el resultado de la diferencia entre los tipos de interés a corto y largo plazo, tiene especial importancia por la teoría de las expectativas. De acuerdo al mapa de puntos de la Fed publicado el mes de marzo, no se esperan subidas de tipo al menos hasta 2023, lo que mantendrá los tipos de interés de corto plazo más anclados en los niveles actuales.

Cómo interpretar la curva de tipos

Si la inclinación es positiva significa que el tipo del tramo de largo plazo es superior al tipo del tramo corto y refleja así la buena salud de la economía en términos de crecimiento e inflación. “En la recuperación económica tras una recesión, las perspectivas de crecimiento mejoran gradualmente y las rentabilidades de los bonos de los tramos largos lo van capturando paulatinamente a través mayores rentabilidades y menores precios”, explica Francisco Simón, responsable de Estrategia de Asignación Táctica en GMAS España en Santander AM.

Ahora bien, puede darse el efecto contrario, “cuando las perspectivas económicas se deterioran, los agentes económicos compran bonos de largo plazo para asegurarse rentabilidades atractivas en un activo seguro ante un entorno menos favorable. La compra de bonos hace que suba el precio y que bajen las rentabilidades. Los bonos a corto plazo se ven más afectados por las decisiones de los Bancos Centrales para enfriar o estimular la economía, decisiones que se toman en momentos puntuales a lo largo del ciclo.

En consecuencia, ante un deterioro de las perspectivas económicas, las rentabilidades de los bonos de largo plazo bajan antes y más rápido que las rentabilidades de los bonos de corto plazo, haciendo que la pendiente sea más plana», aclara. Y puede llegar a darse el caso que se invierta. Entender este concepto es importante porque la curva de tipos ha pronosticado las recesiones de la economía estadounidense en los últimos 50 años. Sin embargo, no todas las curvas invertidas han estado seguidas por una recesión. 

Teoría de la estructura de los tipos de interés

De acuerdo con la teoría de la estructura de los tipos de interés, la curva de tipos suele tener una tendencia positiva, ya que las entidades de crédito esperan tipos de interés más altos para periodos de crédito más largos. Tal y como señala Longchamp, los motivos de esta situación son, por una parte, la incertidumbre sobre la evolución futura de los tipos de interés y, por otra, el hecho de que unos vencimientos más largos significan que las entidades de crédito no pueden acceder a los fondos prestados durante un periodo de tiempo más largo.

Sus implicaciones en la renta fija

Si bien el escenario de recuperación del crecimiento y de inflación está presionando las rentabilidades de los bonos hacia arriba, esto supone una caída en los precios de los bonos. Francisco Simón apunta a que esta caída es especialmente importante en los bonos que tienen un mayor vencimiento.

Así, la estrategia de inversión en renta fija más adecuada para este entorno consistiría “en mantener una baja sensibilidad a los movimientos de tipos de interés a través de una cartera con duración baja”. Para construirla, nos centraríamos en los el tramo corto e intermedio, ya que esperamos permanezcan más estables que los tramos largos” concluye.