En un contexto global dominado por la incertidumbre macroeconómica, la política arancelaria de EE.UU. y la fortaleza del dólar, Goldman Sachs Asset Management mantiene una visión constructiva sobre la renta variable japonesa. Así lo expuso Ichiro Kosuge, director de Renta Variable japonesa y gestor principal de la estrategia, en una reciente intervención con inversores en España.
Kosuge es gestor de dos fondos especializados, entre ellos el Goldman Sachs Japan Equity Portfolio y el Goldman Sachs Japan Equity Partners Portfolio. Este último actualmente en soft close y con Rating FundsPeople, reconocimiento que valida su consistencia en rentabilidad, gestión activa y convicción.
Gobernanza y eficiencia: los pilares estructurales
Para el gestor, la transformación del mercado japonés se apoya en un cambio de fondo: la mejora de la gobernanza corporativa. “El atractivo de Japón no se ha desvanecido. De hecho, sigue reforzándose gracias a un entorno cada vez más favorable para los accionistas”, sostuvo.
Kosuge subrayó que, más allá del crecimiento limitado del PIB —en torno al 0,5% anual en la última década—, el beneficio por acción (EPS) ha crecido a ritmos del 10% anual, gracias a mejoras en márgenes, uso eficiente del capital y políticas activas de dividendos y recompras.
El equipo de GS combina un enfoque bottom-up con una visión estratégica orientada a compañías de alta calidad, liderazgo sectorial y rentabilidad sostenida del capital.
Aranceles y divisa: impacto acotado pero vigilado
Uno de los riesgos más visibles en 2025 son los nuevos aranceles propuestos por EE. UU.. Sin embargo, Kosuge sostiene que el mercado japonés ya descuenta escenarios conservadores. “Si finalmente se aplican aranceles del 15% en lugar del 25% previsto, podríamos ver una reacción positiva”, explicó.
Puso como ejemplo a Toyota, cuya exposición directa se ha reducido: “Solo el 20% de la producción para EE. UU. se realiza desde Japón, lo que limita el efecto real a unos 5-6 puntos de coste”.
En paralelo, la reciente apreciación del yen también supone un riesgo puntual para los beneficios: Kosuge estima que cada 1% de fortalecimiento frente al dólar resta aproximadamente un 0,4% al EPS. No obstante, recordó que una divisa más fuerte favorece a los inversores extranjeros, lo que puede equilibrar los flujos.
Rotación sectorial: foco en calidad y capex doméstico
A nivel táctico, Goldman Sachs ha rotado parte de la cartera hacia sectores más ligados al ciclo interno. “Estamos encontrando valor en compañías expuestas al aumento del capex corporativo, especialmente en IT, automatización y construcción”, explicó Kosuge.
Japón se enfrenta a una pérdida demográfica del 0,3% anual, lo que está acelerando las inversiones en productividad. Según el equipo, estas partidas crecen a ritmos del 5% al 10% anual. Empresas como NEC o proveedores de soluciones industriales se están viendo beneficiadas.
Por el contrario, se muestran más cautos con sectores como maquinaria pesada y semiconductores, donde se anticipa una corrección de inventarios en la segunda mitad del año. La previsión de Kosuge es que el ciclo tecnológico toque fondo en los próximos dos trimestres, abriendo de nuevo espacio para la sobreponderación.
Inflación y consumo: estabilización progresiva
Kosuge reconoció que el consumo doméstico se ha visto limitado por la erosión del poder adquisitivo, aunque anticipa una mejora progresiva. La reciente caída del precio minorista del arroz por debajo de los 4 000 yenes por 5 kg, tras la intervención del Gobierno japonés y la liberación de reservas, representa un indicador temprano de estabilización de la inflación alimentaria.
Este movimiento, junto al mantenimiento del crecimiento salarial en torno al 3%, podría aliviar progresivamente la presión sobre el consumidor.

Desde la perspectiva de Goldman Sachs, los riesgos actuales son más bien coyunturales, mientras que los pilares estructurales siguen firmes: gobernanza, disciplina financiera, mejora de márgenes y valoraciones atractivas. Kosuge concluyó que no hay razón para reducir exposición a Japón. “Quien mantuvo la inversión tras la corrección ha sido recompensado. Y creemos que aún hay recorrido, especialmente si se mantiene una aproximación selectiva y disciplinada”, afirmó.

