La deuda pública española ha crecido casi tres veces más rápido que su economía en 25 años: por qué no preocupa

Deuda pública española, La deuda pública española ha crecido casi tres veces más rápido que su economía en 25 años: por qué no preocupa
LendingMemo, Flick, Creative Commons

Si repartiésemos el total de la deuda pública entre la población española, tocaríamos a pagar 35.985 dólares por persona. Hablamos de un total de endeudamiento público de España de 1,6 billones de dólares, según cálculos de Janus Henderson Investors. Una cifra que se disparó un 23% el año pasado. Pero el caso español no es único. Los gobiernos a nivel mundial asumieron un nivel de deuda equivalente a ocho años de endeudamiento en 2020 para combatir la pandemia mundial. La deuda global ha incrementado en más de un sexto (17,4%), según el recién creado índice Sovereign Debt Index de Janus Henderson.

El año pasado se sumaron 9 billones de dólares a la deuda global. El cómputo de la deuda pública mundial cerró el año en una cota récord de 62,5 billones de dólares. En los últimos 25 se ha casi cuadruplicado la deuda total. Ha sido un crecimiento ininterrumpido del endeudamiento desde 2015. Si entonces la deuda pública en % del PIB mundial rondaba el 65%, en 2020 cerró en el 85%. Y es que incluso antes de la pandemia, había un déficit mundial en todos y cada uno de los últimos 25 años, dado que el gasto superaba el importe recaudado mediante impuestos.

No obstante, el caso concreto de España sí destaca en un punto: la rapidez del crecimiento. La deuda de España ha crecido casi tres veces más rápido que su economía: un 347% en 25 años. Su deuda pendiente representa ahora el 120% de su PIB, por detrás únicamente de Italia, con el 159%.

Y la previsión es que la tendencia continúe. Como se aprecia en el siguiente gráfico, la deuda pública por persona sigue una tendencia ascendente en absolutamente todas las regiones. Desde países desarrollados a emergentes. Y las estimaciones que maneja Janus Henderson para 2025 mantienen la curva.

Deuda pública española, La deuda pública española ha crecido casi tres veces más rápido que su economía en 25 años: por qué no preocupa

Por qué la deuda global no debería preocupar (de momento)

Parece que desde la crisis del euro se ha normalizado tener una deuda pública superior al crecimiento anual de la economía. Esto es, un endeudamiento superior al 100% del PIB entre los principales países. Pero por alarmante que pueda parecer esta cifra, no es un foco de preocupación. ¿Por qué?

Porque el indicador verdaderamente importante está en la cobertura del interés. Esto es, cuánto tiene que pagar cada país para financiarse. Y la deuda se puede haber disparado, pero los tipos de interés se han desplomado a niveles mínimos. A pesar de un endeudamiento drásticamente superior, el coste del servicio de toda esta deuda no ha aumentado.

De hecho, ha caído. En 2020, los gobiernos mundiales tenían que pagar solo un 2,0% por sus préstamos. Comparémoslo con el 7,6% en 1995. Este importante descenso en los tipos significa que la carga de intereses en todo el mundo solo ha aumentado algo más de un quinto. A pesar de que la deuda se sitúa en un nivel casi cuatro veces superior. En relación con el PIB, la carga de intereses se ha reducido en más de la mitad desde 1995. Ningún país presente en el índice de Janus Henderson pagó un interés más elevado en 2020 que en 1995.

Así, el gráfico que realmente nos importa es el siguiente. La carga de intereses para el gobierno. Aquí la tendencia es completamente la contraria al endeudamiento.

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Ahora bien, el exceso de endeudamiento no es un factor de riesgo… de momento. ¿Cuáles son las repercusiones de esto? ¿Es posible endeudarse para siempre? ¿Cuál es el límite? En opinión de Jim Cielinski, responsable mundial de renta fija de Janus Henderson Investors, estas son las grandes preguntas. “Y lo cierto es que no sabría qué contestar”, reconoce el experto. “Estamos todos sumidos en este gran experimento”.

Cielinski sí cree que hay un límite. “Para mí la Teoría Monetaria Moderna (MMT) es una falacia”, defiende. Pero aún no hemos llegado a ella. “Los políticos seguirán empujando los límites de la deuda”, vaticina.