El control de la liquidez es una prioridad para las entidades. Episodios como el de Northern Rock en 2007 o el reciente colapso de Silicon Valley Bank (SVB) tras las abultadas retiradas de depósitos por parte de sus clientes recuerdan la importancia que tiene controlar este tipo de riesgos en las inversiones. En la industria de inversión colectiva, la CNMV ha subrayado en varias ocasiones este tema. En ese sentido, publicó una Guía Técnica hace unos meses en la que se contemplan qué elementos deben ser incluidos en los procedimientos de las gestoras para garantizar una adecuada gestión y control del riesgo de liquidez. De hecho, es una de sus principales líneas estratégicas del Plan de Actividades para 2023-2024.
Aquí surge la siguiente pregunta: ¿lo están haciendo bien las IIC españolas? En su último boletín trimestral, el regulador concluye que las condiciones de liquidez de la cartera de inversiones de los fondos de inversión españoles continuaron siendo satisfactorias en 2022. En el informe se advierte de un ligero aumento de los activos considerados de mayor liquidez, ya que la ratio de activos líquidos de alta calidad (que denominan como HQLA29 en el estudio de donde se extrae el siguiente gráfico) pasó del 38% al 42%.
Esta ratio tiene en cuenta, a la hora de determinar los activos líquidos de la cartera, tanto el tipo de activo como sus calificaciones crediticias. Por categorías, se situó en el 31,9% para los fondos mixtos, en el 42,1% para los de renta variable, en el 56,7% para los de renta fija y en el 57,9% en el caso de los fondos monetarios.

El caso de los fondos de fondos
Desde la CNMV consideran importante mencionar que "la inversión en otras IIC, que es especialmente elevada en el caso de los fondos mixtos, no se considera en esta metodología una inversión líquida, por lo que las cifras anteriormente mencionadas podrían considerarse como una cota inferior de la proporción de activos de mayor liquidez de los fondos de inversión. Por esta razón, para realizar un análisis individualizado de la liquidez de los fondos de inversión se ha decidido eliminar esta inversión del total de activos financieros", justifican.
Si se prescinde en los cálculos del importe de las inversiones en otras IIC, el análisis de liquidez individual de los fondos revela que la mayor parte de los fondos de inversión tenía un nivel de activos líquidos que superaba el 40%, con tan solo un 8,4% del total (en términos patrimoniales) cuya ratio era inferior a este umbral (véase el gráfico).
En la categoría de renta fija se encuentra la mayor proporción de fondos con una ratio HQLA más baja: un 14% de los fondos (en términos patrimoniales) tenía una proporción de activos líquidos inferior al 40% y un 2,3% mostraba una proporción por debajo del 20%, según este informe.

