José Luis Pérez (Cygnus): “Tenemos volatilidad de la buena”

José Luis Pérez, Cygnus
José Luis Pérez, Cygnus

Tras haber estudiado en Chicago, la cuna de las opciones y futuros, no es de extrañar que la carrera de José Luis Pérez Esteve, gestor de Cygnus, haya estado ligada a este tipo de instrumentos. Cuando vuelve a España, comienza a trabajar en Banco Santander que “estaba montando prácticamente desde cero el Departamento de Derivados», comenta Pérez, quien formó parte de la entidad desde principios de los 90 hasta 1999.

“Allí aprendí cómo manejar el riesgo, leer los balances de las compañías y aprovechar las divergencias de precios”, determina Pérez. En 2003 crea Shelter Island Capital Management junto a Luis Arenzana con una filosofía de inversión muy parecida a la que aplica desde 2010 en el fondo Cygnus Europa Event Driven.

“El objetivo del fondo Cygnus Europa Event Driven es buscar un retorno absoluto invirtiendo en compañías, donde creemos que hay oportunidades y asimetrías, a través de acciones y crédito”, comenta Pérez. En cuanto al universo de inversión, está compuesto principalmente por compañías europeas, casi todo el Eurostoxx 600, y puede acceder a ellas a través de toda la estructura de capital: equity, deuda o derivados. Suele invertir en casi todos los sectores, salvo salud. “Se necesita un background especializado en este sector”, añade.

Al frente del fondo, hace un continuo seguimiento de los movimientos de precios de las compañías que miran durante tiempo. Su labor consiste en «estudiar los estados financieros y contrastar el valor de todos los instrumentos listados”, concreta. Para Pérez, la prensa juega también un papel fundamental ya que el 90% de la información viene a través de distintos medios de prensa.

Un ejemplo del tipo de inversión que realiza es Wirecard. “Saltó en nuestro radar en 2014. La historia nos llamó poderosamente la atención por la falta de transparencia de la compañía. Comenzamos construyendo una posición corta pequeña en 2017, y es en 2019, al saltar las noticias en el Financial Times sobre sus prácticas contables, cuando aprovechamos para aumentar las posiciones bajistas”, explica. Según concreta, mantuvieron la posición corta en gran parte con opciones, hasta que explotó todo, lo que permitió una ganancia del 40% para el fondo.

Pero este tipo de posiciones resulta difícil de gestionar. El gestor reconoce que “es muy complicado mantener posiciones cortas en acciones individuales durante periodos difíciles”.

10 años

Desde el lanzamiento del fondo en 2010, periodo en el que atesoran una rentabilidad media anualizada del 10,5%, se ha llegado a invertir en 220 ideas. Normalmente, en cartera suele haber entre 10 y 15 ideas, que, de media permanecen nueve meses.

En estos 10 años, destaca como periodos buenos del 2012 al 2015 y desde el 2020 hasta ahora. “Entre el 2016 y 2019 fueron años más complicados por la intervención de los bancos centrales”, afirma. En este periodo, según Pérez, los programas de estímulo de la economía aplastaron la volatilidad. Algo muy complicado para un fondo que “tiene un sesgo a estar largo de volatilidad”, señala. Desde el año pasado, añade, ha resurgido la volatilidad y la actividad corporativa, apareciendo muchas oportunidades. “Vemos un retorno a la normalidad donde la situación de los últimos años de volatilidad y tipos bajos debería revertir”, añade.

El fondo tiene una volatilidad muy parecida a la renta variable, en torno al 16%. No obstante, comenta el gestor, “tenemos volatilidad de la buena”. Según explica, “la volatilidad a la baja, que es la que preocupa, es solo aproximadamente del 6%, el resto es volatilidad alcista”.

Por otro lado, destaca que el fondo tiene correlación cero con el resto de activos. Es en parte, resultado de la convexidad del fondo. “Ganas si los mercados suben pero también si bajan, ya que protegemos del riesgo de cola”, apunta.

El Fondo Cygnus Europa Event Driven tiene un inversor mayoritariamente internacional.  Ahora se plantea como objetivo atraer a más clientes nacionales. “Nos parece particularmente interesante para el 10% de libre disposición que tienen los inversores institucionales para invertir en fondos alternativos. Es un fondo con un perfil diferente y que además, puede funcionar como protección”, explica.