Helen Jewell (BlackRock): "Las nuevas fuerzas impulsoras de los mercados de acciones serán IA, energía y bancos"

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Helen Jewell. Foto: cedida (BlackRock)

2025 ha sido un año de fuertes rotaciones en los mercados de acciones globales. Tras un primer semestre dominado por Europa, en la segunda parte del año Estados Unidos ha vuelto a superar al resto. Para explicar las razones de este cambio de ritmo está Helen Jewell, EMEA CIO de BlackRock Fundamental Equities, que identifica dos grandes motores de esta tendencia: el crecimiento de los beneficios y la carrera por la inteligencia artificial.

EE.UU.: el impulso de la IA

"En 2025 se espera que los beneficios de las empresas estadounidenses crezcan un 12,5%, mientras que en Europa se prevé una ligera contracción", observa Jewell. "Gran parte de esta sobreperformance está impulsada por la inteligencia artificial, que continúa generando ventajas competitivas para las empresas americanas, desde los fabricantes de chips hasta las big tech".

El efecto de la IA, sin embargo, no se limita a Estados Unidos. También en Europa surgen beneficiarios, sobre todo en el sector industrial. "Las empresas europeas de eficiencia energética y automatización están registrando un crecimiento de los beneficios de doble dígito, gracias al aumento de la demanda de energía de los centros de datos y a la necesidad de soluciones tecnológicas para gestionar los nuevos consumos", añade.

Energía: el boom de la demanda eléctrica

El aumento de la demanda de electricidad es una de las tendencias estructurales que están dando forma al próximo ciclo de mercado. Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la demanda global crecerá un 4% en 2026, frente a una media del 2,5% de la última década. "Ya no se trata de elegir entre energía limpia y tradicional: harán falta ambas", comenta Jewell.

Los inversores parecen haberlo entendido. "En 2025 los valores de energía limpia han registrado rendimientos dobles respecto al índice MSCI World. Sin embargo, el sector sigue infravalorado en comparación con el mercado general, ofreciendo por tanto un punto de entrada interesante", subraya. La AIE prevé que la capacidad global de fuentes renovables se duplicará antes de 2030, una expansión comparable a la capacidad total de China, la UE y Japón juntos.

España e Italia: dos protagonistas europeos

Entre los mercados europeos, España es uno de los casos de éxito de 2025. "El índice MSCI Spain ha ganado casi un 60% en dólares, superando con creces al MSCI World e incluso al grupo de los 'Magnificent 7'", destaca Jewell. Los principales impulsores del rally han sido sobre todo los valores bancarios y las inversiones en la red eléctrica, aceleradas tras el apagón energético de abril. "Las compañías de servicios públicos y de energía limpia con presencia también en Estados Unidos se benefician de esta doble exposición: responden a la demanda interna y, al mismo tiempo, participan en el crecimiento de los centros de datos americanos", explica.

Italia también se sitúa entre los beneficiarios indirectos del boom IA-energía. "Algunas compañías eléctricas y fabricantes de cables han visto crecer la demanda gracias a los proyectos de expansión y modernización de las redes", subraya Jewell, recordando cómo el país mantiene una sólida base industrial capaz de captar las inversiones en infraestructuras vinculadas a la digitalización.

Banca europea: valoraciones atractivas y potencial de IA

Por último, Jewell llama la atención sobre otro protagonista de 2025: los bancos europeos, en particular los españoles e italianos. "Han sido uno de los sectores más exitosos en los últimos dos años y podrían seguir yendo bien también en 2026", afirma.

Los beneficios se mantienen sólidos gracias a un crecimiento sostenido de depósitos y préstamos, balances bien capitalizados y márgenes de interés aún resilientes a pesar de los recortes del BCE. "Muchos bancos del sur de Europa ofrecen rentabilidades elevadas y valoraciones contenidas, una combinación rara tras dos años de subida de las cotizaciones", explica Jewell.

Pero el elemento novedoso tiene que ver precisamente con la transformación digital. "Los bancos europeos aún no se consideran entre los ganadores de la inteligencia artificial, pero paradójicamente es precisamente su infraestructura tecnológica obsoleta la que representa una ventaja: la adopción de soluciones de IA puede generar ahorros de costes significativos y mejorar la productividad, sosteniendo la rentabilidad futura".